Vida humana, persona y cultura. Antropología filosófica II es el segundo tomo del tratado de antropología filosófica. La primera parte trata de las dimensiones fundamentales de la vida humana, sin las cuales no existe como humano. La segunda toma en consideración el tradicional problema del cuerpo y el alma, el cuerpo y la mente o el cuerpo y la conciencia, tratando la importancia que ese tema tiene para la antropología filosófica. Esa parte termina con un tema sobre el sentido del ser persona del ser humano. Pero la vida humana personal se lleva a cabo en el seno de una cultura. La antropología filosófica quedaría incompleta si no se estudia al ser humano en la cultura, teniendo sobre todo en cuenta que los principales puntos que se suelen tratar en una antropología filosófica, como el trabajo, el amor, el juego, el poder y la muerte, son los escenarios en que aparece la elaboración cultural. En esta tercera parte se expone el sentido del ser humano en cuanto ser cultural.
3.75. En general, logra terminar el proyecto iniciado en el primer volumen, y simpatizo con su forma de aplicar a Husserl y a Heidegger. Le resta algún que otro comentario exasperante, y no puede terminar de resultar convencente su propuesta ética si no se la justifica más.
Si en la primera parte del manual se enseñaba a hacer un pastel con diferentes recetas, aquí directamente se recibe el pastelazo en la cara. Se sumerge uno en el denso pastel de la fenomenología. Pese al golpe, San Martín consigue que se quiera ser un poco pastelero.
Dejo aquí el pastelito de Husserl: "Nada tiene valor y significado absoluto más que en la vida; todo el resto, el pensamiento, la poesía, el saber, solo valen en la medida en que de algún modo se refieran a la vida, procedan de ella y tengan intención de retornar a ella".