Fue una lectura para la escuela. En el contexto actual es una obra MUY cuestionable, pero atendiendo a la época en la que fue escrita y analizándola desde ahí, se trata de una novela que escandaloza precisamente por los temas que aborda. Repito, ¿cuestionable? Si ¿Me gustó? También
He vivido así y no me siento amargado a pesar de los numerosos reveses. Porque, después de todo, eso es lo que importa.
Con estas palabras cierra Julián Lavalle, el protagonista de esta historia forjada por José Ceballos Maldonado. Hay otro título entre paréntesis para esta novela que reza "Después de todo (Memorias de un profesor homosexual)" que aunque en sentido estricto no es falsa, tampoco le hace justicia a un relato tan vivo y animado como este. Escrita en 1969 nos cuenta la vida de un profesor que se descubre a sí mismo y que a cada paso pone la honestidad consigo mismo antes que los ingratos embates del entorno.
La incólume postura ética que trasluce el relato asume su diferencia sin miramientos y sin melodramas, como algo que existe y que no exige disculpas u otro menoscabo. Todo el relato, desde los romances hasta las rutinas son narradas con un lenguaje natural y orgánico, inmersivo y sin adornos barrocos. Lo que vuelve verosímil la vida de Lavalle es que desgrana sus emociones sin volverse otro observador o juez de ellas, se vive a través de sí mismo y no pretende justificarse ante nadie más.
Referente necesario para los subsecuentes libros de los años 70 y 80 que apostillan el todavía dudoso género de "literatura gay", es una historia potente y poderosa no sólo por su aporte a las letras sino también por su importante necesedidad de no disculparse por el deseo que uno ostenta. En clave contemporánea, no obstante, uno podría encontrar desaveniencia en el retrato de los hombres núbiles que con candor ostentan su deseo. Sin embargo, esa ya es una conversación que nos toma lejos.