El contactismo extraterrestre es, sin duda, una de las más polémicas y extravagantes manifestaciones del Fenómeno OVNI. Repudiado abiertamente por sus connotaciones religiosas y mesiánicas, los testimonios de los llamados contactados se han convertido en blanco de todo tipo de críticas y desautorizaciones. Atreverse a escribir un libro como éste, que ahonda en la experiencia contactista en primera persona, supuso para un autor de prestigio como Eduardo Pons Prades, no sólo la previsible marginación por el establishment literario, sino también la displicencia de la mayoría de autores y periodistas especializados (con significadas excepciones como las de Antonio Ribera y Juan García Atienza). Pese a todo, Pons Prades insistió en publicar la obra, aún a riesgo de dilapidar su crédito intelectual y la defendió hasta el final de sus días. El mensaje de otros mundos fue publicado originalmente en 1982 y ahora, gracias a Reediciones Anómalas, es reeditado por primera vez con un prólogo del periodista Diego Marañón.
El libro me ha parecido aburridísimo, y mira que es corto. De hecho, la parte más interesante es la de otro supuesto caso de contacto con un extraterrestre en Andorra que nada tiene que ver con el caso que nos describe el autor.
Pero, sobre todo, el principal problema es que lo que cuenta es bastante ridículo. No tanto porque alguien entre en una nave extraterrestre y hable con sus tripulantes (que te lo puedes creer o no), sino porque lo que dicen parece salido de la boca de alguien de 3 años.
Lo único que inquieta es pensar que Eduardo Pons era todo un intelectual, que podría haberse inventado un mensaje bastante más elaborado y que, sin embargo, escribió este libro en el que los supuestos alienígenas hablan de una forma muy absurda. ¿Puede ser entonces que fuera realmente cierto?
Tremenda basura, mensaje genérico de ciencia ficción barata y muy de su época, completamente anticuado y sin profundidad en ningún campo, pérdida de tiempo completa; cosa curiosa, estos "extraterrestres" dan un mensaje comunista y materialista sin más, y ni siquiera fué bueno para que el autor obtuviera sus ventajas tecnológicas, 'es que nunca fui bueno para las matemáticas por eso no les pregunté de temas tecnológicos'.
Sea verdad o no los hechos aquí descritos, no le falta razón en todo lo referido a la humanidad y su actitud con respecto a la vida. Creo que el modo de vida o el enfoque que menciona el autor -sea dado por extraterrestres o no- es de los más correctos, es decir, la cooperación entre nosotros y mirar por el planeta, no el más puro egoísmo y el individualismo.
Creo que no podía haber escogido mejor momento para leerlo. Décadas después, el mensaje sigue siendo válido y para mí muy acorde con la situación actual. 👽👽👽