Luego de la muerte de su madre, Isabel debe trasladarse a Isla de Pascua, donde vive su padre, un oficial naval que la abandonó en su infancia y a quien odia. Allí descubre el amor en un joven nativo y revolucionario que se impone a los principios del padre. La novela se desarrolla bajo la constante amenaza de temblores que surgen desde las profundidades del volcán Terevaka.
Al principio, la trama era interesante; durante el desarrollo, todo iba perfecto, pero después la narración cayó en picada. Lo encontré todo verdaderamente forzado. La protagonista tiene un desarrollo casi nulo y todos los personajes son planos. Mi recomendación es que, si quieren una historia para simplemente pasar el rato o leer por leer, lean el libro; pero si buscan una narración más compleja, con misterio y elementos interesantes, no lo lean, porque aquí definitivamente no lo encontrarán.
Por un momento olvidé que leía un libro para el colegio y pensé que estaba leyendo un fanfic.
Era llamativo, debo aceptarlo, la ambientación en Rapanui... el romance entre un "problemático" y la hija de uno de la marina que odia al problemático... los volcanes de la isla... el misterio de por qué hay tantos sismos... la investigación del amigo... era prometedor, quiero decir.
Pero la idea de sismo-volcán no se desarrolló en lo absoluto, y no hablemos de los conflictos sociales en la isla.
Tampoco puedo decir que algún personaje me haya caído bien, porque no, cada uno era más odioso que otro, siendo la más... la misma protagonista, creo que una niña pequeña pudo tener una reacción más madura que ella en varias ocasiones.
Y el romance, que triste. Además de que no tuvo sentido, hizo parecer a la protagonista una arrastrada por el amor de él... tampoco no sé de que amor hablo, si nunca se desarrolló nada.