"Bienvenidos a Marte". Esto es lo primero que escucha León Miranda, un experto en lenguas muertas, cuando aterriza en el que hace muchos años fue el Planeta Rojo. Ha tenido que dejar atrás a su mujer y a su hijo por un misterioso trabajo del que no le han contado nada. Mientras, en la Tierra los años están contados y los humanos se preparan para una gran evacuación. Un asesino en serie, una inspectora de policía, un narcotraficante, una niña que vive entre los despojos de un mundo agónico… "Nieve en Marte" es una novela a caballo entre el thriller y la ciencia ficción en un futuro que no es tan diferente del nuestro.
En el interior de Nieve en Marte pugnan dos novelas. Una de ellas, la más breve, la que mejor me funciona (y menos parece interesar a su autor), se focaliza en dos dramas enmarcados en el desastre social y ecológico de un planeta Tierra al borde del colapso y en trámite de ser abandonado por unos millones de afortunados. La segunda novela, la más extensa, intercala dos narraciones sobre Marte: el descubrimiento de un muro con un texto en una lengua similar a las primeras civilizaciones mesopotámicas y la búsqueda de un asesino en serie que se está ventilando en la Tierra a un porrón de gente relacionada con la colonización del planeta rojo.
La manera en que está cocinado este pequeño batiburrillo se me hace un poco de bola. No es ya que el tema del thriller criminal ligerito disfrazado de ci-fi me atraiga tanto como un tochazo de 1200 páginas en una n-logía. Puedo pasar de puntillas sobre pequeñas cuestiones científicas erróneas (esas naves espaciales lanzándose desde situaciones muy muy alejadas del ecuador, cuando no hay impedimentos para hacerlo desde emplazamientos más próximos); las justificaciones argumentales poco meditadas (una especie alienígena que tiene miedo de unos animales grandes y es capaz de aguantar 60 millones de años para observar el resultado de algo que han puesto en marcha); las absurdeces que se podrían haber corregido con un poco de "dirección" (civilizaciones que duran billones, trillones de años (sic); Júpiter y Saturno como vergeles destruidos por acciones realizados sobre su superficie (sic sic lloro)). Incluso haciendo de tripas corazón puedo olvidarme del aroma magufo de la componente de ciencia ficción, más hija de Cuarto Milenio que de cualquier corriente respetable de los últimos 100 años (e incluyo el pulp). Mi problemón con Nieve en Marte es que la suma de relatos y la manera en que están contados no funciona.
Salvo en uno de ellos (el road trip de un narco con una niña que le salva la vida, con un narrador con más mordiente que se adecúa a uno de los personajes), el discurso es inane y abunda en detalles innecesarios. Entre la sobreexplicación superflua y la predominancia del contar sobre el mostrar (o sugerir, desaparecido sin visos de recuperarse) se ventilan una obra que hubiera necesitado de un editor detrás para, con abundantes modificaciones, llegar a esa misma conclusión. Y es una pena porque encuentro al menos una idea que merecía mejor fortuna: una civilización extraterrestre con una forma de comportarse aterradora, muy de nuestros días, que pugna por ganar presencia en un entorno que se la traga por completo.
En el palmarés del Minotauro, esta novela queda más cerca de Gothika que de los ganadores o finalistas de sus primeros años. No creo que haga falta decir más.
Aqui la muestra de que en España también se escribe buena ciencia ficción. El ritmo es emocionante, rápido y el tema muy interesante y entretenido. Me ha gustado mucho.
Acabo de acabar la última página del libro de Pablo Tébar. Lamentablemente, me he quedado con una sensación bastante agridulce. Debo decir que la premisa de la que parte la historia me pareció bastante interesante pero la manera de conducir la novela, a través de diversas tramas, le hace un flaco favor a la historia. Creo que la diversidad de líneas argumentales y la falta de personajes carismáticos, aunque intentan serlo, son los puntos más débiles de la historia.
Entretenida novela de ciencia-ficción, bien escrita, que no parece que sea la primera obra del autor. Hay algunos momentos en que la trama llega a estar demasiado embarullada, pero lo arregla. Ambientada en un futuro no demasiado lejano, en el que la Tierra ha gastado todos sus recursos naturales y se está preparando una gran migración al planeta Marte, habitado ya por unos cuantos miles de terrícolas que lo están terraformando. La trama tiene tres partes, que se van entrecruzando. La principal, transcurre en Marte; las otras dos en la Tierra: una investigación de una serie de atentados, por un lado; y la supervivencia de aquellos que no pueden permitirse pagar y viven en zonas desoladas. Se agradece que no se exceda en las explicaciones científicas, solo lo justo para entender la situación. A algunos de los protagonistas, les falta un poco más de desarrollo; mientras que sobra en algunos secundarios que apenas tienen relevancia. Los ambientes y paisajes están muy bien descritos. Resumiendo, la recomiendo a los seguidores del género.
Lo primero es que la he disfrutado mucho y me ha enganchado una barbaridad, la pega es que el final me ha parecido que no le hace justicia al resto de la novela, es demasiado precipitado y te deja un regustillo raro, pero como siempre esto es cosa de gustos.
Y hay una cosa que me saca bastante por ahí suelta y es encontrarme cosas como (ejemplos)-"y era la última vez que se verían", -"ella no lo sabía pero sería cantante de boleros"... etc
es un libro que desde el principio ya da mal rollo por las semejanzas con nuestra sociedad actual y hacia donde está evolucionando la humanidad y la Tierra. No puedes evitar ver la actualidad reflejada en un libro que debería ser pura fantasía, pero que en el fondo sabes que no es tan irreal. Hace muchísimas críticas disfrazadas a la sociedad, a los humanos, a nuestra tendencia a la destrucción y a muchas cosas más, que te dejan reflexionando sobre lo poco que avanzamos como especie, lo poco que aprendemos y lo poco que mejoramos, por mucho que nos creamos la especie superior. Es verdad que no me esperaba para nada el desarrollo, pero aún así me ha gustado mucho. Sin embargo, me sobran muchos machismos y la personalidad de la detective me parece muy superficial, podría haber sido de mis personajes favoritos, pero le da un toque que parece más acorde a lo que buscaría un hombre que lo que se espera de una persona con características propias y personalidad.También hay que tener en cuenta que al ser un mundo post apocalíptico, van a haber escenas muy duras de asimilar y digerir y en muchas ocasiones me recuerda a "The last of us".
Por fin lo he leído. Una asignatura que tenía pendiente desde hace más de un año. Y menuda sorpresa. Ciencia ficción de verdad, con personajes trabajados y veraces, con ideas brillantes que incitan a seguir devorando el libro, con puntos de vista diferentes y complementarios. Es lamentable que para leer buena ciencia ficción se acabe recurriendo a autores extranjeros, y gracias a Pablo podemos decir con orgullo que aquí también se hacen las cosas bien. Súper recomendado.
Demasiadas cosas, no profundiza, el ritmo se corta. Esta novela ganadora del Minotauro no es de lo mejor que he leído. Premisas que pueden ser interesantes, pero se mezclan y no avanzan con fluidez. Demasiado aliño. No me gustó demasiado, pero se deja leer con algo de paciencia. Es un thriller que usa escenarios/ideas/ CF, pero nada muy interesante.
Un traductor viatja a Mart per realitzar una feina misteriosa. Una policia investiga els assassinats d’un terrorista implacable. Una xiqueta que viu al sud del mur, entre els comdemnats a unes condicions contaminació, pobresa i misèria, salta a l’altra banda. Perquè en el futur no massa llunyà en que s’ubica aquesta història, la Terra està greument afectada per la contaminació. Els pocs territoris on encara es pot viure amb certes comoditats estan aïllats, deixant a l’altra banda grans quantitats de població que viu en la misèria. Alhora, el planeta Mart ha estat terraformat, esperant l’arribada dels que puguen fugir d’una Terra moribunda.
D’entrada tenim un bon plantejament argumental, amb tres línies argumentals paral·leles i molts personatges. Però trobo que l’autor no aconsegueix ordenar satisfactòriament aquest material i aquestes idees, ni tancar el final satisfactòriament.
Premi Minotauro 2017.
Prèstec de la biblioteca electrònica de la Generalitat Valenciana, eBiblio.
Ciencia ficción de origen español. Sí, y mejor que mucha extranjera. La Tierra se está muriendo, la gente se prepara para un éxodo masivo a Marte. No hay sitio para todos. Un asesino en serie de ricos y poderosos. Y en Marte, aparece un monolito indescifrable y misterioso.
Interesante y bien resuelta novela de Ciencia Ficción policiaca. Llena de ritmo, misterio, suspense y acción, y que no decae, como suele pasar en la mayoría de los casos.
Las comparaciones son siempre odiosas, pero aquí Pablo Tébar sale bien parado. Y lo comparo con la última novela del ya bestseller Andy Weir, Artemisa, otra novela policíaca de Ciencia Ficción, y con la que comparte cosas. Mucho mejor Nieve en Marte, mucho más coral, menos tramposa. Y he sacado a relucir a Andy Weir, porque su primera novela "El Marciano", algo tiene que ver con este libro, y no sólo la portada tan similar.
Pero bueno, olvidando de todo éso, el libro me ha gustado. También es verdad que estoy mucho más cerca culturalmente de Pablo que de Andy. Yo creo que hemos visto las mismas series y películas, porque he reconocido en el policía forense japonés al forense friki de Dexter, o en el maquiavélico Edgar Edgar al oficial de las SS de Indiana Jones. La historia de El Mechero está inspirada en los personajes de Narcos y el epílogo, con Nunu al frente, es un fotograma de la última de Mad Max.Si alguna vez el autor lee estas líneas, que me corrija, por favor.
El caso es que el libro se mueve en varias historias paralelas, que al final convergen, y a cual más interesante. A todo ésto, una conclusión final que firmo y comparto: el hombre es un devorador nato y acabará con este planeta tarde o temprano. Y si pudiéramos ir a otros mundos, como los Ur, haríamos lo mismo. Ya lo hemos hecho en el nuestro, en otras épocas, y lo volveríamos a hacer. Es un mensaje ecologista, pero más bien es la constatación de la cruda realidad y una reflexión sobre la naturaleza humana.
Una pena que este libro no goce de más popularidad, porque es mucho mejor que algunos truños anglosajones que se mueven por ahí. Pero qué le vamos a hacer. A ver si un buen traductor, mejor Max Pinaud que León Miranda, lo pilla por banda y el autor se hace de oro, que se lo merece, al menos una buena recompensa por escribir tan bien.
Y ahora tengo que parar, que me he encontrado una piedra con inscripciones raras mientras cuidaba mi huerto, aquí en Calisto, y tengo curiosidad por saber qué es.
"Nieve en Marte" es la primera novela del guionista de televisión Pablo Tébar, y que fué premiada en el 2017 con el premio de ficción de la prestigiosa editorial Minotauro. Y para ser su primera novela este señor ha escrito una grandísima novela. Podríamos decir que es un thriller de ciencia ficción, o una novela de ciencia ficción con tintes de novela negra. Sea como fuera es de lo mejor que se ha escrito del género de ciencia ficción en español en los últimos años. La novela es una distopía en la que la Tierra está a punto de ser evacuada porque por fin los terrículas hemos acabado con los recursos naturales del planeta, y Marte es el destino de nuestra civilización. Nos encontramos con un paisaje apocalíptico en el cual el mundo se divide en los ciudadanos civilizados y los "zombies", que no lo son al uso, sino ciudadanos de segunda que viven al margen de la sociedad detrás de una barrera o muro y que en su mayoría han sido deshauciados por padecer una enfermedad incurable llamada el mal de Manitú. En fin con este panorama el protagonista principal, que es un traductor de lenguas muertas con problemas económicos y familiares, León Miranda que así se llama, toma rumbo a Marte sin saber muy bien en que consiste el trabajo, pero poco a poco lo irá descubriendo al mismo tiempo que el lector, evidentemente no os contaré de que va la historia porque no tendría gracia. Hay dos historias que transcurren paralelas a la historia principal en la novela, y todas tienen algo que ver con la historia, bueno mucho que ver. Una es la historia de una detective y un asesino en serie al que llaman el Enterrador, la otra es la historia de una pequeña niña de color y un traficante de drogas. Sus protagonistas, todos, nos irán contando su historia hasta llegar a un final que el autor deja abierto quien sabe si pensando en futuras entregas. En fin, un novelón que espero que disfrutéis si queréis.
Nieve en Marte (En: Snow on Mars) is a magnificent futuristic book that situates us in a situation, neither completely dystopian nor fantastically utopian, but in a possible future that we can achieve by following the worldly interests of humans, marking the route even in the race for space colonization .
Touching themes such as solitude in a much more superficial and banal than in Asian literature, Pablo Tébar manages to put the Western reader in an empathic, almost complicit, tune of the protagonist's story, making us feel that we breathe with him and that we They are tormented by their same ideas.
With this construction, we find ourselves before one of those books that we will devour, being unable to leave it half-baked without knowing the end that Mr. Tébar decided to give him.
Una interesante propuesta, me ha gustado. Quizás el final te deja un poco así, de esa manera, con un cierre algo brusco y apresurado, podría tener segunda parte aunque queda cerrada la trama.
Y bueno la propuesta cifi con thiller o policiaca, seguimos la historia de varios personajes, un traductor contratado en Marte, una policía que sigue a un asesino realmente eficaz, un narcotraficante, y una niña que no tiene gran cosa. Hay algún otro personaje pero esos serían los principales.
Otro de esos libros que además de ser entretenido y estar muy bien escrito da para mucha reflexión. El final al principio me pareció que perdía un poco de fuelle en los últimos capítulos, como si hubiera tenido prisa por acabarlo, pero es una carga de profundidad. Cierto que hay errores, pero es ciencia ficción, no ciencia. Por cierto, no den por buena la hipótesis principal, es una alegoría. Que todo hay que decirlo 😜
Lástima que haya tenido que dejarlo abandonado un tiempo, porque cuando lo he vuelto a coger no lo he hecho con las mismas ganas, pero me ha gustado. Es fácil de leer e interesante. Me ha parecido más una novela de misterio que de ciencia ficción, aunque la parte de ciencia ficción me ha gustado mucho.
Me encantan las historias corales y me apetecía descansar de novelas negras o de ficción, así que como tiene el premio Minotauro, no dudé en comprar Nieve en Marte. Me ha divertido mucho, desde el primer capítulo me ha enganchado. Lo único que no me ha gustado es la división de clases y el trato que da a los más pobres. Pero bueno, salvo eso está bastante bien.
Una historia que podría haber sido más interesante pero que simplemente se queda en algo entretenida. Muchas cosas están metidas con calzador para mi gusto... y algunos flecos sueltos... flecos importantes.
Cumple lo que se espera de ella y su sinopsis. No hay temas profundos, ni reivindicaciones, ni personajes con evolución, ni nada más que una aventura entretenida, con ciertas dosis de novela negra y poco más.
Sinceramente este libro es fabuloso. Los personajes, la trama y el final personalmente merecen un 5/5. Prácticamente se vive la historia y se cuenta sola. Puedes llorar, reír y enojarte con los protagonistas. El premio Minotauro es algo bien merecido.
Me ha dejado bastante fría. De entre las historias que se entremezclan en Nieve en Marte, la que más me ha gustado y he disfrutado leyendo es la de Nunú. No he conseguido conectar con el resto de los personajes y me daba bastante igual lo que les pasara.
Hay capítulos que pasa mucho y nada a la vez, para lo extenso del libro falta mucha coherencia e información, había momentos que me costaba seguir el hilo de lo que estaba pasando y los personajes muy poco interesantes.