Es excepcional en la Historia Naval del mundo que un gran marino destaque igualmente al mando de buques tan distintos como galeones y galeras, en escenarios tan disímiles como el Mediterráneo y el Atlántico y contra enemigos tan variados como temibles. No lo es menos que brille igualmente como gran táctico y como gran estratega, como vencedor en batallas puramente navales y en operaciones anfibias, tan eficaz como subordinado y como jefe supremo, aparte de que fuera excelente diplomático y se preocupara del último de sus subordinados, hasta merecer el título de “padre de los soldados” que le dedicó Cervantes. Álvaro de Bazán reunió todas estas virtudes, por eso consideramos que su figura no tiene paralelos en la Historia. El ascenso del Imperio español le debió mucho a Bazá desde el freno a los corsarios franceses a la salvación de Malta; desde la decisiva victoria en Lepanto a la anexión de Portugal, que convirtió a España en el mayor imperio oceánico que haya existido. El lector podrá comprobar cómo de no haber sido por él hasta la triunfante España del siglo XVI podría haber cosechado fracasos.
Agustín Ramón Rodríguez González es doctor en Historia y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Especializado en historia naval española, ha publicado una treintena de libros sobre esta cuestión así como dos centenares de otros trabajos, entre artículos y colaboraciones en obras colectivas. Por ellos ha merecido diversos premios a su labor investigadora y divulgadora, entre los que destacan la Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco.
Antes de leer este libro la figura de Alvaro de Bazán era desconocida para mí. La verdad es que es un libro ameno que analiza la situación de Europa en el siglo XVI y la hegemonía española en el mar, dedicando varios capítulos a la batalla de Lepanto que describe muy bien, así como a la preparación de la expedición a Inglaterra o a los diferentes tipos de navíos de la época.
Exquisito, como siempre, Agustín Rodríguez González, biografiando al mejor marino de todos los tiempos, «rayo de la guerra, padre de los soldados», que diría Cervantes. Incluye contexto geopolítico y otras campañas importantes de la época.