Lo bonito de los cuentos es que se pueden interpretar de diferentes maneras, por lo que en el fondo, cada interpretación es correcta si se tiene en cuenta el criterio y punto de vista del lector.
Leí este pequeño cuento por culpa de (gracias a) mi sobrina, ya que le asignaron en su colegio la tarea de crear un final alternativo para esta historia. Ella lo leyó, no logró comprender muy bien el contexto, y como sabe que soy su tío polilla, me pidió que le ayudara a entender la historia. Para ser honesto nunca había leído a Cortázar, aunque siempre he tenido el anhelo de buscar algún día el espacio idóneo para leer Rayuela, su obra más representativa, que presenta la característica de poder leerla de dos formas distintas: de la manera tradicional, es decir desde la primera página hasta la última; o, con el estilo de «capítulos brincados», que te permite leer el libro en desorden, o mejor dicho, en un orden diferente que sugiere el mismísimo autor. Pues bien, leí el cuento, fue relativamente rápido finalizarlo, y entonces empecé a debatir con mi sobrina sobre la interpretación de lo que realmente el cuento narraba.
Yo no es que sea profesor, ni tenga estudios relacionados a la enseñanza, pero creo que siempre he tenido ese don de expresarme bien y hacerme entender ante los demás. A veces hablo súper vulgar, uso un montón de metáforas, digo estupideces, pero extrañamente de una forma u otra las personas siempre me han entendido. Desde mi infancia me sucedió, e incluso aquí cuando realizo reseñas me sigue ocurriendo. Pues bien, sin ser profesor de literatura o algo relacionado, comencé a darle una clase impensada sobre cuentos, explicándole prácticamente párrafo tras párrafo, la lectura de su tarea. Así avanzamos, analizamos y llegamos a varias conclusiones, no las voy a escribir todas, pero estas son las más importantes. Les recomiendo primero leer el cuento, que tiene menos de cinco páginas, antes de leer los siguientes párrafos. No es que contengan spoilers, pero quizás puede que sí, por lo que sí están interesados en este cuento, es mejor que se detengan ahora porque no quiero arruinarles su experiencia, ni tampoco alterar su propia concepción de la historia. Estas son nuestras conclusiones, porque sí, fueron pensadas entre mi sobrina, llamada Nicoll, y yo:
Nuestra primera interpretación fue pensar que el libro trataba sobre el miedo. Solemos vivir en nuestra zona de confort, nos acostumbramos a ella, y cuando percibimos una amenaza, real o imaginaria, entonces tomamos uno de los dos caminos: Huir, o enfrentar el miedo. Claramente, en el caso de este cuento, el autor haría referencia a ese primer camino que es el más sencillo, el que nos identifica como seres vivos, y que durante miles de años hemos tomado cada vez que nos sentimos en peligro: Huir sin pensar en las consecuencias. El desarrollo final del cuento apoyaría fielmente esta idea, teniendo en cuenta el comportamiento de los protagonistas.
La segunda interpretación es que las personas que vivían allí, en esa casa, realmente ya estaban muertas. Eso explicaría porque se tomaban con tanta calma la invasión de los seres que aparecían en su casa. Además, los protagonistas casi no hacían ruido, vivían una vida monótona, y al final resultan saliendo de la casa con resignación porque desde el principio ellos eran los invasores de esa casa, solo que ahora de una u otra forma, los nuevos inquilinos resultan expulsándolos para siempre.
Nuestra tercera interpretación es que los protagonistas tenían problemas mentales y por ello sufrían alucinaciones. Nunca se especifica que los asustó, y el comportamiento de los protagonistas no es normal porque nunca intentaron buscar una solución para recuperar el control de su casa. Si hay situaciones ilógicas, eventos sin aclaraciones, y comportamientos anormales de los protagonistas solo podría tener la explicación de que, en la casa hay fantasmas, o los protagonistas realmente sufren de locura.
Sin embargo, después de analizar como siete hipótesis llegamos a una conclusión mucho más lógica. Fue la conclusión con la que mi sobrina resultó realizando su tarea. Esa explicación es que el cuento realmente nos habla sobre la guerra. Los protagonistas se esconden sin ver sus enemigos; hay mucho polvo en el ambiente representando las ruinas de las edificaciones destruidas; Irene, y el narrador, usan mucho tiempo para limpiar frecuentemente su hogar como si pasaran su tiempo recogiendo los cuerpos de los caídos en batalla; ellos intentan distraerse con hobbies pasajeros para «no pensar» en la realidad; se arrinconan en lo más profundo de su hogar sin oponer resistencia como si fueran permanentemente desplazados por la violencia; y al final con resignación huyen de su país porque su vida corre peligro, abandonándolo todo sin tener otra elección. Incluso el título de «Casa tomada» podría hacer referencia a «País invadido». La mejor explicación que se me ocurrió para estos eventos es que, Cortázar, quiso representar el día a día que se ven obligados a vivir quienes participan directa, o indirectamente en una guerra: El rol de los inocentes en la guerra.
De haberlo leído con afán, quizás no me hubiera puesto a pensar tanto en el tema; pero como sí dediqué tiempo a reflexionar profundamente sobre el contexto de la historia, puedo afirmar con claridad que me ha encantado este cuento, por esa capacidad tan impresionante del autor de usar metáforas para escribir sobre algo tan delicado, y que nadie, pero nadie nunca desea, como lo es, una estúpida guerra. Como pueden notar, es un cuento que puede interpretarse de formas distintas, por lo que vale la pena leerlo para obtener nuestras propias conclusiones. En serio que me ha encantado este cuento, tanto así, que de ahora en adelante cuando mi sobrina tenga tareas relacionadas a la literatura, me ofreceré voluntariamente para acompañarla en su proceso lector.
Si alguna vez lees esto en el futuro, mi querida Nicochuana, entenderás porque estaba siempre tan pendiente de lo que te enseñaban en tu asignatura de castellano.
Muy buen cuento, muy recomendado.