Cuando apareció en París la primera edición de El fin de la esperanza, publicado bajo seudónimo y con la aclaración de “traducido al español” hubo voces que manifestaron su duda. Pero es un libro indudablemente español, obra de Marcelo Saporta, que recoge los sentimientos de los jóvenes integrantes de la resistencia antifranquista en el Madrid de la postguerra. Su autor pasaría clandestinamente la frontera franco-española con el texto, hasta que éste llegó a manos de Jean Paul Sartre. El texto constituye la expresión cabal de la tónica espiritual de la España franquista entre 1943 y 1946: primero, la concentración de todas las ansias de liberación alrededor de la Segunda Guerra Mundial; después, cuando la emoción se acelera y sube ante la inminente victoria aliada de la cual se aguarda que traiga la derrocación del fascismo español junto con las caídas de Hitler y Mussolini; y, por último, cuando tras la victoria aliada de 1945 se va concretando el abandono total de que se hace objeto al primer pueblo que luchó contra el fascismo, y en cuya carne y sangre éste ensayó sus armas. Sartre encabeza el libro con un prólogo extraordinario en el cual capta la honda amargura y la desesperación del libro de Hermanos; lo simboliza en ese lamento, esa voz sin nombre, que resuena a lo largo de todas sus páginas, y que sigue vibrando todavía, clavada en la conciencia de la humanidad. Francisco Caudet, con una documentada introducción, explica todos los pormenores de este testimonio de la lucha clandestina en la España de la posguerra.
Hay libros con los que se tiene una deuda de lectura. No recuerdo cuando ni cómo contraje mi obligación para con esta obra, si se tras leerla que he tardado demasiado en pagarla. Nuestra memoria histórica tiene una deuda con aquellos que resistieron en el interior la primera década de la dictadura fascista de Franco, manteniendo viva una llama con la esperanza que el final de la Segunda Guerra Mundial trajera su fin. Finalmente llegó ante sus incrédulos ojos la segunda traición de las democracias occidentales, más amarga que la anterior, la neutralidad durante Guerra Civil que facilitó el triunfo fascista.
La novela relata la vida cotidiana de la resistencia urbana al fascismo entre 1939 y 1949, los intentos estériles de levantamiento de los jóvenes que no tuvieron edad para luchar durante la Guerra Civil pero que no se resignaban a vivir de rodillas. Una novela de auto ficción que fascinó al ser publicada en el Paris de los años 1950. Fue toda una llamada a la conciencia de la intelectualidad que quizás evitó un mayor cinismo de los gobernantes occidentales durante un tiempo, obligándoles a limitar su aceptación política de la España franquista.
Es un libro sencillo, pero menos trágico. A través de sus pocas paginas narra perfectamente la esperanza, la lucha, la rabia y desesperación que debieron sentir los primeros supervivientes del franquismo. Me parece un libro que ha quedado en el olvido (yo también he tenido la fortuna de conocerlo gracias a Almudena Grandes) y que debería ser una lectura obligatoria. No me cansaré de recomendarlo.
Soy yo o este libro está de rabiosa actualidad? Salvando las distancias, claro está, de la guerra y los muertos, la pasividad, la propaganda, se parecen mucho a lo que ahora sucede.
Libro íntimo que muestra, por una parte, la inconsecuencia de las "democracias" occidentales, y por otra la evolución de la esperanza en un grupo de jóvenes idealistas en los años inmediatamente posteriores al ascenso al poder de Franco en España. Jóvenes sin raigambre en un partido político, creyentes en una sociedad libre y democrática, ilusionados con el apoyo de los llamados "demócratas", hasta "El Fin de la Esperanza" luego de diez años de espera por la reacción de los aliados que decían estar luchando en contra del fascismo y por la democracia, pero que en realidad luchaban sólo por sus intereses comerciales que fueron afectados por las potencias fascistas (Alemania e Italia), pero no por un país sin mayor trascendencia al sur de Europa. No me pareció un libro más, de los muchos que se han escrito sobre la guerra civil española, sino uno especial que, aunque refiere los excesos de la dictadura de Franco, no es ese el protagonismo, sino la evolución de la inocencia. El último capítulo me pareció el más débil y de ahí que sólo lo califique con 4
Testimonio de la esperada rebelión contra Franco luego de que sus aliados fascistas perdieran la segunda guerra mundial, y que nunca llegó porque no fue apoyada por los aliados