Seguro les ha pasado que mientras leían un libro han querido dejarlo marcardo para que no se les escapasen entre los dedos esas partes, fragmentos y frases para la posteridad...
Bueno, este poemario quería dejarlo marcado a cada página, a cada fragmento, que sin darme cuenta, me iban marcando también... Y solo en 92 páginas!
No tengo más palabras.
El viaje por el que transitamos de mano de las letras de Raquel es tanto doloroso como terapéutico, viajamos por estas tres fases, a la liberación, el reconocimiento y quizá un poco sí al abandono de lo que éramos de principio, porque nadie puede sair del incendio igual, ileso...
Todos los poemas me parecieron maravillosos pero algunos me calaron más, me lloraron más y me alegraron más, entre ellos, con el que iniciamos (ya por eso hablo de lo mucho que me encantó), cajita de fósforos vacía, una cita con mis miedos, voy a escribirte una última carta, currículum vitae de un desastre y ella.
Claro que la poesía le habla diferente a cada corazón y cada ojos. Lo que estoy segura es que vale la pena hacer este viaje, cruzar este incendio y descubrir cómo salimos de el.
Conocí a Raquel Beck por una coincidencia en un concurso y me enamoré de su instagram [ @raquelbeck_ ] y la forma en que sus palabras decían tanto y parecía que con tan poco. Extraordinaria.
Me hizo mucha ilusión saber que podía encontrar su libro acá en México!! Literal, corrí a conseguirlo porque no quedan muchos. Y me ha encantado de maneras complejas. .
Creo que los marcadores naranjas y amarillos le van bien, esos también me recuerdan al incendio.