Aunque lo leí por primera vez en el 2017, lo he leído 2 veces más desde entonces y hoy, hace parte de esos libros de consulta permanente, de esos tesoros a lo que vuelvo para preparar un taller, una charla o un tema de trabajo. Es de consulta permanente y cada vez, recibo de él mensajes y enseñanzas diferentes. Gracias a su autora inició mi camino en la Meditación como herramienta de vida y le tengo a este libro, un cariño enorme y un agradecimiento enorme por ser faro en muchos momentos de mi vida.