Imagínate en el año 2222. Imagina un planeta superpoblado donde convivimos con robots, aeronaves personales y androides de todo tipo. Como somos demasiados, los elementos deletéreos lo tienen fácil. Lo que antes mataba a seis personas, ahora mata a seis mil. Imagina cuánto paro habrá. Cuánta insatisfacción. Imagina hambrunas, hacinamiento, epidemias, catástrofes naturales... ¿Todavía crees en la humanidad? Piénsalo
Ahora imagina una casa de campo y un grupo de personas que quieren vivir al margen de la sociedad. Imagina que eres una de esas personas. Visualízate. Si ya te ves dentro de esta historia, responde a la pregunta que la inicia: «Imagina un mundo mejor. ¿Qué añadirías? ¿Qué quitarías? Piénsalo bien».
Hace algunos días alguien muy cercano a mí me preguntó que leía. Al responder exclamó: “¡otra distopía!, ¡J***r!”. He de reconocer que me sentí algo descolocado por esa reacción. La buena literatura prospectiva (incluso la mala) es siempre una llamada de atención, una alarma ante un problema actual y su posible desarrollo si no tomamos medidas. Es por eso que no debemos dejar que el género, con la enorme cantidad de obras actuales, nos sature y para ello hay que saber separar la calidad de la paja. 2222 es de las que tienen un mensaje claro y calidad.
Los humanos llevamos muchos siglos condicionados para reproducirnos. El aumento demográfico ha sido necesario para el avance de la civilización y la mejora en las condiciones de vida (de los que vivimos en determinados países). Pero ya somos demasiados y aunque logremos seguir alimentándonos gracias a nuestro ingenio, el planeta no podrá seguir soportando el agotamiento de recursos y los cambios que producimos en él, así que es un hecho que deberíamos revertir esta situación. Necesitamos un reinicio y hacer las cosas mejor. ¿Pero cómo?.
Es la idea alrededor de la cual gira la historia de P. L. Salvador, pero su mayor mérito no es este. Lo mejor de la obra son los dilemas éticos en los que te obliga a incurrir. A plantearte cuestiones que creíamos tener claras como, por ejemplo, ¿es un crimen contra la humanidad querer diezmarla o lo es dejar que agonice en un lento y doloroso camino hacia la extinción?. Pero además hay bastantes más temas interesantes en esta obra a pesar de las escuetas 100 páginas que la componen. El autor nos recuerda que los totalitarismos, los dictadores, siempre están ahí, agazapados, esperando las condiciones propicias para tomar las riendas e imponer sus credos. Nos habla del cargo de conciencia, de la fuerza que tiene el miedo del individuo ante el grupo. Y también de amor, de la evolución de las inteligencias artificiales y de como, cuando la tecnología lo permita, lo único necesario para que cualquier ser se sienta humano es que sea aceptado e integrado en el grupo como uno más.
La novela, escrita con un estilo único repleto de sentimientos y reacciones entre corchetes que se intercalan entre frases cortas, se compone de varios diarios. Está, por tanto, narrada en primera persona y nos va haciendo avanzar en la historia y el tiempo desde varios puntos de vista. Además, P.L. Salvador se reserva algunos cameos dentro de su propia obra que le enmarcan como un personaje más. El primer capítulo, casi teatral en su estructura y desarrollo, puede resultar algo confuso por los personajes sin presentación previa que aparecen y es de agradecer que, la edición en papel al menos, lleve una pequeña guía aclaratoria.
Puede que, al leer esta estimulante historia, penséis que las cosas nunca podrían desarrollarse así, que hay otros caminos, otras soluciones, que no compartáis el punto de vista del autor o que no os gusten los pequeños giros que esconde. Pero sin duda os hará pensar y volver a cuestionaros cosas que teníais claras hasta ahora.
Este es el tercer libro que leo de este autor al que he conocido recientemente. Su prosa es muy especial, se sale de lo corriente y siempre te hace pensar.
Este relato de ciencia ficción, contado en forma de diario, narra la experiencia de un grupo de personas que hartos de la sobrepoblacion del planeta y del egoísmo del capitalismo industrial se aislan en una granja. Su propósito: recuperar la esencia del ser humano. Aunque ya se sabe lo que se dice: el camino al infierno está empedrado con buenas intenciones.
Con un estilo muy introspectivo y cierta vertiente filosófica ha sido una lectura especial, que me ha sacado de mi zona de confort. Y no me olvido del punto simpático del tataradeudo escritor de cuyo nombre no me voy a chivar.
Entretenido pero demasiado corto, este señor escribe muy bien. La idea del libro era una brillante idea que se podría haber estirado más para conocer la utopía y los personajes más a fondo.
Son diferentes los personajes que aparecen, ninguno de ellos desarrollado (entiendo que por la brevedad de la obra), de ahi que se agradezca el mapa de personajes al inicio de la historia.
Distopía fundamentada en la superpoblación y en la convivencia de humanos con androides/ginoides. Había leído muy buenas críticas en relación a la manera de escribir del autor y a la originalidad de la obra, pero personalmente me ha costado mucho meterme en una novela que no me ha aportado absolutamente nada, ni en cuanto a forma, ni mucho menos en cuanto a fondo.
MARAVILLOSO, con todas las letras. Cuanto más leía, más necesitaba, y ojalá fuera más largo, ojalá saber toda la historia de este mundo y cómo ha llegado a la situación que narra el libro. Es como un diario escrito por distintos personajes, cada uno con sus propias vivencias y su forma de ver el mundo en el que viven. Si os gusta la ciencia ficción, leedlo porque es genial.
Nos encontramos ante una historia contada en forma de varios diarios. A lo largo de la novela se muestran varios temas éticos a tener en cuenta y que verdaderamente hacen reflexionar al lector, además de que son ideales para discutir con varias personas. La trama gira en torno a un planeta demasiado poblado y donde la mayoría de la población es pobre, pero aun así la gente sigue pensando en tener hijos, pues es lo que piensan que llenará sus vidas definitivamente. Sin embargo, la situación ha llegado a un punto insostenible y hay que hacer algo al respecto. ¿Cuál sería la mejor alternativa?
Me han parecido pocas las 100 páginas que componen este libro, pues a pesar de que es una novela que claramente te hace pensar, me habría gustado saber mucho más acerca de ese mundo, que se mostraran más aspectos de la sociedad. Aun así, me han resultado muy interesantes los temas que trata, como por ejemplo que nosotros mismos somos una plaga y que en el futuro nosotros mismos seremos nuestra propia perdición. También está muy presente el tema de los robots -androides-, los cuales tienen una gran importancia en la vida de las personas, e incluso han llegado a tener sus propias emociones y quieren sentir y pensar tal y como lo haría un humano.
Lo que me encantó dentro de esta distopía es esa forma de diario en que gente tanto a favor como en contra de lo que sucede dejándonos ver su perspectiva desde el inicio hasta la culminación de la misma.
Los puntos que destaca sobre los errores que está cometiendo la humanidad al no señalarlos como tales dejando que esta problemática sobre la población mundial y los que nos llega a dividír en lugar de unirnos.
Un punto que no sé si sea negativo o simplemente raro es cuando el autor hace mención a si mismo dentro del libro más de una vez dejando hasta cierta importancia a ello.
Un libro de Ciencia Ficción que me ha sorprendido gratamente. Escrita con una prosa sencilla y fluida, esta novela me ha atrapado desde la primera página.
A pesar de ser una novela corta, nos presenta una historia totalmente construida y desarrollada que te hace pensar a la vez que te entretiene.
Le seguiré la pista al autor porque ha sido todo un descubrimiento.