En el reparto de los reinos entre Zeus, Poseidón y Hades, al ultimo le toca en suerte el gobierno del inframundo, donde el dios traza el mapa del dominio de la muerte. Cuando la soledad empuja a Hades una compañera, el dios invisible escoge a Perséfone, la hija de la primavera, para reinar a su lado. Hades y Perséfone deben decidir como compartir el poder mas absoluto de todos: el que rige la eternidad de cuanto existió. Los mitos que conforman la identidad de Hades completan el cuadro del sentimiento griego antiguo, para el cual el inframundo no es un infierno en el sentido cristiano sino la última morada, donde el acomodo depende de la justicia con que haya vivido cada uno su vida.
Me gusta la novelizacion de la estancia de Hades en el Inframundo y su mito junto a Persefone, sobretodo la evolución de los personajes. La adición de detalles menos populares fue una buena sorpresa a descubrir.
Siempre me han gustado mucho los mitos griegos, pero creo que realmente no tenía intención de leer nada de ellos. Hasta que Iria y Selene publicaron "La flor y la muerte", un retelling futurista del mito de Hades y Perséfone. Quería leerlo, pero al mismo tiempo ser capaz de pillar las referencias. Y ahora, por fin, he leído el mito original del Dios del Inframundo y la hija de la primavera.
Estos libros hay que leerlos despacio y con mucha atención para entender bien todo lo que se cuenta sobre el mito; muchos nombres, en este caso, de zonas del Inframundo; personajes que conocía de oídas, pero que aquí he podido "ponerles cara".
La historia está narrada desde dos tiempos diferentes: el presente y el pasado. Podemos ver a un Hades más taciturno de lo normal rememorar cómo secuestró a Perséfone para que fuera su esposa, al tiempo que somos conscientes de la desolación de su madre, Deméter, y todo lo que hizo para recuperar a su niña. Me ha gustado mucho que se cuente todo de forma cronológica sin saltarse un solo pasaje.
En todos los libros que he leído hasta ahora, he podido comprobar lo egoístas, odiosos y egocéntricos que son los dioses. Nada les importa más allá de ellos y sus necesidades. En cambio, aquí he sido testigo de un amor infinito y entrañable entre Deméter y su hija Perséfone. Eso no quita que la diosa de la naturaleza tenga un carácter... complicado. Y un pronto difícil. Claro que, ¿quién puede culparla después de que le hayan arrebatado a su hija?
Este mito está creado para justificar el invierno y la llegada de la primavera, pero aun así me parece muy cruel y un sinsentido que, por los caprichos de un hombre, una pobre muchacha alegre y feliz tenga que pasar seis meses de su vida en la más absoluta desesperación.
Un detalle que me ha sorprendido a la par que agradado es que esta no es una historia de amor al más puro estilo síndrome de Estocolmo. Punto para Perséfone.
El final no me ha terminado de convencer. Es cierto que me alegro por Perséfone y su capacidad de ver en la desgracia algo positivo que motive su vida. Pero nunca me ha gustado la resignación...
Aun así, me ha gustado bastante. De momento, es mi favorito, por encima de El laberinto del Minotauro.
Como digo siempre, voy a seguir con esta colección de mitos griegos para conocer el origen de las leyendas que tanto me gustaban de pequeña.
Hades en el Inframundo me gustó mucho, aunque me dejó con ganas de más. Es una lectura corta, con un tono más clásico que exige atención, pero vale la pena si te gusta la mitología griega.
Me encantó cómo muestra el orden que Hades impone en el Inframundo y su relación con Perséfone, aunque me hubiera gustado que profundizara más en él: su historia, su papel en la Titanomaquia o los castigos que impuso a personajes como Sísifo y Tántalo.
Siento que Hades tiene un potencial enorme y pocas veces se aprovecha. ¡Y es que estamos hablando de uno de los tres grandes dioses del Olimpo!. Lo pintan como sombrío o incluso cruel, cuando en realidad Hades es uno de los dioses más justos, menos impulsivos y más solitarios. No busca guerra ni adoración, solo cumple su papel. No pienso que sea malvado (no tanto jajaja), solo es reservado, justo y solitario.
Representa el equilibrio entre la vida y la muerte, y me habría encantado que el libro explorara más esa parte. Y es que tiene un pasado brutal: fue tragado por su padre, sobrevivió dentro de Cronos, peleó en la Titanomaquia, ayudó a Zeus a ganar la guerra y aun así terminó relegado al Inframundo. ¿Cómo no hacer una historia épica con eso? 💀✨
Aun así, reafirmó por qué Hades es uno de mis dioses favoritos: poderoso, solitario y muchas veces infravalorado.🖤
(OJITOOOOO no justifico lo que hizo con Perséfone, y de hecho me gustó que no lo romantizaran, sino que mostraran a Perséfone como alguien que busca ser su igual, tener poder y reinar junto a él, no como una víctima con síndrome de Estocolmo)
"No te juzgues ni juzgues tus actos rememorando solo el pasado. Los jueces justos han de tener en cuenta todas las circunstancias de quien se ve sometido a juicio: las pasadas, las presentes e incluso las que depara el incierto futuro."
Conocía la historia de Perséfone y Hades, pero no conocía el mito real y tengo que decir que me ha gustado muchísimo.
Al comienzo pensé que el libro iría de Hades, de su historia, de cómo creó el inframundo y cómo lo dirige y, aunque el primer capítulo va de eso, cosa que me ha gustado porque explica el origen de can Cerbero, de Caronte y de muchos otros elementos característicos de Hades. Pero lo que más me ha gustado es conocer de verdad a Perséfone, a esa diosa a la que se le ha dado tantas connotaciones y tantos tipos de caracteres y de la que poco se ha hablado de su valentía, de su determinación y de lo que realmente la movió a convertirse a la reina del inframundo.
También Hades ha sido un personaje que me ha sorprendido. Al principio es el dios despiadado y distante que ya había leído que era, pero, a medida que va avanzando la historia, su carácter también va cambiando y moldeándose a las situaciones que se van presentando.
Lejos de terminar como esperaba, el final me ha sorprendido gratamente y ha hecho que ame muchísimo más a Perséfone y entienda su situación y su forma de pensar.
Un mito que, aunque conocido por muchos, es interesante leerlo para entender toda la historia de Perséfone, Deméter y Hades. Muy, muy recomendado.
Al comienzo pensé en darle tres estrellas. No estaba convencida de la dirección de la historia, la cual aunque fuese fluida, no iba apuntada a Hades el cual siempre me ha encantado leer. Perséfone llora y sufre, odia estar en el inframundo y solo eres presente de su dolor de ser arrastrada a la fuerza hasta el lugar totalmente contrario a donde ella vivía junto con su madre. A veces el llanto se vuelve denso, mucho sufrimiento a espaldas de Hades y el hecho que tuviese las ganas de encararlo, pero que se deje llevar por su tristeza es algo (que a mi parecer) está demás en esta historia, sobre todo para los que leemos habitualmente mitos e historias sobre mitología Griega. La cuarta estrella nació por el final, Hades quedando rendido ante el cambio de Perséfone, la dulzura como comienza a dirigirse no solo a la muchacha, también el relato toma ese ligero dolor. Ahí me gustó mucho. Si hubiese profundizado en la relación de Hades con sus hermanos, con Gea y como termina con Chronos, si hubiese hablado de eso antes y no al final e incluso si el libro se hubiese tratado solo de eso dejando a Perséfone en segundo lugar estaría mejor. Pero al momento de abordarlo me convenció de que este es un material precioso.
La verdad es que esperaba más información sobre la relación de Hades y Perséfone, y lo único que recibí fueron básicamente excusas de porque ella lo odiaba y se la pasaba lamentado la vida que perdió. Mientras que Hades hacía lo mismo en lugar de hablar con su ahora esposa y preguntarle por sus sentimientos se ponía a sacar conclusiones erróneas sobre lo que Perséfone esperaba de él.
No fue una historia mala, simplemente me decepcionó porque era una de las historias que más esperaba cuando inicie con la colección y al final han sido personajes con los que no he logrado conectar en absoluto.
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