Uno de los mejores ensayos sobre las seis esposas de Enrique VIII que he leído.
Lo primero, indicar que si bien está escrito con fines divulgativos hacia el gran público en general, esto no le resta rigurosidad ni a los personajes ni a la época. Ameno, ágil y se lee bien.
Está dividida en un prólogo y 20 capítulos. Desde el primer momento, Fraser intenta desmitificar ese estereotipo en el que se ha encasillado a cada una de las seis esposas, "la traicionada", "la tentadora", "la buena mujer", "la hermana fea", "la muchacha mala" y "la figura materna". Interesante la reflexión que hace acerca de sus retratos y de como el público los confunde, consecuencia de dicho estereotipo.
Los diez primeros capítulos se corresponden a las dos primeras esposas, Catalina de Aragón y Ana Bolena. En ellos, junto con la historia de cada una, vamos a conocer la época, los miedos del soberano, todo el proceso de separación religiosa de Roma y el de construcción de una nueva iglesia. Los diez capítulos restantes los dedica a los reinados de las otras cuatro esposas.
El fresco de la época está muy bien retratado. Al principio del libro encontramos dos árboles genealógicos. Uno, el del propio Enrique y sus esposas, el otro el de los antepasados Plantagenet desde Eduardo I. Es muy de agradecer el tener a mano esa genealogía. El miedo cerval que le tenía Enrique VIII a cualquier descendiente de Eduardo III por muy colateral que fuera, le llevó a acabar con todos ellos. Por otro lado, todas sus esposas estaban de una u otra manera (muy intrincada a veces), emparentadas con la realeza. Ambos árboles ayudan al lector a situarse en estos terrenos.
Fraser nos expone igualmente como el rey supeditó todas sus políticas a la consecución de un heredero varón. Ferviente católico, se construyó una iglesia a medida únicamente para poder divorciarse de Catalina. Las similitudes del dogma entre las iglesias católica y anglicana no son mera casualidad. El monarca ya se encargó de que así fuera. Eso conllevó ejecuciones tanto de católicos, que se oponían a la ruptura, como de protestantes que veían en la separación de Roma la oportunidad de establecer sus tesis reformistas afines a Lutero.
Igualmente nos relata las penurias para el pueblo y la crisis económica que conllevó la disolución de los monasterios y conventos.
Y por supuesto, vamos a conocer con bastante detalle la vida de sus seis esposas, de personajes relevantes de la época, así como la infancia y juventud de la princesa María.
En conclusión. Un ensayo ameno y riguroso sobre las esposas y reinado de Enrique VIII. Se lee bien, informa y no cansa. Recomendable.