Es la primera vez que un libro me hace prestar atención a cada lugar de Buenos Aires y entristecerme con cómo debe haber sido durante la dictadura. Realmente logró que por momentos me entristeciera mas allá de la historia.
Es un libro con 2 historias de amor y de amor, encuentro y desencuentro, la de Nehuén y la de Libertad. Nehuén que vuelve a Buenos Aires para escaparse de su marido, se aleja con sus dos hijos y se instala en la casa de su prima. La hija de su prima Libertad, está enamorada de un montonero, el cual vive escondiéndose de los militares. Entre una cosa y la otra, y por razones distintas, ambas terminan teniendo que escapar del país e irse a Francia. Allí se separan los caminos, Nehuén con sus hijos se va a trabajar al campo donde conoce a Lucien y Libertad viaja por Francia y una compañía de tango.
Lo bueno: realmente me gustó cómo están logrados los personajes. Todos viven la dictadura de alguna manera distinta y se ve en su manera de pensar, en su manera de actuar. Algunos se esconden y otros son los rebeldes, pero el hecho de la situación política del país afecta al carácter de cada uno y eso me parece que esta muy bien logrado. También está muy bien situado históricamente y eso siempre me atrae de los libros.
Por el lado de la historia en si, de los acontecimientos, me parece que nada sobró ni nada faltó. En ningún momento pasa que leemos cosas de más o algunas cosas quedan inclonclusas, al contrario, todos los hilos cierran y los que no lo hacen en el momento, lo hacen más adelante.
Lo malo: no hubo nada realmente malo. Lo único que me pasó, fue que en momentos se volvía un poco pesado que cada dos minutos tanto Libertad como Nehuén se ponían a llorar, nunca era injustificado, pero me cansaba por momentos.
Más allá de eso, es un muy buen libro. Con una historia bien lograda e interesante.