La misma noche en que el príncipe heredero se escapa de palacio, a altas horas de la noche, saltando por la ventana, para casarse por amor con su novio en el casino de Torrelodones, su padre, el rey, fallece de un ataque cardíaco mientras yace con su amante. Como no podía ser de otro modo, el presidente del Gobierno, Alonso Quijano, se ve desbordado por la situación... y los hechos se precipitan de forma disparatada.
Está claro que las cosas no andan bien... Con un humor desternillante y cierta irreverencia, José María Pont parodia sin piedad, casi como si fuera inglés, la realidad de un país que, aunque de forma grotesca y absurda, se parece sospechosamente cada vez más al nuestro.
Bajo la apariencia de la parodia, el reflejo de la triste realidad y mediocridad de la clase política y dirigente de nuestro país. Lectura ligera y con pasajes divertidos.
Una curiosa sátira política que se lee con sonrisa y en la que el lector no tiene mucha dificultad para asignar personajes de la Espña de hoy a los del libro. Tampoco es gran cosa pero entretiene.