Comprobando la realidad es una excitante mezcla de aventura, enredo, comedia, espionaje industrial y especulación tecnológica que vio la luz por primera vez en las audaces páginas de la revista El Víbora.
No es solo que el guión de Mauro sea como siempre excepcional, sino que es un ejercicio de futurismo próximo y de sociología de barrio de primer nivel.
Decenas de metalecturas y un dibujo en el que Rodriguez todavía no estaba tan maduro como ahora en Marvel, pero que sigue teniendo un dinamismo y una voluptuosidad máxima.