Abran este libro hacia la derecha, como es usual en Japón. Los esperan estatuas agradecidas, un muchacho que viaja al fondo del mar sobre el lomo de una tortuga, un valiente y empeñoso jovencito de solo tres centímetros de altura, una princesa llegada de la luna. Personajes de estos cuentos tradicionales, narrados según las versiones más populares y especialmente dedicados - en esta edición ilustrada y bilingüe - a los estudiosos y amantes de la lengua japonesa, con los ideogramas (kanji) acompañados por su lectura fonética (furigana). Bienvenidos a este nuevo universo.
El libro tiene una edición preciosa, las ilustraciones son bellísimas y te transportan a la época de cada cuento, y el detalle de que sea bilingüe y respete la forma de lectura japonesa siendo abierto de derecha a izquierda le otorga un toque único que no cualquier otro libro de cuentos infantiles posee. Algunas historias ya las conocía, creo que quizá la elección de las que incluyeron en este pirmer libro, hizo que fueran un poco repetitivas las temáticas.
La nota es un promedio entre todos los cuentos, de los cuáles rescato como algo original y que me sorprendió: El pescador y la tortuga, ¡ese final no me lo esperaba!
"La princesa le entregó a Urashima Taroo un cofrecito. -Por favor, acéptalo y llévalo en tu regreso-le dijo mirándolo fijamente. -Pero prométeme una cosa: que no lo abrirás por nada. Si cumples esta promesa, podrás ser feliz".