Es una joya, no es un libro innovador, ni original, ni es alta literatura, ni falta que hace, tan sólo es una autobiografía contada como a un amigo, con sinceridad, humildad y mucha valentía. Es un libro de esos que abres para leer las primeras páginas y ya no puedes soltar, con ese título tan acertado, esas rayas cambiadas por golpes de esa canción emblemática que es un buen día y que tantos recuerdos me genera y tanto cariño tengo. Cómo fan de Los Planetas me ha gustado muchísimo, es muy emotivo, entretenido, con momentos divertidos y momentos muy duros de la vida de Eric, ese mago de la percusión, el mejor batería de este país. Habla de su niñez, su adolescencia, de amor, de sentimientos, de como se creó Lagartija, de Morente y esa maravilla que es Omega, habla de drogas, de Florent y J, habla de Granada, de conciertos, de artistas y música en general, me ha encantado. Es una mirada atrás, a esos años en los que se hacía buena música en España y no ahora con ese reggaeton y derivados. Imprescindible
"Ahora, detrás del escenario del Primavera Sound, instantes antes de salir a tocar, veo al público botando, los oigo rugir y reconozco su valor y el respeto que hay que guardarle, porque te tiene que gustar mucho un grupo para querer estar en mitad de esa masa humana sin que te importe tu integridad física. La música no me ha salvado, el público sí."
"Desde entonces, y durante dieciocho años consecutivos, he sido elegido de nuevo por el público. Para mí es alucinante. Pero quiero dejar claro que la música no es un deporte y no hay mejores ni peores. Ese galardón no creo que me haga ser mejor batería que otros. Tan solo pienso que la gente, por la razón que sea, me tiene cariño y por eso me vota. Hay compañeros que tocan muchísimo mejor que yo, os lo aseguro. Aun así, cada año que me siguen eligiendo me hace muchísima ilusión y me siento muy agradecido con el público. Lo que soy se lo debo a él y no a la música."
Siempre es raro opinar sobre este tipo de libros. Si juzgo su escritura, no es lo importante porque lo principal es lo que cuenta. Pero juzgar lo que cuenta sería como juzgar a la persona, y quién es nadie para hacer eso...
En este caso lo dejo un poco a medias, con el aprobado alto, porque después de leer esos cuatro millones de golpes... Mis conclusiones son que Eric lo ha pasado mal en la vida, ha tenido muchos problemas, muchas penas, dificultades, de todo tipo... Pero hay cosas para las que no me parece que tenga excusa y no se me ocurre palabra más perfecta para definirle que CARAJOTE. Además de ser un poco capullo, se regodea a veces en sus penurias, es desagradable intentando hacerse el gracioso, y se contradice mínimo una vez por página. Pero supongo que todo esto es un poco consecuencia de la vida que ha llevado. Consecuencia, que no excusa. Porque a veces las cosas que ha contado me han llegado a cabrear un poco y a caer mal.
Por lo menos, es un libro que se lee muuuuy fácil, muy entretenido, y reconozco que he soltado no pocas carcajadas leyéndolo. Hay algunas anécdotas tan surrealistas (y a la vez tan creíble que le hayan pasado a él) que ni el mejor guionista podría escribir. Además habla mucho de entresijos y detalles de sus grupos, de su relación con la música, con Enrique Morente, por lo que tiene un añadido de interés con bastante valor.
Sólo puedo darle las gracias a Eric por abrirse en canal y contar su vida. Se nota que no es escritor y eso me ha encantado, al tratarse de la autobiografía de un músico lo último que quería era obviamente que sus vivencias y anécdotas se perdieran entre una prosa innecesaria. Me gustan Los Planetas pero me flipa Eric. Derrocha pasión por los cuatro “costaos” y eso se nota en lo que hace. Historia divertida y desgarradora, recomendable para seguidores de la trayectoria de Eric o del panorama musical granadino.
Súper entretenido, no es alta literatura pero es un acompañamiento perfecto para tardes solitarias.
Eric es claramente un tipo especial, algo fanfarrón pero muy entrañable, y en este libro se abre ante los lectores. Supongo que un porcentaje significativo de lo que cuenta serán medias verdades o exageraciones, pero creo que justamente es parte de la gracia. Su vida ha sido muy inusual pero también muy complicada, y leyéndole entiendo un poco mejor la manera de ser que había visto en entrevistas, etc.
Recomendado para todo fan de lagartija nick o los planetas.
Absolutamente precioso 🥺❤️. Si eres fan de Los Planetas o te gusta muchísimo la música, es de por sí un privilegio inmenso poder leer lo que cuenta uno de los mejores baterías de este país, pero cuando además lo hace de una manera tan directa, honesta y conmovedora es insuperable.
“Los únicos que me han salvado la vida han sido el público y la batería. A veces tengo la pesadilla de que, por la edad, los músculos me fallan y no la puedo volver a tocar. Ella es mi zona permanentemente autónoma, donde no recibo ningún golpe. Soy yo el que los pega, y en ella descargo todo lo bueno y todo lo malo que tengo, creando una bomba atómica que recorre mi memoria.” 🥺🥺🥺
El peligro de este tipo de (auto)biografías está en perderse en la serie de anécdotas para los fans, y me gusta ver que aquí no ha ocurrido. Es un relato muy conmovedor donde Eric Jiménez se desnuda y muestra, donde se ve lo que hay más allá del personaje sin apenas cortapisas. Le felicito la valentía.
"Que les den a las pruebas de sonido. Que les den a los Beatles, que les den a los Stones, que le den a Lagartija, que les den a Los Planetas. Que os den a todos. Que me den a mí."
Tras el documental 'La Importancia de Llamarse Ernesto y la Gilipollez de Llamarse Eric' y la obra de arte que es 'Segundo Premio' ya tocaba leerme la biografía de Eric Jiménez.
Esta novela es una autobiografía punk totalmente autodestructiva al mismo tiempo que es uno de los mejores libros sobre música que he leído. Eric Jiménez crea una obra divertidísima y muy personal sobre la vida, el desenfreno y la música. Resulta precioso leer con el cariño que habla sobre la creación artística, componer obras maestras como Omega o participar en los ensayos, grabaciones y directos con Los Planetas. Consigue ser muy técnico a la hora de hablar sobre la batería y la forma de tocar en directo pero de una forma sencilla que hasta idiotas como yo incapaces de tocar un instrumento puede entender. Pero con lo que el lector consigue conectar es con la parte más biografía donde el batería cuenta con sinceridad todos sus excesos relacionados con el alcohol y las drogas. Sus problemas en la infancia y adolescencia, su vida amorosa y sus altibajos en el amor acompañados de depresiones y ansiedad. Ahí es donde el libro consigue emocionar, porque he conectado muchísimo con ese vida donde la soledad y la necesidad de sentirse querido te lleva a todo tipo de desastres pero también a experiencias maravillosas.
Un libro genial donde Eric Jiménez se vacia mostrando su humor, su sensibilidad y su carácter para mostrarnos la historia de su vida desde su nacimiento en un hostal de Granada hasta el éxito con Los planetas. Por el medio un montón de anécdotas e historias alucinantes que mezclan historias sentimentales, devaneos con las drogas, encuentros con personajes especiales como Enrique Morente, Joe Strummer, Alaska y muchos más en un recorrido fascinante por. la historia de Los planetas y el poprock español durante los 90. El estilo de Eric es sencillo y su manera de afrontar todas las dificultades que le van surgiendo es inspiradora. Me encanta la forma en que está narrado este libro con ese tono divertido y de andar por casa de Eric que hace que te sientas como si estas historias te las estuviese contando un colega. Genio y figura, uno de los mejores músicos que hay en España y una persona humilde que no tiene pelos en la lengua a la hora de criticar al negocio musical o alabar a los artistas con los que conecta a la hora de elaborar música. Voy ya a por su segundo libro, un anticipo perfecto antes del concierto de Los planetas que espero vivir este verano asisitiendo en directo a Las canciones del agua.
El estilo literario de Eric, por llamarlo de alguna manera, es muy directo y hace que la lectura sea muy fluida. Tanto que me lo he leído casi del tirón, sin querer parar hasta acabarlo. Sus páginas me han sumergido de manera que me he visto en muchos de aquellos escenarios que solo conocía desde abajo, y en esos bares de Granada que como mucho había visto desde fuera. Probablemente ayude a esa inmersión el estar familiarizado con los discos, bandas y festivales mencionados. No creo que este libro vaya a agradar igual a alguien que no esté en conocimiento de todo esto, pero entiendo que no son estas personas los que terminan con este libro en sus manos. Destaco también el sentido del humor de Eric y sus ocurrencias, que han hecho que en varias ocasiones me ría en alto, cosa que no es habitual cuando se lee un libro. En conclusión, el libro no es ningún ejercicio literario (ni pretende serlo) pero desde luego me ha dado la oportunidad de conocer los bastidores de las bandas de rock-pop a través de cuatro décadas y de reflexionar junto al autor sobre los varapalos de la vida y de cómo influyen en ella nuestras elecciones.
Nota: este libro sólo es relevante para fans de LosPlanetas. Si no lo eres es que no te interesa la evolución de la música a partir de los 90. Entonces, puedes prescindir de este libro... ni te molestes. Pero si te gusta lo más mínimo la música, quizás pueda ser un libro de tu interés. A mí me ayudó mucho a poder entender la evolución del ecosistema musical de Granada, en general, y de dos grupos (Planetas y LagartijaNick) en concreto. La fuerza que adquiere la batería a partir de "una semana en el motor de un autobús" y el proceso creativo de la banda es "especial". Eric es la voz que narra esta historia viva... en primera persona... y prefiero evitar juzgar a la persona, solo escucharla. De mí, a LosPlanetas, solo saldrán siempre buenas palabras :)
Una historia sublime, digna de hacer una película. Si Eric fuera el batería de una banda de rock americana ya habrían hecho una. Se nota un poco por la narrativa la mano a la hora de escribir del pijo malasañero de Holden, pero lo mejor sin duda es la historia. El libro lo podría haber escrito con la ayuda de un mono con una máquina de escribir [inserte foto de los simpsons] y la historia habría sido igual de buena.
Realmente te adentra en el ambiente de Granada de los 80 y en la historia de los grupos de los que formó y forma parte. Como fan número 1 de Los Planetas no podría haberme gustado más el libro.
Qué viaje más chulo ha sido este libro. Como fan de Los planetas desde hace 13 años (que es poco, comparado con la trayectoria del grupo) ha sido una auténtica locura poder leer a Eric contar sus movidas. Y, sobre todo, saber que al menos uno de ellos siente de forma tan especial mi canción favorita del grupo (La Copa de Europa).
El tono del libro es muy gracioso y es ideal para las cosas que cuentan (la peli es casi un cuentito de Disney si se compara con esto). Toda esta gente está viva de milagro.
Si os gustan Los Planetas, esta lectura es obligatoria. No os vais a arrepentir. Aunque ahora ya me va a costar mirar a Eric con cierta seriedad cuando lo vea tan concentrado con su batería.
Como seguidor de los planetas desde los años 90 me ha parecido un libro muy entretenido, las anécdotas que cuenta Eric son geniales y la mayoría muy divertidas, otra cosa son las desgracias de su vida de las que habla, esas ya no dan tanta risa, hacen empatizar con la persona y alejarse del personaje. En cuanto a la lectura es cómo ya he dicho muy entretenida aunque a veces da la sensación de ser un poco atropellada. En general entretenido, genio y figura hasta la sepultura.
Brutal!!! Me ha encantado! Divertido, honesto, tierno, inconsciente, amante, músico apasionado, loco, compinche de genios en la creación de discos mágicos... Todo lo q cuenta Eric es una pasada y superinteresante.
Cómo fan irredento de Los Planetas este libro era de obligada lectura para mí, pero puede disfrutarlo cualquiera al q le guste la música y las andanzas de un ser humano apasionado con un corazón demasiado grande para caberle en el pecho.
Está bien escrito. Gracias Holden Centeno por hacerlo bonito. Ha hecho que me caiga mejor después de leerlo pero no tanto como para que me caiga bien porque hay cosas que no cambian. Me ha caído infinitamente mejor al leer la anécdota de Bob Dylan que no conocía pero que me cuadra todo porque Dylan ME CAE MAL. Me da la sensación de que bastante bien está para lo que ha vivido y que Antonio Arias está más cerca de él que ningún otro amigo que tenga a juzgar por lo que escribe.
Nunca me han interesado Los Planetas, pero sí que tenía algunas referencias de este libro, diciendo que te reías mucho y que era muy interesante y tal. A ver, lo que es reírme, poco. Lo de interesante... pues es muy relativo. Hay una visión de los años 80-90 que te hace empatizar si los viviste, pero al margen de contarte por dónde iban y venían los miembros de la banda... pues a mi no me ha dicho mucho más. Supongo que si eres fan del grupo, lo disfrutarás mucho más que yo.
Se lee del tirón, imprescindible si eres fan de los Planetas. Interesante y curioso si eres fan de la música española, buenísimo relato en primera persona de lo que se cocía por Granada, con anécdotas bastante buenas y con un acercamiento muy sincero a Eric, al que hay que agradecer todo el rato la sinceridad con la que cuenta su maltrecha juventud.
Me ha gustado mucho este libro de Eric Jiménez. Nos habla de su vida, de sus anécdotas, de sus sentimientos… un libro en el que abre su alma. Escrito con una gran sencillez y sin artificios. ¿Os lo recomendaría si no sois fan de “los planetas”, “lagartija nick” y la cantidad de grupos en los que ha tocado? Quizás no pero para los que seáis fan? Totalmente recomendable e lnteresante.
El libro es como hablar con un amigo al que hace tiempo que no ves y te pone al día de su vida. En ocasiones inconexo, en ocasiones certero como un bisturí.
Hemos tenido que destruir a Eric para conocer a Ernesto Jiménez.
Libro interesante y entretenido sobre todo su has pasado los años salvajes en los 90, aunque no es imprescindible. No destapa los entresijos del indie español de los 90. Simplemente es Enersto "Eric" Jimenez haciendo memoria de su, perra, vida.
Eric Jiménez abre sus carnes y muestra su interior, dejando de lado ese personaje del que se disfraza en la noche y mostrando la persona que hay detrás del artista. Mucha verdad y sobre todo mucha autenticidad.
Cuenta su vida sin ahorrar momentos crudos como la relación con su padre, desastrosa, su adicción a las drogas y todas las juergas en las que ha participado.
Cuatro Millones de Golpes funciona tanto como la historia de un músico que ha vivido contundentemente, de la misma manera en que toca la batería, como siendo reflejo y testimonio de la consolidación de la escena indie de este país. Absolutamente indispensable para el aficionado a la música e interesante, por sus vivencias, para el que no lo sea tanto.