Empecé con este libro porque es apenas una cosita, parecía una lectura ligera, apenas un suspiro. Pero me costó horrores terminarlo. Y eso lo hace buenísimo.
No tiene nombre el paraíso es la descorazonada historia de dos chicas que son secuestradas por un desquiciado, apasionado de los griegos y su mitología, convencido de la podredumbre del mundo que no nota que lleva ésta misma incrustada en lo profundo de su alma.
El relato se compone de los tres puntos de vista de los personajes principales, perfectamente diferenciados y estructurados. De esta forma, como lectores podemos asistir en primera fila al declive de las muchachas y con horror, presenciamos la transformación anhelada por su captor.