(3.5)
”Because as it turns out, the rumors are wrong, my heart isn’t made of gold. It’s very soft and very alive. And now it’s shattered”.
Creo que, literalmente, nunca había leído un retelling del mito del Rey Midas y este libro me sorprendió gratamente. Aquí nos encontramos con que el famosísimo Rey Midas, ese hombre que podía convertir cualquier cosa en oro con sólo tocarla, ha dejado de usar su don (o maldición, según sea vea), pues vivió un episodio en el que casi acaba con la vida de su hija. Desde ese entonces, la princesa Kora ha vivido casi secuestrada en el palacio, pues su piel tiene un tono dorado que asusta a las personas y, además, heredó ciertos poderes de la maldición de su padre. Sin embargo, todo cambia cuando, de repente, las piezas de oro que mantienen con vida al Rey Midas son robadas y la salud del monarca peligra. Es entonces cuando Kora, usando esa habilidad sobrenatural que tiene para sentir el oro, se embarca en una misión junto con un guapo duque para recuperar los tesoros de su padre.
La verdad es que A Touch of Gold es ese tipo de historias que te sorprenden porque, desde el principio, se van en un rumbo que no esperabas. Cuando supe que esta iba a ser la historia de la hija del Rey Midas, me imaginé un ambiente muy de palacio, de princesa escondida y demás, pero Annie Sullivan nos lleva al mar, a barcos piratas, islas perdidas y parajes peligrosísimos. Y, si me conocen, saben que adoro las historias que involucran grandes travesías a lo largo y ancho del mar.
Lastimosamente, no puedo hablarles mucho de uno de los mayores plot twists del libro porque es un spoiler como una catedral, pero sepan que es espectacular. Cambia muchísimo las reglas del juego y ese acto de traición hace que Kora crezca muchísimo como protagonista, que deje de ser una niña encerrada en un palacio y se convierta en una mujer que puede enfrentarse a los peligros verdaderos (y sobrenaturales) del mundo en el que vive.
Mi razón para ponerle 3.5 estrellas es que, a pesar de que es un libro entretenido, no es absolutamente espectacular. Está bien, pero hay mejores. Bueno, no sé si mejores retellings del Rey Midas porque no conozco más, pero ya me entienden. Y, si bien el final le da una vuelta aún mayor a toda la trama, no sentí ese impulso loco que siento con otros libros de necesitar la secuela inmediatamente.