"Tenía la sonrisa de quien poseía una confianza inquebrantable en la crueldad, la estupidez y la codicia de los seres humanos. La última carta la juega la Muerte"
Estamos en Marzo de 1937. Lorenzo Falcó recibe una nueva misión. Desplazarse hasta Tánger, donde debe recuperar para su actual bando nacionalista un considerable cargamento de oro que el gobierno republicano quiere poner a salvo enviándolo en un barco hasta Rusia. En Tánger, Falcó deberá intentar mediar para hacerse con él, sea como sea. Lo que no espera Falcó, es a Eva Rengel, la espía rusa que conoció en su anterior misión.
Segunda entrega de la saga protagonizada por el genial y muy descarado espía nacionalista, al menos de momento, pues solo es fiel a sí mismo, Lorenzo Falcó, es un caradura, un mujeriego y muestra una falta de escrupulos cuando ciertas ocasiones lo requieren. Un asesino y espía que trabaja para el SNIO, (Servicio Nacional de Información y Operaciones), organización del bando nacionalista que se dedica al espionaje y contraespionaje. Falcó debe "ayudar" a que se cumplan determinados eventos e impedir otros.
"—Saber que la vida —dijo muy despacio— es una broma de mal gusto, llena de azares, enemigos y payasos que saltan con su resorte al abrir la caja, es lo único que proporciona temple suficiente para burlarse de todo"
Tánger, lugar al que ha llegado un barco pero no un barco mercante republicano cualquiera sino uno cargado de lingotes de oro que, acosado por un destructor nacionalista, ha buscado refugio en el puerto neutral de la ciudad. El gobierno republicano, temeroso de que el giro que está dando la guerra pueda acabar con una victoria del bando franquista, ha decidido poner a salvo gran parte de su fortuna. Y aquí entra Rusia, aliado republicano durante el conflicto, que se "ofrece" a guardar dichos lingotes. Pero claro eso solo será si el barco, llamado Mount Castle, pues consigue llegar a la madre Rusia, pues Falcó no pondrá las cosas nada fáciles.
No entiendo muy bien el título del libro, pues Eva no consta de la suficiente carga en este libro, lo digo ya que cuando vi el título pues di por hecho que, Eva Rengel sería protagonista en todo el libro. El título en este caso no es más que eso un título, de alguien muy importante y pensándolo después de terminarlo, Eva es un personaje clave, pues Falcó desde que sabe que está allí no para de pensar en ella, es sin duda alguna la Kryptonita de Falcó.
Falcó es el eje central del motor de esta novela, todo desde su punto de vista, aunque eso si, el narrador es omnisciente, tercera persona, y es desde la mirada del espía desde la que Reverte nos narra las aventuras. Un punto más picantes que el anterior, eso me gustó le dio ese toque aún mas interesante y de espías clásicos, no estas mierdas modernas de hoy. Y para los que lo leísteis, este libro me sacó una carcajada enorme, recordaréis cierta escena en la que el protagonista y cierto individuo curioso llamado, Paquito Araña, iban a por cierta persona para que respondiese amablemente a sus preguntas, no vi venir lo que pasó en esa escena, delicia de escena como me reí, vaya par más eficaz.
Lorenzo Falcó, es un personaje bien planteado que mezcla cierta complejidad por su capacidad de inhibición de no pocas emociones, y a su vez no es tan complejo, mujeriego, fumador, y con un enorme miedo al peligro que activa todo su cuerpo, no es una persona que piense demasiado las cosas, de que esta bien o mal o como debería ser. Es muy inteligente, un chulo, consciente de su atractivo y el cabrón sabe bien cómo usarlo, pero no se casa ni compromete con nada ni con nadie ni nada. Y no solo hablo de las mujeres, aquí está con el bando nacionalista pero podría estar en el bando contrario sin problemas.
Me alegra haber espaciado los libros de esta saga pues se disfrutan, entiendo que leerla del tirón ya cesa de sorprender en personaje pero cierto es que, como en la anterior, Falcó es lo más interesante de la saga. Te deja con ganas de conocerlo más, sobretodo ese pasado. Pero leerla del tirón el personaje puede tener ya esa desventaja. Y que como trama puede no ser la más apasionante ni enrevesada, pero sí es muy adictiva y trepidante. Te dejas llevar hasta el final.
"Tengo planes más atractivos. Mujeres, cigarrillos, restaurantes. Cosas así. De modo que, puestos a ello, es mejor que mueran otros"
El personaje de Eva no aparece hasta más de la mitad de la historia, aunque se nombra mucho por Falcó y sus pensamientos. Se la ve de lejos, pero eso si, su aparición es muy determinante. Aquí está lo único que me chirrío y mucho del libro, aunque no por ello le baje puntuación pues este jodido Alatriste moderno me entretiene y es una exquisitez leerlo. Pero lo que me jode es que seguimos viéndola desde la visión de Falcó y sigue siendo un enorme enigma para todo los lectores, tal y como ya lo fue en el primero. Y ahí está el fallo que el primer libro ya la hace destacar y por ello como lector quieres saber más de ella. Esto ya para gustó personal de ver un capítulo desde su perspectiva. Esperala más de la pareja de baile De Falcó, pero no ha sido así. La Eva Rengel del primer libro sigue siendo la misma y la relación entre ambos no cambia.
Arturo Pérez-Reverte, su prosa es adictiva, muy embaucadora, es limpia, ágil, detallada sin tozar siquiera dos extremos de demasiado o muy poco, un nivel acertado que acompañado por su prosa, es sublime, rica en vocabulario a la vez que muy certera, y libre de descripciones vacuas. Ves la pasión marinera del autor en esta novela. Transportándonos a otra parte de la historia de España, documentado de una manera como en todas sus novelas rozando la excelencia. A través de la niebla marina y el humo de los cigarrillos recorreremos un camino de causas buenas y malas, traiciones, lealtades, emboscadas, de torturas e intrigas, sintiendo la adrenalina por el peligro a cada paso y en cada esquina.
Añadir que por motivo de un placentero viaje pasando por Segovia y esa maravilla de Alcázar y acueducto, hasta Madrid y sus varios museos, escuche los últimos capítulos por audiolibro. Y he de decir que ha sido excelente. Narrado por Raúl Llorens que lo borda, cada acento, cada cambio de tono y de registro, un 10.
"Para Falcó, el mundo era un lugar sencillo: un equilibrio natural de adrenalina, riesgos, fracasos y victorias. Una larga y excitante pelea. Una breve aventura entre dos noches eternas"