Miguel Hernández, born in Orihuela (Alicante Province), was a leading 20th century Spanish poet and playwright.
Hernández was born to a poor family and received little formal education; he published his first book of poetry at 23, and gained considerable fame before his death. He spent his childhood as a goatherd and farmhand, and was, for the most part, self-taught, although he did receive basic education from state schools and the Jesuits. He was introduced to literature by friend Ramon Sijé. As a youth, Hernández greatly admired the Spanish Baroque lyric poet Luis de Góngora, who was an influence in his early works. Like many Spanish poets of his era, he was deeply influenced by European vanguard movements, notably by Surrealism. Though Hernández employed novel images and concepts in his verses, he never abandoned classical, popular rhythms and rhymes. Two of his most famous poems were inspired by the death of his friends Ignacio Sánchez Mejías and Ramon Sijé.
Hernández campaigned for the Republic during the Spanish Civil War, writing poetry and addressing troops deployed to the front.
During the Civil War, on the ninth of March in 1937, he married Josefina Manresa Marhuenda, whom he had met in 1933 in Orihuela. His wife inspired him to write most of his romantic work. Their first son, Manuel Ramon, was born on 19 December 1937 but died in infancy on 19 October 1938. Months later came their second son, Manuel Miguel (b. 4 January 1939, d. 1984).
Unlike others, he could not escape Spain after the Republican surrender and was arrested multiple times after the war for his anti-fascist sympathies, and was eventually sentenced to death. His death sentence, however, was commuted to a prison term of 30 years, leading to incarceration in multiple jails under extraordinarily harsh conditions until he eventually succumbed to tuberculosis in 1942. Just before his death, Hernández scrawled his last verse on the wall of the hospital: Goodbye, brothers, comrades, friends: let me take my leave of the sun and the fields. Some of his verses were kept by his jailers.
While in prison, Hernández produced an extraordinary amount of poetry, much of it in the form of simple songs, which the poet collected in his papers and sent to his wife and others. These poems are now known as his Cancionero y romancero de ausencia (Songs and Ballads of Absence). In these works, the poet writes not only of the tragedy of the Spanish Civil War and his own incarceration, but also of the death of an infant son and the struggle of his wife and another son to survive in poverty. The intensity and simplicity of the poems, combined with the extraordinary situation of the poet, give them remarkable power.
Perhaps Hernández's best known poem is "Nanas de cebolla" ("Onion Lullaby"), a reply in verse to a letter from his wife in which she informed him that she was surviving on bread and onions. In the poem, the poet envisions his son breastfeeding on his mother's onion blood (sangre de cebolla), and uses the child's laughter as a counterpoint to the mother's desperation. In this as in other poems, the poet turns his wife's body into a mythic symbol of desperation and hope, of regenerative power desperately needed in a broken Spain.
Nunca más volveré a leer un poema de Miguel Hernández por primera vez y eso me hace sentir más triste que cualquiera de sus poemas (y eso es mucho decir)
Ya es tradición leer un poco de Miguel Hernández cada verano. Él es el que mejor lo dibuja.
Dan ganas de besar los pies y la sonrisa a esta herida española, y aquel gesto que lleva de nación enlutada, y aquella tierra que de pronto pisa como si contuviera la tierra en la pisada
"Llegó con tres heridas, la del amor, la de la muerte y la de la vida". Pienso que en este simple verso se encierra los temas principales de la poética de Miguel Hernández: El amor, la vida y la muerte. Como muchos, conocí al poeta gracias al disco de Serrat, después lo leí en el secundario, no creo haber comprendido mucho de lo que hablaba, pero algo me producía, cierta emoción difícil de definir. Pasó el tiempo, me alejé de la poesía, cada tanto volvía a sonar en la voz del Nano esa maravillosa poesía, y otra vez la emoción. En una librería de saldos me encontré con esta antología y sin pensarlo la compré. Me sumergí en sus metáforas, en sus ritmos, en sus reflexiones, en su dolor. La obra poética de M.H. abarca poco más de una década: sus primeros poemas publicados datan de 1930 y los últimos están en torno a la fecha de su muerte, en marzo de 1942. Y estos pocos años bastaron para crear una poesía única. Nacido en el pueblo de Orihuela, trabajó de pastor de ovejas desde niño, lo cual le dio suficiente material que reflejaría en su poesía: la vida del campesino, la pobreza, el pueblo, se ven reflejada a lo largo de toda su obra. También el amor se hace presente en poemas como el que dice: "Besarse, mujer/al sol, es besarnos/ en toda la vida". O el poema "Limon" donde a través de la metáfora habla de los senos de la amada: " Si te hundo/mis dientes,/oh agrio/mi amigo/me darás/un minuto/de mar". Toca el tema de la muerte en las varias elegías donde sobresale la dedicada a Federico García Lorca: "Muere un poeta y la creación se siente/ herida y moribunda en las entrañas". Describe el maltrato infantil en "El niño yuntero": "Carne de yugo ha nacido" comienza diciendo condenando al niño al trabajo duro y una muerte rápida. Y está esa belleza de "Nanas de la cebolla" escrita desde la cárcel donde el régimen franquista lo tenía encerrado. Al enterarse que su hijo no tenía que comer más que leche y cebolla le pide que resista: "Alondra de mi casa/ríete mucho/es tu risa en los ojos/la luz del mundo". En fin, un poeta que no envejece, que atraviesa, emociona hasta las lágrimas.
Las circunstancias vitales y las influencias literarias fueron fundamentales en el entramado lírico de un poeta como Miguel Hernández, de orígenes humildes y sin a penas formación ninguna. Y sin embargo, como gran lector de poesía que era, consiguió hacerse de forma autodidacta con un bagaje cultural importante y si bien sus primeros poemarios resultaron ser, más bien, aparentemente simplistas, de aires contemplativos e imitativos de un idealismo y hermetismo clásico como el de Góngora, lo cierto es que están impregnados de un pintoresco realismo y sus metáforas no nos hablan de otra cosa que de un permanente sentimiento de soledad. Temáticamente hablando en sus inicios los versos de Miguel Hernández reflejan más bien una mentalidad conservadora, sobrecargada de una religiosidad influenciada por las lecturas de San Juan de la Cruz, mientras que técnicamente hablando aspiran al purismo de la poesía elevada.. Y sin embargo en sus siguientes poemarios el autor alicantino se va decantando hacia el vanguardismo, va abandonando el tono conservador y sus versos se van impregnando de un exaltado tono revolucionario, político y social, bajo las influencias de poetas como Neruda o Aleixandre. De esta manera la poesía de Miguel Hernández va adquiriendo también unos aires más personales, intimistas, centrándose en temas amorosos, en el desamor, en el dolor. Las emociones comienzan a impregnar todos sus versos, adoptando las formas de las canciones populares a modo de Lorca o Alberti, pero buscando intensificar su expresividad, hasta llegar a adquirir un tono melancólico, marcado por las experiencias de la Guerra Civil. Pero es justamente cuando comienzan sus poemas a ganar en intensidad emotiva y mayor reflexividad, la carrera de Miguel Hernández se ve truncada por la muerte prematura en una cárcel franquista.
Hernández me enamoró de los recursos rítmicos de la poesía. Siempre sentí que no eran más que un adorno, un cascarón, a veces sin sentido. Pero Hernández habla de la vida, del amor y de la muerte de manera que el ritmo y la métrica acompañan su profundidad. Se pueden palpar sus sentimientos en cada verso. Sin duda lo revisitaré muchas veces en el futuro.
Esta ha sido la lectura obligatoria de este trimestre del curso. He de decir que no soy muy fan de la poesía en general porque me cuesta ver los significados y todo lo que el poeta intenta plasmar. No obstante, me gusta más la poesía clásica que la contemporánea (que me parece horrible y sin sentido) y este libro me ha sorprendido gratamente, sobre todo el Cancionero y Romancero de ausencias. Está muy bien para pasar un rato puesto que se lee con mucha agilidad, mis dieses a Miguelito:)
Posle čitanja ovakvih pesnika, stvarno se zapitam kako smo dogurali do konceptualnih daveža u poeziji. Kako smo dogurali do toga da ljudi bez ikakvog izvornog lirskog talenta izigravaju pesnike? Mnogi danas izigravaju pesnike, vrteći reči, bezlične koncepte. Naučni radnici po fakultetima tuku se da dobiju nagrade pod imenima velikih pesnika. Velika snaga je potrebna suprotstaviti se sumanutim snagama kulturne industrije.
j ai lu "chansons et refrains d'absence" de Miguel Hernández (éditions Temps des Cerises) que j ai trouvé très bien . je mets 4 étoiles car 1 la traduction française n'est pas toujours bien faite je trouve et que 2 certains poèmes (les courts) sont je trouve moins pensés et travaillés ; très très jolis passages sur l'absence, le silence, la mort, le manque, avec des poésies composées en prison et dans la guerre + auteur marxiste donc +0,5 point
A través de su poesía, Miguel Hernández consigue transmitir el dolor y la agonía que le causó el luchar en la Guerra Civil española, así como la ausencia de su esposa y la muerte de su primer hijo. También transmite los sentimientos de soledad a los que se tuvo que enfrentar durante su estancia en la cárcel tras la guerra.
Los poemas de Miguel Hernández siempre te llegan al alma, desde los que hablan de su origen humilde y del yugo de la pobreza (y por ende, del sistema que oprime al pobre, al campesino, al obrero...) hasta los poemas que hablan de la guerra y el horror❤️🩹
"Aunque bajo la tierra Mi amante cuerpo esté, Escribeme a la tierra, Que yo te escribiré"
Miguel Hernández es de lo primero que he leído de poesía en mi vida y de momento es de mis autores favoritos. Tiene un estilo muy bonito, arraigado a la tierra y el campo, sin perder de vista temas más pasionales en el contexto social en el que se inscribe y su papel en la guerra. Todo un crack, estoy seguro que volveré a él a menudo
La obra de Miguel Hernández es un básico de la poesía española. Es uno de los mayores representantes y en sus poemas se reflejan cuestiones sociales pero también personales ya que van plasmando la vida de el autor.
Una antología increíble de una leyenda de la literatura en castellano.
Las notas ayudan a comprender la intención del poeta en sus diferentes escritos, aunque he echado en falta algo más de implicación editorial a la hora de explicar cada uno de los poemas.