Partenogénesis Humana Contagiosa. Síndrome del Gameto Diploide. Lleva, al menos, cinco años sucediendo, sea cual sea el nombre que se le dé. Mujeres en edad fértil que corren el riesgo de quedar embarazadas de manera espontánea cada vez que ovulan. Mujeres que tienen hijas que, técnicamente, son clones de sí mismas. Algunos lo llaman epidemia, otros milagro, y hay quien se lleva las manos a la cabeza arguyendo que significará la extinción de los hombres. Tess Mendoza, periodista independiente, lleva mucho tiempo siguiendo la noticia, entrevistando a todos los que parecen tener algo que decir al respecto. ¿Es una enfermedad? ¿Es lícito considerar seres humanos a estas mujeres y a sus hijas? ¿Existe algún riesgo para su propio embarazo, fruto de un donante anónimo?
Eugene Fischer’s award-winning fiction has been translated into multiple languages, optioned for television, and published in such places as The New Voices of Fantasy, Asimov’s Science Fiction, and Strange Horizons. He’s won the James Tiptree Jr. Literary Award, placed 2nd for the Theodore Sturgeon Memorial Award, and been a nominee for the Nebula Award. He studied physics at Trinity University, received an MFA from the Iowa Writers’ Workshop, and is a graduate of the Clarion Science Fiction and Fantasy Writers’ Workshop. He was a Teaching-Writing Fellow and adjunct professor at the University of Iowa, where he created and taught a course on Writing and Reading Science Fiction, the school’s first undergraduate creative science fiction class. He has also worked with the nonprofit Austin Bat Cave to create a science fiction writing summer camp for children. He continues to teach fiction writing workshops at conventions, including WisCon and Armadillocon, and take clients for individual critique. He lives in Austin, TX, where folks he knows call him E. J.
Final review, first posted on www.FantasyLiterature.com. This is one of the 2015 Nebula nominees I've been slowly working my way through, this one in the novella category.
Tess, a free-lance reporter who is Hispanic, lesbian and pregnant, has an opportunity that may make her career: she has been given the job of investigating a new sexually transmitted disease that has started spreading in the last six years. Gamete Diploidy Syndrome, or GDS, is passed from men to women, but the men are just carriers. The women who get it will suddenly and involuntarily start reproducing asexually: the ova carry the mother’s full set of genes, so every time she ovulates, she may become pregnant, with the baby being a clone of the mother. Men who contract GDS develop diploid sperm, and sexual contact with a man who has GDS alters the woman’s gametes. Moreover, since diploid sperm are nonviable, all men who contract GDS are permanently sterile. Taken to its logical conclusion, GDS could lead to the extinction of males.
Tess interviews various physicians and politicians about the nature and potential ramifications of GDS, but her personal Holy Grail is an interview with Candace, a highly elusive young woman who contracted GDS through rape, had four (clone) daughters and was pregnant with a fifth when her fundamentalist preacher forced Candace to have an abortion and sterilized her young daughters. Tess’ own fears for her and her partner’s unborn child, fertilized with anonymous sperm from a sperm bank that has a small but discernible risk of carrying GDS, inform her thoughts and her investigation.
The premise of The New Mother is great and Fischer’s writing is solid, but ultimately it disappointed me. It’s great at posing questions about the potential long-term effects of GDS on society, but ends without really answering any of them. It expends much of its energy in taking multiple potshots at the right end of the political spectrum, which may gratify some liberals but annoyed me.
Originally published in Asimov's Magazine but at least temporarily free online (it may be taken down after the Nebula is awarded), at https://medium.com/@glorioushubris/th....
"The girls were spayed. That is the only word for it. Four sisters, the oldest five and the youngest barely two, with dirt-crusted fingers and baggy t-shirts, huddled next to a police van. They are identical in the way of twins; different sizes but, excepting perhaps some scars and birthmarks, their bodies are the same. The picture of them standing together next to the van is like a textbook illustration of early human development. And hidden under their shirts, carved low across the belly, the one scar they all share."
I have read dystopian fanfiction, where all women on Earth died and what the repercussions of that could be. This is a different take, similar scenario -- women can procreate asexually and essentially bear clones of themselves, without any male contribution.
Interessting idea and the author poses some fascinating questions to his set-up.
“Feminism isn’t merely a threat to male privilege anymore. Now a woman’s right to biological self-determination is viewed as targeting not just the patriarchy, but the very existence of men.”
Tess Mendoza es una periodista que debe escribir un articulo que abrirá el debate acerca de una enfermedad de transmision sexual (y sanguinea) -Gamete Diploidy Syndrome, o GDS- que empieza a afectar a la población, y que probablemente terminará cambiando el futuro demográfico. ¿ Los efectos? Un modo de partenogenesis, en que básicamente las mujeres producen sus propios mini-me clones ¿Es en realidad el inicio de una nueva especie?
Nunca se pudo hablar mejor en este caso de Ficción especulativa, pues siguiendo el proceso de entrevistas a diversos personajes, se ven los aspectos politicos y sociales. Muchos posibles debates; pero lamentablemente no hay resolución final ni siquiera en el tema que inicia esto: con el caso de Candace Montross y sus hijas.
Muchos temas se perfilan aqui: Feminismo. Aborto. Maternidad.
El libro plantea una premisa fascinante: ¿qué pasaría si existiera una enfermedad de transmisión sexual que hiciera que ya no fuera necesario un espermatozoide y un óvulo para traer al mundo a nuevas personas, sino que hiciera que los hombres fueran estériles y las mujeres se quedaran embarazadas por sí mismas y trajeran al mundo a niñas que fueran clones genéticos suyos? Lo que más me ha gustado de la novela es la manera tan valiente y directa que tiene de plantear cómo reaccionarían las diferentes sensibilidades políticas, científicas, religiosas y activistas a este hecho; los debates éticos y jurídicos que se establecerían y que pondrían al límite los códigos morales y la legislación. Todo esto contado desde el punto de vista de una protagonista atípica y absolutamente fascinante como es una periodista lesbiana de ascendencia libanesa con problemas de ansiedad y que está en el segundo trimestre de su embarazo.
Nueva madre me ha mantenido en vilo. No solo ha espoleado mi interés por saber qué pasaría a continuación y conocer más a fondo los personajes y situaciones que muestra, sino que me ha planteado dilemas y reflexiones sobre la naturaleza humana, la maternidad, el aborto, los derechos civiles...
Lo decía ayer en Twitter: creo que esto no es una novela. Aunque está escrito como si lo fuera y, desde luego, funciona igual que una. Esto es un diccionario, o un listado de claves, quizá. Un desfile de las posibles reacciones, ninguna de ellas positiva, al hecho que plantea: ¿Y si las mujeres pudisen procrear sin intervención masculina? Fischer plantea una situación un poco más compleja.
La traducción de Arrat Hidalgo es impecable y la prosa de Fischer una delicia que deseo leer en versión original para comprobar si esas frases directas y sin ambages se mentienen.
Una vez más, Cerbero nos entrega un relato tan lleno de contenido que no es necesario adornarlo de emociones. Una historia directa a las meninges.
Imposible empezarlo y soltarlo antes de acabar. Interesantísimo, bien escrito (¡y traducido!) y con unos temas que me intrigan un montón. Aunque su desarrollo no es primordial, se le coge un cariño de la leche a la protagonista. Toca un montón de palos desde varias perspectivas. No me gusta decir que los bolsilibros deberían ser novelas, pero me encantaría un ensayo ficticio de 100k sobre las consecuencias del GDS y su impacto a nivel mundial y a lo largo del tiempo.
Una novela de lectura rápida y debate largo. Desde el principio te atrapa con el planteamiento y la manera de arrancar la historia, tan sorprendente como cruda. Según avanza la trama, va planteando dilemas al lector que hacen que sus reflexiones y conclusiones vayan cambiando, especulación de la buena, de la que parte de una idea original y sin darle muchas vueltas, hace que seas tú el que cambie de punto de vista. Con esto consigue que dudes de ti mismo, de tus convicciones y a veces, incluso que te odies por pensar cambiarte de bando.
Puede parecer extraño, pero aunque hay tramos de la novela muy duros y prácticamente durante toda la historia el autor te lanza regalitos envenenados a tu sistema de creencias, me ha parecido una novela entretenida. Sí, algo tan sencillo y a la vez tan complejo como eso, entretenida. Supongo que será porque es una novela con varias capas de lectura pero que a diferencia de otras, vas captando las capas internas mientras lees la externa. Algo difícil de explicar y mucho más difícil de hacer.
La traducción de Arrate Hidalgo es perfecta, totalmente transparente y reafirma lo que siempre digo, esta novela la ha pensado y la ha escrito el autor, pero tú lees a la traductora. El estilo perfecto.
Leedlo. No quiero decir nada por no reventar la historia a quien quiera leerla. Es más, yo me he zambullido en ella sin leer la sinopsis siquiera (algo que hago mucho) y me alegro infinitamente de ello.
Me he creído todo al 100%, tal cual. Además, la traducción de Arrate es impecable.
(Crítica sin spoilers) 1000/10. De verdad, tenéis que leerlo. Está considerada ciencia ficción, pero para mi Nueva madre es tanto una metáfora de realidad femenina como una historia de terror. Una crítica a la constante deshumanización de la mujer.
La novela nos documenta la investigación de Tess, una escritora lesbiana y embarazada en un mundo en el que los cuerpos de las personas con un aparato reproductor femenino han comenzado a producir clones de si mismos sin necesidad de un segundo aporte de ADN. Esto, como ya ha pasado muchas otras veces a lo largo de nuestra historia, provoca que se empiece a juzgar la humanidad de las mujeres (en su mayoría) capaces de dar a luz sin necesidad de un hombre, provocando opiniones a cada cual más grotesca. (Recordad que para la Iglesia las mujeres no tuvieron alma hasta que se la concedieron en el Concilio de Trento en 1545, o que nuestras abuelas no podían abrirse cartilla en el banco sin permiso de sus maridos porque "no eran de fiar", o que no podían votar hasta hace muy poquito por no ser consideradas seres racionales).
La realidad mostrada en el libro es tan cruda y posible que Eugene Fischer me ha hecho gritarle a los personajes según leía. Desde mi perspectiva deberíamos tomar este texto como una llamada a estar alerta para detectar cualquier intento de deshumanización y silenciación de las mujeres en la vida real. De hecho una de mis frases favoritas del libro es un diálogo en el que Tess menciona que el problema podría haberse atajado si SE HUBIERA ESCUCHADO A LAS MUJERES, pero ya sabemos que el sistema médico suele ser muy condescendiente con los síntomas y las quejas de ese género.
Tampoco se me puede escapar la similitud de esta plaga infecciosa con el tratamiento del gobierno a les enfermes durante la crisis del SIDA en EEUU. Terrible.
En fin, ¡que lo leáis!
PD: Mención especial a Arrate Hidalgo por esta traducción tan fabulosa <3.
Nueva madre es un libro que engancha. Y, si lo pienso objetivamente, no sé por qué realmente, ya que no es que tenga una trama que te mantenga en vilo por el qué va a pasar. Sin embargo, deseas saber más. Más de todo, más de la protagonista, más de su mundo, más de las injusticias que ocurren en él. Hablamos de un futuro con una enfermedad que provoca que las personas uterinas se autofecunden, lo que resulta en descendientes clónicos del único progenitor. Si con esto no te explota la cabeza, tranquilo, porque va a peor (o a mejor, según lo mires). La existencia de estos niños clones desencadena una auténtica vorágine de reacciones: ¿son personas realmente? ¿Tienen alma? ¿Cómo va a ser sostenible esta situación si se producen embarazos sin remedio uno detrás de otro? ¿Qué consecuencias tiene para las personas uterinas?
Es maravilloso cómo Eugene consigue transmitir el terror de una situación que suena tan real. Porque seamos sinceros, el grupo poblacional que se afectaría por estas circunstancias serían principalmente las mujeres y los hombres trans. La idea de que los hombres (machos) dejarían de ser necesarios para la viabilidad de la vida humana genera unos conflictos en el libro que parecen réplicas de muchos comentarios de hombres machistas que ven atentada su supremacía con los cambios sociales actuales.
Nueva madre es una experiencia que hay que vivir. Pero mejor vivirla en el papel.
Este rompecabezas moral y sociopolítico que propone el autor y que tan probable suena, hace de Nueva madre una novela corta compleja, incómoda, interesante y sorprendente donde vemos, por ejemplo, a gente del espectro conservador pedir el aborto para fetos portadores del GDS. Es un libro que, con un lenguaje cercano y una narración simple te hace reflexionar. No, te obliga a reflexionar. Creo que a día de hoy poco más se puede pedir a una obra, sobre todo considerando la extensión del texto. Mi reseña completa en Libros Prohibidos: http://www.libros-prohibidos.com/euge...
Esperaba encontrarme con algo más formal, pero ha sido una grata sorpresa. No es el texto más literario que he leído, pero a mí, particularmente me ha hecho saltar muchas emciones. Hay muchísimos párrafos que enmarcar, una protagonista a la que se le coge mucho cariño y magnífico cierre. Me gustaría leer más y saber qué más ocurre porque es especulación buena lo que encontramos aquí. Además de la mano de escenas de familia que contrastan con las entrevistas llenas de términos médicos. Sabía que me iba a gustar, pero creía que no tanto.
Me ha gustado muchísimo la premisa en la que se basa esta novela corta. Resulta que los gametos masculinos y femeninos son diploides, es decir, tienen los 48 cromosomas en lugar de 24 cada uno, de tal manera que un óvulo, puede implantarse en el útero y dar lugar a un clon exacto de la madre, sin intervención masculina alguna. Además, es una ITS (infección de transmisión sexual), por lo que las implicaciones sociales son inmensas, llegando incluso a plantear la extinción del género masculino. Brutal. El caso es que se me ha quedado cortísima. Quería más, quería saber el final del embarazo de Tess y llegar a comprobar en qué escenario evolucionaría todo esto, por eso le he dado algo menos de nota.
Lo recomiendo mucho, alterna partes redactadas como un artículo, lo que le da mucho juego para darnos información, con partes de Tess y su investigación para la publicación del mismo.
Durante su investigación para ahondar en la enfermedad de las nuevas madres, Tess escuchará todo tipo de discursos científicos y políticos de los que seremos espectadores en primera persona. Gran parte de las páginas estarán formadas por este tipo de entrevistas, a veces muy técnicas. Sin embargo, Fischer deja un espacio también amplio para ciertas escenas costumbristas e, incluso, intimistas. Para mí, siendo subjetiva, las partes que más me empujaban a seguir leyendo.
Llegando al temible final, tenía miedo que el vacío que siempre he tenido al leerme una novela breve del catálogo de Cerbero se repitiera. He de decir que sí, por mal que me pese y por mucho que la novela me ha gustado a rabiar. La última página llega a mí como una bofetada, cuando estoy saboreando lo mejor, cuando quiero saber más. Esto puede ser tomado como algo positivo o negativo, según se mire.
Nueva madre es una novela corta de Eugene Fischer que parte de una interesante premisa: aparece una enfermedad contagiosa que produce gametosdiploides. Esto hace que los óvulos femeninos, al no precisar espermatozoides para producir una célula diploide, sean capaces de generar un nuevo ser por sí mismos. En otras palabras, las mujeres infectadas son capaces de tener hijos sin fecundación (partenogénesis), mientras que los hombres contagiados se vuelven estériles.
Pero lo realmente interesante de la obra no es la cuestión científica, sino cómo esta enfermedad afecta a la sociedad. Vamos por partes:
La reproducción deja de estar restringida al acto sexual y al binomio hombre-mujer.
Las mujeres tienen copias de sí mismas y les transmiten esta capacidad.
Los hombres infectados, estériles, se vuelven inservibles a efectos evolutivos. Y, como las mujeres infectadas tienen clones de sí mismas, se produce la paradoja de que la población masculina se va a convertir en una minoría que hay que proteger.
En un futuro, habrá adolescentes vírgenes que tengan hijos.
Es una enfermedad de transmisión sexual, con el estigma que eso conlleva.
Existe el temor de que la infección se extienda a toda la humanidad. ¿Qué hacer con las personas infectadas? ¿Sería lícito esterilizarlas? ¿Hacer exámenes médicos obligatorios para saber quién está infectados?
La novela viaja atrás y adelante en el tiempo, combinando artículos periodísticos con la vida real de la protagonista. La parte periodística es brillante pero la vida de la protagonista no termina de cuajar del todo.
En resumen, Nueva madre es una novela corta que provoca un interesante debate interior sobre cuestiones como las enfermedades infecciosas, los roles de sexos, la religión y un largo etcétera.
He quedado impresionada con esta historia donde tenemos un futuro muy interesante, donde no necesariamente se necesitan hombres para procrear y estos nuevos seres que naces son diferentes, hasta el punto de pensar en dudar de su humanidad, te plantea una situación extrema y te deja dando vueltas la cabeza.
Eugene Fischer pone patas arriba todo nuestro mundo. Y lo hace con una verosimilitud espeluznante. No porque ese virus pueda llegar a darse en la realidad —tengo nulos conocimientos de estos temas, pero lo veo bastante inviable— sino por la reacción de la sociedad. Crítica completa: http://www.libros-prohibidos.com/euge...
Gran demostración de que para hacer una novela estupenda no hacen falta acción ni sustos ni giros de guion. Una buena premisa y un desarrollo impecable con personajes excelentes bastan. Sí, muy, muy bien pensada y escrita: se lee en un suspiro, pero hacer algo así de bien y así de interesante (y de verosímil: si la premisa ocurriera realmente, todo el resto pasaría así TAL CUAL, Hulio) no está al alcance de cualquiera. Standing ovation!!! 👏👏👏👏 P.D. La traducción está estupenda también 👌
Eugene Fischer's novella The New Mother is one of those stories you keep thinking about long after you finish reading it, because it raises questions that are not easily answered.
Fischer begins with a solid what-if premise: how would society react if suddenly women began reproducing asexually - if instead of producing haploid ova designed to merge their DNA with haploid sperm, they began producing diploid ova, with no need for fertilisation, ready to develop into functional clones of their mothers? And what if men also began producing diploid sperm, making them essentially infertile, since a diploid sperm can not fertilise haploid or diploid ova?
Tess Mendoza is a freelance journalist who has followed the story since rumours first began surfacing of some women reporting that something seemed wrong with their pregnancies. Now that scientists are finally researching the reports and have identified what's going on - a new STD that alters the reproductive process in men and women, so that they no longer produce haploid gametes - Tess has been hired by a major national magazine to write a feature on the history, current knowledge and social implications of Gamete Diploidy Syndrome, or GDS.
Tess is also pregnant herself, and a little worried, because she and her partner Judy used a sperm bank, despite the small but present risk that the donor might be an undiagnosed carrier of the disease.
Tess's process in researching her article is at the same time Fischer's process for telling the story and inviting the readers to consider the implications of such a development in human reproduction. The novella is in fact structured as a series of sections: some containing text from the article, some showing interviews with people involved in some way with GDS - scientists, politicians, policy makers, women with the condition, men who have been affected by women bearing cloned daughters - and some portraying Tess as she relates to her lover, her mother, her editor, and herself as a woman with a potentially problematic pregnancy. What is interesting is that almost everything in the novella is said by, or filtered through the awareness of, women. Information Tess has gathered from men comes out in the article text, interview scenes take place only with women. Men rarely speak for themselves. Instead, they are quoted, and discussed by women; the few men who do have voices are subordinate in some way.
Some of the history and issues discussed will be very familiar to anyone who lived through the early years of the AIDS epidemic - from the changes of name as more facts about the disease became known, to the reluctance of some to touch people who might be infected, to debates over long-term quarantine and isolation, blood banks, allocation of research and healthcare funds, the morality of using birth control (in this case, hormonal suppression of ovulation in women) in dealing with the disease.
Added to the mix, however, are questions of whether the cloned infants are "really" people, whether GDS women and their children are essentially a new species, whether men might vanish altogether (since all the children of a GDS mother must be female), and whether that should be allowed, or prevented by any means necessary.
Tess is a journalist who has devoted her work to reporting on GDS, or Gamete Diploidy Syndrome. When contracted, GDS allows women to reproduce without men; they bear exact replicas of themselves. Tess has just been invited to write an article about GDS for a large magazine, American Moment. This could be her big break. But as American Moment flies her out to all the leading scientists and politicians commenting on this new STD that could change the gender dynamics across the world, Tess fails at acquiring the one story American Moment wants most, an interview with Candace Montross, a mother with GDS whose 4 daughters were 'spayed' by religious fanatics so they could not give birth to others like themselves. If Tess can't interview Candace, American Moment will cancel her article and all her work will be for nothing.
But there's a personal reason Tess wants to write this story too. She and her partner have decided to have children, and to become pregnant Tess used a sperm bank. There's no way to know if the sperm she used has GDS, and thus there's no way to know if the infant she's carrying has it.
Like the best near-future sci-fi, this novella had me thinking about what our current politicians would say, how it would affect cultural and social dynamics, what I would think about it. It will definitely get a nomination from me for a Hugo. 4.5/5
La premisa ya de por sí es extremadamente interesante. ¿Qué pasaría si existiese una 'enfermedad' que hiciese que las mujeres pudieran quedarse embarazadas cada vez que ovulan y los hombres se quedasen estériles? ¿Qué consecuencias tendría eso para el mundo? ¿Y para nuestra sociedad occidental?
Tess Mendoza, periodista y esperando un hijo por inseminación artificial, trata de escribir un artículo rompedor sobre el tema. Para ello intentará hablar con una mujer cuyo caso se ha viralizado, pero también hablará con políticos, científicos y otras personas implicadas. A través de estas conversaciones y de los escritos de Tess, lograremos alcanzar una visión global del problema. Mientras tanto, en el fondo, la posibilidad de que ella misma haya contraído la 'enfermedad'.
Una novela corta maravillosa, que trata sobre el poder de concebir y especula sobre qué pasaría si las mujeres tuvieran el control absoluto de la concepción. Un ejercicio especulativo excelente. Especialmente notable la traducción de Arrate Hidalgo y la portada de Cecilia G. F.
Aunque parte de una premisa imposible, el debate que genera es fascinante y de esos sobre los que se podría discutir varias horas. Funciona muy bien como novela corta (durada perfecta, estructura dinámica y bien hecha) y deja al lector con una sensación de satisfacción muy agradable y a la vez, algo incomoda. Pues el tema que trata, aunque como he dicho, es imposible, las consecuencias de este se notan MUY reales. Una lectura recomendable para todo fanatico de la cifi.
Ha sido una lectura amena que me ha hecho reflexionar sobre las consecuencias que tendría para la sociedad una patología como la que se plantea en la novela. Me parece que aborda bastante bien el conflicto moral, pero he echado en falta una mayor profundización en ciertos aspectos. Quizá sea el hecho de que es un tema muy complejo que se está abordando en una novela corta, por lo que al final me ha sabido a poco. Aun así, recomiendo su lectura.
Llevaba tiempo con este libro en la estantería, de hecho fue el primero que compré de la editorial (junto a 36 y La chica descalza), pero por algún motivo nunca me parecía buen momento para leerlo.
Ahora en cambio me apetecía algo de cifi y por fin me he puesto con él.
El libro engancha un montón gracias a su protagonista, que va arrasando por las páginas como un torbellino y de paso te arrastra a ti con ella. Me ha gustado mucho la relación con su novia, me ha parecido muy natural, como se apoyan y comentan las cosas que les ocurren durante el día. Parece tonto pero me ha metido mucho en la historia el ver en ellas a personas reales en una relación sana.
Por otro lado, el tema del que trata el libro me ha parecido muy interesante. He leído por ahí que se podría sacar mucho más material de la idea, y es cierto, pero no me ha parecido que al libro le faltase profundidad en tratar algunas de las consecuencias posibles del asunto.
Lo cierto es que no sé qué hago últimamente eligiendo libros sobre pandemias escritos antes de la pandemia, pero cuando en el libro aparecen las palabras "nueva normalidad", casi me da un siroco.
Lo único que no me ha gustado o convencido del todo es cómo la narración salta entre los artículos que escribe la protagonista y su propia vida. No me ha terminado de convencer y me costaba el cambio entre una narración y otra por algún motivo.
Por lo demás, me ha gustado mucho, aunque le habrían venido bien los TW, pero el resumen es bastante claro para imaginarse la mayoría. Voy a dejar aquí los que he notado:
¿Y si una enfermedad permitiera a las mujeres tener hijas sin necesidad de un hombre? Aquí se nos presenta un mundo donde el "Síndrome del Gameto Diploide" transforma la reproducción humana: mujeres capaces de concebir clones de sí mismas, mientras los hombres se vuelven estériles. Algunos lo llaman epidemia, otros milagro, pero todos coinciden en que nada volverá a ser igual.
Chusmis, me preguntasteis si el libro era de terror. Pero como si lo fuera, ¿no? La trama es horrible. Tess Mendoza, periodista embarazada y lesbiana, se adentra en esta nueva realidad para investigar el fenómeno. A través de entrevistas y vivencias personales, la novela explora cómo la sociedad reacciona ante este cambio radical: desde fanatismos religiosos hasta debates éticos sobre la identidad y los derechos de estas nuevas niñas.
Lo fascinante de esta obra es cómo, en menos de 200 páginas, logra plantear dilemas profundos sobre maternidad, género y poder. La narrativa alterna entre artículos periodísticos y momentos íntimos de Tess, creando una experiencia de lectura que es tanto informativa como emocional.
Aunque la trama se centra en una premisa de ciencia ficción, las reflexiones que provoca son inquietantemente reales. ¿Cómo redefinimos la familia, la sociedad y nosotros mismos ante tal transformación? No se trata solo de una premisa provocadora: es una historia íntima sobre los vínculos entre mujeres, sobre el miedo y la esperanza ante lo desconocido.
Eugene Fischer construye un relato donde el futuro se siente aterrador... pero también lleno de posibilidades. Es imposible no cerrar el libro con la cabeza llena de preguntas y el corazón un poco más grande.
Otra joya publicada por la Editorial Cerbero, que con su apuesta por las novelas cortas y los autores que escriben en castellano se está ganando mi respeto. Claro que Eugene Fisher no es un novato en la ciencia ficción y escribe en inglés, por lo que no encaja en lo que acabo de decir, pero sigue siendo una joya. Sin entrar en detalles, dentro de pocos años una nueva enfermedad amenaza con cambiar completamente el concepto de ser humano y de las estructuras de poder de la sociedad. En menos de doscientas páginas, sin sobresaltos ni fuegos artificiales tecnológicos, nos presenta un panorama aterrador que nos obliga a pensar en ese posible futuro. Y lo aterrador no es el futuro en sí mismo, sino en el bando en el que el lector se sitúa durante la lectura y que retrata sus más íntimas convicciones. Lo mejor de la literatura es que te obliga a ver tu verdadero rostro en el espejo. Y a veces duele.
No soy una amante entregada de la ciencia ficción, así que no sé si estoy apreciando en su totalidad esta novela. Si hubiese que ponerle un adjetivo, la llamaría "reflexiva". No es una novela con acción, fuerzas alienígenas invasores (por favor, paren con los bichos con forma de insecto que solo quieren aniquilarnos. En serio, no más) ni naves espaciales. La novela es una recopilación de entrevistas, intercaladas con una breve parte de la vida de la protagonista. Se nos ofrecen distintas visiones (y distintos intereses) a la hora de tratar el tema principal de la historia que nos trae Eugene Fischer.
Como ya digo, la novela invita a pensar. Sinceramente, había partes donde no entendía tanto revuelo por algo que, desde mi punto de vista, no implicaba un verdadero problema. No se habla de la extinción de la especie humana, sino de una nueva forma de reproducirse... Es un debate interesante.
Normalmente, habría echado de menos más acción, más sentido a la historia que ir enlazando las nombradas entrevistas de forma ordenada, pero el texto plantea ideas tan interesantes que no lo notas hasta casi el final.
Como sé que es una traducción, mis felicitaciones a Arrate Hidalgo también. Me alegra que Cerbero deje constancia en su portada de ese trabajo tan poco valorado en muchas ocasiones.