Leí este libro gracias a la recomendación de un promotor de lectura en mi ciudad.
Poco leo Literatura Infantil, pero cuando me topo con estos libros no puedo soltarlos por la idea del "¿y qué pasa después?"; además que me dejan con muchísimas reflexiones. Este no fue la excepción.
En un poblado que se encuentra al norte de México y muy cercano al desierto, vive una niña llamada Ivón, quien, junto con sus amigos comienzan a preocuparse por la desaparición de varias mujeres en la localidad en la que viven. Las únicas preocupadas por esto son las mujeres, mientras que los hombres se muestran indiferentes ante este hecho.
Pero eso no es todo, las mujeres que viven en este pueblo han sido bendecidas con un "sello", que se les es otorgado desde su nacimiento. Razón por la cual los hombres también les tienen tanto odio y recelo.
El sello de Ivón tendrá relación respecto a la desaparición de las mujeres y junto con sus amigos investigará el paradero de todas ellas.
Todo el misticismo y la cosmogonía alrededor de la narrativa me parece muy bueno, porque le da un sentido a todo lo que ocurre alrededor del misterio sobre las desapariciones. Además, Malpica establece muy bien los problemas del machismo y la misoginia, de manera que los niños que lean este libro lo podrán identificar en sus contextos diarios.
No le pongo cinco estrellas a este libro porque el final me pareció muy abrupto y siento que decayó de manera negativa. De manera muy personal, esperaba diera otro giro, sobre todo para la reflexión que el libro deja al final. Creo que pudo haber sido abordado de otra manera. Lo que sí rescato es la frase con la que el libro culmina “Todos podemos cambiar de piel: el desierto, los animales, las plantas, hasta los hombres y las mujeres... y sin ayuda del viento.”