Con esta novela, la autora nos traslada a un mundo de fantasía medieval en el que la magia existe, pero en algunos reinos está prohibida. En el pasado, muchos magos hicieron un mal uso de su poder, por lo que los reyes determinaron, directamente, impedir que las personas con magia pudieran vivir entre sus fronteras. De este modo, las dos únicas opciones de un mago o maga en algunos de estos reinos es huir de su hogar... o morir.
Neriabeth Rosaleal vive felizmente en una aldea pesquera del reino de Rodian. Sabe que, muy pronto, tendrá que casarse y tener hijos, pues las mujeres apenas tienen opciones en su mundo. Sin embargo, no hace mucho ha descubierto que la magia ha prendido en ella, y desde entonces se ha visto obligada a ocultar al mundo una parte de sí misma.
Debido a una serie de circunstancias, Neriabeth se ve obligada a trasladarse a la capital del reino, para lo cual cuenta con la escolta de Kilian, un duque muy amigo del rey Lanric. Además de proteger a Neriabeth en el camino hasta la capital, Kilian tiene su propia misión: el rey busca esposa y ha encomendado a su amigo que busque a jóvenes casaderas para citarlas en su castillo.
De este modo, Neriabeth y Kilian comparten gran parte del camino y, de manera natural, también algunas confidencias. Por desgracia, la joven sigue teniendo que ocultar su parte mágica, pues sabe que, pese a que ella no buscó ser una maga, si alguien lo descubre, la quemarán en la hoguera, como a otros muchos magos y magas e incluso a personas inocentes que fueron acusadas de brujería de manera injusta.
A través de esta historia de fantasía y aventuras, Gema Bonnín refleja diversas injusticias que sufren muchas personas en el mundo por ser diferentes. Las personas no mágicas del mundo que ha creado temen a quienes sí poseen la magia, porque hubo quien la empleó de manera incorrecta y porque es algo sobre lo que saben muy poco, y lo poco que saben es negativo. Me ha parecido una metáfora muy adecuada y muy sencilla de comprender, y ojalá libros como este sirvan para que muchas personas se quiten sus prejuicios contra quien es diferente a ellos y aprendan a respetar y aceptar lo que es distinto.
También, por supuesto, se reflejan muchas situaciones machistas. No sólo las únicas opciones de las mujeres consisten en casarse y tener hijos o meterse en un convento, sino que la autora muestra una situación de acoso en la que, de forma indirecta, se acaba culpabilizando a la chica. Y es asqueroso, no sólo por lo horrible de una situación así, sino porque sigue habiendo mucha gente que culpa a la mujer que sufre acoso. Por vestir así, por actuar asá... De verdad, este tipo de cosas tienen que parar.
Al margen de estos temas que la autora trata de manera magistral en su novela, he de decir que me ha parecido un libro precioso y entrañable, cargado de giros inesperados, detalles mágicos que dejan la boca abierta a fans de la magia como yo, y personajes que evolucionan y a los que es imposible no coger cariño. Muy, muy recomendado.