Un joven samurái dividido entre la tradición y el deseo; un legendario condotiero que, en su lecho de muerte, rememora los instantes más significativos de su infancia; una niña en búsqueda del Paraíso; un apasionado paleontólogo a las puertas de un gran hallazgo. Los relatos que reúne este libro exploran en profundidad la psique de sus personajes y reflexionan sobre temas universales como el arrepentimiento, la culpa, el perdón, la pérdida de la inocencia y la finitud de la vida.
Acompañados por una veintena de obras de Alessandro Kokocinski -buena parte de las cuales halló inspiración en el cuento que cierra este libro-, estos relatos de María Kodama son la expresión una voz única en agudeza y sensibilidad.
María Kodama Schweizer fue una escritora, traductora y profesora de literatura argentina y viuda del escritor Jorge Luis Borges.
Nació en Buenos Aires, hija de María Antonia Schweizer, de ascendencia suizo-alemana, inglesa y española, y del japonés Yosaburo Kodama. Conoció al escritor argentino Jorge Luis Borges en unas sesiones de estudios literarios gracias a su condición de licenciada en Literatura y el interés compartido en las lenguas anglosajonas. Posteriormente iniciaron estudios del islandés, idioma en el que Borges estaba interesado, por considerarlo una lengua madre. Falleció el 26 de marzo de 2023. Al momento se desconoce si dejó testamento.
Tenía mucha curiosidad por leer algo de Kodama y ver qué tan escindido estaría su estilo del de Borges. Esta es una muy cuidada edición ilustrada, pero salvo por el cuento del paleontólogo, cuya idea y texto me gustaron mucho (obviando el cliché de los nombres de los personajes), el resto me pareció aburrido y pretencioso. El tiempo, el infinito, el honor, el deber...todos temas borgeanos que es muy difícil que otro autor pueda abordar con la profundidad y sutileza con la que él lo ha hecho.