En líneas generales me ha gustado. La única pega que le pongo al libro es la primera mitad, no porque esté mal escrito, sino porque se pasa esa mitad insertando detalles que a la larga se hacen pesados, como por ejemplo, un exceso de nombres de calles de Cartagena. Que para los que la conozcan, estarán muy bien, pero que no tiene mucho sentido para la continuidad de la historia y agota bastante.
Ahora bien, cuando empieza la acción (la que engancha en esta historia), no hay manera de soltarla y atrapa al lector de manera instantánea.
Sinceramente, tuve la tentación de dejar de leerlo, pero supuse que si había sido un gran éxito de lectura, algo había detrás, por lo que aguanté, y desde luego, dió sus frutos.