En realidad 1,5
Antes de empezar, quiero aclarar que Megan me gusta, pero sus últimas historias, para mí, dejan de desear.
Esta es mi opinión personal de lo que yo he sentido y pensado durante la lectura. Para gustos, colores, ¿no? Empecemos
Vale, yo tenía muchas ganas de leer este libro. Llevaba AÑOS esperándolo, sobre todo, porque quería conocer la historia de Damian y Eva, así que, cuando me enteré de esta segunda parte, la verdad, me emocioné mucho.
Sin embargo, como me ha pasado últimamente con Megan, ha sido una gran decepción.
Menchu, al principio del libro, sí me gustaba, a pesar de que es un personaje un poco débil, pero la entendía y la comprendía. Sin embargo, cuando la historia da un giro, ella se vuelve una persona muy rencorosa, vengativa e inmadura, que quiere ir de dura, pero... una cosa es tener un carácter fuerte y otro, comportarse como lo hace. En ocasiones, me exasperaba y ya cuando se meten el resto de grupito de las chicas y Tomi, la novela decae totalmente. No sé qué les ha pasado a estos personajes, cuando antes, tenían una personalidad muy buena, eran humildes y familiares. Ahora son superficiales y tienen cada comentario en los que creo que la autora quiere meter humor o conflicto, pero en mi opinión, lo que consigue es que los personajes acaben por chirriarme. Tenía muy buen recuerdo de ellos y ver cómo han evolucionado... me ha decepcionado. Además, si lo que las chicas y Tomi planean para Menchu, lo idearan los chicos para Lucas...otro gallo cantaría. Les pondrían a parir y les tacharían de todo, pero no, como lo hacen ellas...está bien y se comprende.
Lucas, al principio, no me gustaba. Volvemos al cliché de chico espectacular, que no quiere compromiso, busca sexo y de repente se da cuenta de que está enamorado. Sin embargo, aunque comete errores, no me parecen tan fuertes como lo que le hace Menchu a él. El tío se esfuerza, incluso al final, me da lástima. Por su parte, ella...se porta mal con él. Quizá al principio entienda la actitud de Menchu, pero a medida que leía, todo se iba de madre.
Luego ocurre algo desde el principio de la historia que creo que se le podría haber sacado más partido y es un conflicto que después se soluciona en media página. Ha sido un poco repentino y raro.
Por otra parte, los diálogos me parecen muy repetitivos y algunas palabras creo que sobraban. Pueden aparecer alguna que otra vez, pero las utiliza tanto, que acaban por cansar. Además el lenguaje era un tanto vulgar. Sé que es una novela romántica y divertida, y que ese tipo de lenguaje, se utiliza, pero, para mi gusto, se pasaba.
Por destacar algo positivo, los chicos. Ellos sí me han gustado y la mayoría de sus acciones me parecían lógicas ante lo que sus respectivas parejas decían o hacían, porque tenían telita. He puesto los ojos en blanco en más de una ocasión.
En conclusión, es un libro que no he disfrutado, pero como he dicho al principio, es mi opinión. Sé que hay gente que la compartirá y otros no, porque la historia les parecerá maravillosa, y me parece genial. ¿Recomendaría el libro? Sí, ¿por qué no? Es entretenido y se lee rápido, y para gustos colores, así que si queréis darle una oportunidad, ¡adelante! Cada uno tiene diferente perspectiva y cada uno debe crearse su propia opinión.