Todo lo que me gusta: país de Europa del Este, escenario decadente a punto del colapso, gente rara. Combinados de una manera verdaderamente magistral: Bajo el techo que se desmorona pinta, a pretexto de narrar una función de cine que se vio interrumpida, y en la que irrumpió un acontecimiento de la historia del país o de los diferentes países que nombraron suyo el territorio donde sucede, pinta digo, la historia de ese o esos países a través de su gente, el camarada que no se entera del cambio en la balanza política, el maestro de escuela, la limpiadora de baños, los chicos escandalosos, el punk amenazante, el acomodador sin hogar, la chica que viste rarísimo, el baterista y la cantante, entre otros, pero sin dejar de mencionar al pajarillo de enigmático nombre que se negaba a hablar.
Petrović se muestra aquí como un tejedor de historias grandioso, de esas historias que suceden a diario y que no son sino las de todos nosotros.