“Full metal Alchemist” contiene casi todas las bases para que una historia gráfica funcione: Drama, acción, aventuras, ciencia con fantasía, humor y crítica social, además de un argumento, que aunque clásico, atractivo.
Aquí partimos con un binomio protagonista, dos hermanos alquimistas (Los Elric) con un pasado demoledor y dramático que deben enmendar. De aquí su búsqueda de la Piedra filosofal.
A su paso se toparán con falsos religiosos sedientos de poder y dogma, y a los clásicos tiranos, los superiores del ejercito que se toman el mando por su mano y esclavizan un pueblo; lo someten.
El hermano mayor, Erward (alquimista nacional prematuro), encarna la arrogancia, la impulsividad y la seguridad. El pequeño, Alphonse (que no de tamaño), su compensación: la reflexión y la cordura en momentos decisivos y peligrosos; la inteligencia en la sombra. Es un dúo muy bien equilibrado y con carisma.
El marco ambiental es Futurista- costumbrista. Ellos son modernos pero el resto es algo más decadente, atemporal...huele a polvo, desprende esencia de un Western Outsider que bien podría firmar Carpenter.
Y, obviamente, la historia te deja con ganas de más, de saber quién son ésos auténticos malvados que se sirven de ciertos Tiranos para su propósito final; a bien seguro conectados con los Elric.
Un muy buen tomo. Continuaré con éste Manga.