Febrero de 1894. Sherlock Holmes lleva demasiados años huyendo de su propia muerte en las cataratas de Reichenbach como para dejar en manos ajenas el asunto de su resurrección. Mientras sobrevive disfrazado de viejo coleccionista de libros en el sur de Francia y afronta el estudio sobre los derivados del alquitrán, uno de sus peores enemigos, uno al que no se ha enfrentado nunca, ha decidido desvelar la superchería de su muerte.
La aventura será enigmática, espeluznante, a ratos surreal y tan divertida como no podría ser de otra forma, teniendo a Alejandro Castroguer como cronista sustituto del doctor Watson. El Antimundo y el misterio de los Ocho Estómagos pondrán en jaque al detective de Baker Street.
“Con esta nueva novela, Alejandro Castroguer vuelve a demostrar el por qué es uno de los autores de más calidad dentro del panorama nacional, ha cogido a un personaje tan icónico y tan conocido como es Sherlock Holmes y ha sabido crear una historia original y fresca, con unos diálogos que son una maravilla y el claro ejemplo de cómo no hace falta caer en los tópicos y clichés a los que suelen recurrir otros autores. Una historia donde el autor lleva al personaje un paso más allá y donde el lector asistirá a uno de los casos más especiales, surrealistas y con unas situaciones donde nada parecerá lo que es a primera vista.
Acompañarán al popular detective un puñado de personajes a cada cual mejor, todos ellos perfectamente desarrollados y con su personalidad muy marcada, y donde cada uno tendrá su momento de protagonismo, haciendo de esta novela, toda una delicia literaria y un festín para todos los amantes del que quizás es el más conocido y popular detective de todos los tiempos, a la vez que también es una novela muy recomendada para todo aquel que quiera leer una gran historia, indistintamente del género que sea”
Alejandro Castroguer lo ha vuelto a hacer, después de que con sus tres primeras novelas, La guerra de la doble muerte, El último refugio y El Manantial cogiera a una figura tan conocida y sobre la que se han escrito tantas novelas, el zombi, demostró que se puede ir más allá de las típicas historias que han acabado saturando dicho género, él supo darles la vuelta y ofrecer al lector tres historias que figuran entre las mejores del género z, en especial El Manantial, una novela que impactó y de qué manera al lector, y después de haber escrito Glenn, una novela sobre el pianista Glenn Gould, y que supuso un cambio absoluto de género y de estilo y que le valió el premio Jaen de novela 2015. Ahora se atreve con un personaje como Sherlock Holmes y va y vuelve a sorprender al lector con una novela que es todo un ejercicio y una muestra de lo que puede llegar a dar un autor a los lectores: Una historia redonda desde el principio hasta la última página.
Holmes y el caso de los 8 estómagos es todo un sentido homenaje a un personaje tan mítico como es la inmortal creación de Arthur Conan Doyle, y donde se nota y se palpa todo el respeto y cariño de Castroguer hacia este personaje, pero en vez de coger un poco de aquí y de allá y hacer una mezcla que diera como resultado otra historia más de Holmes, se ha atrevido a hacer una historia bastante original y ha llevado al personaje por otros derroteros y por un lugar tan fascinante y atractivo como es el Antimundo, siendo una novela que permanecerá en la retina y en la memoria de todo aquel que se adentre en esta gran historia.
El autor no se olvida de hacer unos cuantos guiños y referencias a otros casos, situaciones y personajes de otras historias protagonizadas por Sherlock Holmes, todo esto repartido a lo largo del libro. A destacar que ha sabido recoger y mantener toda la esencia del personaje, ya que en todo momento, el lector reconocerá al famoso detective, todo ello acompañado de unos diálogos que tendrían que formar parte de cualquier manual de escritura. Todo ello acompañado de un humor cargados de ironía, y que logran sacar más de una sonrisa al lector.
No hay que olvidarse de la cuidada edición que ha hecho la editorial GasMask, plagada de detalles repartidos a lo largo de la novela. Sin duda alguna, habría que destacar el contraste de color de las páginas que hay en ciertas partes de la historia, y que como verá el lector, tienen su sentido. En definitiva, Holmes y el caso de los 8 estómagos es una gran novela de un gran autor, que a estas alturas no le hace falta presentación alguna, y que con cada nuevo libro que publica no deja de sorprender y de demostrar el por qué es uno de los autores con un estilo propio y característico del panorama literario nacional. Esta novela tendría que figurar a final de año entre las lista de los mejores libros del año, sin duda alguna.
Sinopsis: Febrero de 1894. Sherlock Holmes lleva demasiados años huyendo de su propia muerte en las cataratas de Reichenbach como para dejar en manos ajenas el asunto de su resurrección. Mientras sobrevive disfrazado de viejo coleccionista de libros en el sur de Francia y afronta el estudio sobre los derivados del alquitrán, uno de sus peores enemigos, uno al que no se ha enfrentado nunca, ha decidido desvelar la superchería de su muerte.
La aventura será enigmática, espeluznante, a ratos surreal y tan divertida como no podría ser de otra forma, teniendo a Alejandro Castroguer como cronista sustituto del doctor Watson. El Antimundo y el misterio de los Ocho Estómagos pondrán en jaque al detective de Baker Street.
Sensaciones contradictorias. En primer lugar, quede claro que no se trata de un "pastiche" de Sherlock Holmes. Aunque el Detective es el protagonista y se emplean otros elementos de la obra de Doyle (y algún otro autor más) no es un "caso" al uso de Sherlock ni imita el estilo de aquellos. Se trata de otro tipo de historia que juega con la misma caja de juguetes. Tal vez uno de los puntos fuertes de la obra sea el estilo (o estilos) de la narración que resultan entretenidos por sí mismos, y son una baza bien jugada (excepto algún punto donde da la impresión que el autor se ha gustado mucho a si mismo y se pasa de frenada). En cualquier caso, bien en general en ese apartado. Donde no me acaba de convencer es en el desarrollo y resolución de la trama. Llegado a un punto, y a medida que los elementos surreales y oníricos dejan de ser una amenaza ominosa y pasan a primer plano, el interés decae. En último término, el desenlace me dejó personalmente indiferente.
En resumen, no la recomiendo a quién solo desee leer un caso policiaco de Sherlock Holmes, pero sí puede ser de interés a quien, siendo fan del personaje, esté interesado en juegos meta literarios con la obra de Doyle.