Maritrini quiere ser escritora y para estar a la moda de las autoras famosas del momento, decide escribir las recetas de cocina de su abuela paterna, una señora muy especial que, entre otras cosas, ha enseñado a sus nietos a que le digan "tía".
Con la historia del cuaderno en el que escribe y las recetas de la invención de esta abuela, nos ofrece la foto de una familia que bien pudiera ser... la del vecino.