Elisa, sevillana en la cuarentena con dos licenciaturas, buena familia y vida echada a perder, cree encontrar su salvación en Roberto, un alto ejecutivo de abrazos imponentes. Despojada de toda ética,, se entromete en el territorio explosivo de un hombre de éxito en plena catarsis por la muerte violenta de su hermano pequeño; seduce a Fidel, amigo inseparable de su ansiado objeto del deseo, para acceder a él sin entender de las lealtades entre ellos, haciendo de cada paso un intento desesperado por dejar de ser una mujer maldita.
Una novela que profundiza mucho en los personajes, más incluso que en los acontecimientos. Muy bien narrada y a medida que pasa el tiempo siento que me ha aportado más de lo que parece. Me da la sensación de que este autor va a seguir creciendo año tras año.