Recientemente he leído Vidas ajenas del polifacético José Ovejero. Digo lo de polifacético porque siempre me sorprenden sus diferentes maneras de narrar, sus estilos dispares. Aun así siempre encuentro la esencia de José: su forma cruda de ofrecer la realidad. Su autenticidad alejada de floripondios narrativos.
Su escritura sencilla y a la vez impactante. Vidas Ajenas me recordó en cierta medida a su libro de relatos Qué raro son los hombres. En ambas obras nos asomamos a la vida de los personajes. Aunque en Qué raros son los hombres se da una mirada rápida, como cuando se hace escondido tras una mirilla o una ventana, mientras que en Vidas Ajenas nos adentramos en el alma de los personajes, sus maneras de concebir el mundo, sus batallas emocionales y diarias. Una visión más visceral de cada uno de ellos. Es por eso que el título me parece perfecto: Vidas ajenas, ya que es una novela escrita para un fisgón, pero no me malinterpreten: no me refiero a un fisgón que busca recrearse el ojo con la acción -que también-, sino a aquel que se intriga por saber qué motiva a ciertas personas a actuar de un modo u otro. Por lo que más que contemplar al personaje se trata de meterte en su piel y vivir por él. De pronto te conviertes en un empresario multimillonario, un abogado locuaz, un emigrante, una madre soltera, un adicto a los medicamentos, etc…
Ahora sí, en cuanto a la trama, destacaría la intriga desde el comienzo al final. Con un desenlace claramente alarmante que deja un mensaje que te hará pensar y cuestionarte ciertas cosas… En cuanto a la narrativa diría que a pesar de que en la novela parecen muchos momentos flashback, se relatan con tanta maestría que el lector sabe en todo momento en dónde se encuentra sin necesidad de explicaciones. Es como un mar que fluye, que se retrae y que vuelve a la orilla con tanta suavidad que te dejes lleva a un lado y a otro sin notarlo, sin brusquedades. Con estos flashbacks retrocedemos para conocer más a fondo las motivaciones de los personajes, sus inicios, sus miserias o sus logros, y comprender el resultado de sus pasados en sus decisiones presentes.
Como dije en un principio, el realismo es brutal, y no sólo en cuanto a los personajes, además la escenografía en la que transcurre la acción, Bruselas. Lugar descrito por alguien que ha respirado Bruselas, que conoce sus entrañas, que las remueve y las muestra con todo conocimiento de causa.
Abarca además temas políticos y socioeconómicos de este país y su relación con el Congo, lo cual, además de servir como base de la trama, le da un toque docto e instruido y pone más en relieve el transcurso de la acción. Por todo esto, Vidas ajenas, es una fotografía del alma humana dentro de su contexto sociocultural, al igual que de la propia ciudad de Bruselas. Ambos, personajes y lugar, desciende en paralelo y se alejan de estereotipos y presunciones simplistas bajo el marco de una lupa objetiva que no apuesta por buenos ni malos.
Como dije: una novela completamente recomendable para disfrutar de una lectura amena, entretenida, instructiva, cargada de reflexiones que te meterá en la piel de personajes muy dispares entre sí; que te invitará a indagar en la psique y las emociones humanas a través de una trama intrigante. En fin, una maravilla literaria.