Una poesía resiliente sobre la perdida del padre. Destaca cómo Carmen, antes esta pérdida, decide poéticamente transformar a su papá en un árbol.
Además la construcción del poemarío es muy rico en sus formas. Me gustó mucho el ejercicio de la reiteración de versos “Mi padre es humo/ mi padre es humus” y el juego que hace con los conceptos de la RAE.
El último apartado, llamado “Salimos de Etiopía” nace a partir de las últimas frases que el papá de la poeta le dio a ella en su lecho de muerte. Él, como filósofo, pensando en toda la historia de la humanidad, ella, como poeta, pensando en una posibilidad en el que juntos, padre e hija, siempre vuelvan a salir de viaje.
En realidad leí "Zurcido invisible", pero no está en Goodreads y no quería dejarlo pasar. La poesía de Carmen Villoro es OTRA COSA, no puedo dejar de agradecerle por hacerme reconectar con este género y darme la posibilidad de ver lo cotidiano desde un nuevo lente. Leerla es garantía, qué increíble escritora y qué magnífica mujer. "Zurcido invisible" es para las mujeres nostálgicas ♡ Amé cada página y cada verso
"Traemos la memoria de la especie tatuada en nuestra piel".
Este poemario de Carmen Villoro encuentra un hueco entre lo cotidiano, el miedo y la muerte (tal vez sólo era necesario mencionar lo cotidiano). No podría calificarlo, pero sí resuenan algunos de sus versos en mí.
Este ha sido uno de mis poemarios favoritos del año, he llorado mucho, me parece increíble transformar el duelo en poesía y hablar de la muerte en poemas.