«...Comenzó un atronador duelo de arcabucería. El fuego vivísimo levantó una humareda que cubrió el campo. Las balas chasqueaban abriendo claros en las tupidas formaciones y agujereaban las banderas. Martín notaba sus manos húmedas, por lo que aferró con fuerza su arcabuz. Respiró hondo y expulsó el aire lentamente. En cualquier caso, pensaba, si había llegado el día de morir, era bueno hacerlo con la imagen reciente de una mujer en la retina y el sabor de su piel en los labios...»
* * *
Durante el cruel invierno de 1573, Martín de la Vega y Afonso el portugués, soldados de los temibles Tercios españoles, participan en el asedio a la ciudad de Haarlem, en pleno corazón de Holanda.
Éste será el tablero que compartirán con las distintas piezas de esta nueva aventura, tales como un sanguinario capitán francés, un joven espía flamenco, o un tozudo gobernador dispuesto a defender su ciudad hasta las últimas consecuencias. Se moverán entre batallas, asaltos, encamisadas y reñidos combates navales; pero, sobre todo, pintarán un cuadro que mostrará la belleza salvaje y terrible de la guerra.
Lo tiene TODO para gustar: hechos reales (el asedio de Haarlem), personajes reales, los tercios viejos, encamisadas, asedios, batallas, escaramuzas y torturas, frío, hambre, barro y los mismos personajes que en la entrega anterior…pero no he conseguido conectar ni con historia ni con ninguno de los que aparecen por las páginas.
Se podría resumir en que no me gusta como narra, no consigue atraparme, casi ni interesarme. Una pena. 5/10.
Esta segunda parte del Siglo del Acero cambia un poco el registro, pasando del tono más aventurero del primer libro o uno más bélico, mostrando la guerra en todas sus facetas (hazañas, atrocidades, las consecuencias, daños colaterales...). Me gustó mucho, puede que más incluso que el primero, te deja con esa sensación agridulce de toda guerra, donde a pesar de la victoria de los protagonistas pesa más lo que se pierde por el camino. La documentación de la época y sus detalles hacen del Asedio de Haarlem una maravilla para los aficionados a la historia, pero sin olvidarnos de que es una novela para disfrutar.
Los soldados de los tercios han dado para escribir grandes gestas. Esta es una de ellas.
Más allá del heroísmo, la novela muestra la dureza de la guerra: muertos, hambre, condiciones extremas y parajes fríos en los que se desarrolla. Seguimos a Martín y su amigo inseparable, el portugués, en una lucha encarnizada por Haarlem, lo que nos permite conocerlos más aún en sus debilidades y fortalezas.
Fácilmente la mejor novela que se ha escrito en España sobre la guerra de Flandes.
Un cuadro apabullante que muestra a la perfección, como bien dice su sinopsis, "la belleza salvaje y terrible de la guerra". Uno de sus grandes aciertos es que se enseña, además de, lógicamente, el lado español, también el de los holandeses y el de los civiles. Y el villano, el frío y cruel Phillipe Boidet, es antológico.
Tras seguir las aventuras de Martín de la Vega y Afonso el portugués por Italia, he acompañado a estos dos soldados de los Tercios españoles en su recorrido por Flandes. En los tiempos de guerras del segundo Felipe, el Tercio de Lombardía al que pertenecen los protagonistas debe cumplir y hacer cumplir la voluntad de su rey, finalizando su trabajo con un duro asedio contra los herejes de Haarlem.
He de decir que este segundo libro de El Siglo de Acero me ha gustado más que el primero. Quizá la trama es más lineal y sin tantos giros pues la misión está clara desde el principio. Pero en este volumen conoceremos mucho más en profundidad a los soldados, empatizaremos con ellos como no lo hicimos en el primer libro y sabremos más de su pasado y de sus sentimientos. Tiempos duros en los que solo los duros sobreviven pagando un alto precio.
Absolutamente recomendada esta saga en la que la ambientación te envuelve con un rico vocabulario de la época y la velocidad de la acción tiene una cadencia rápida y muy entretenida. Felicidades al autor Héctor J. Castro por ello porque no es fácil conseguirlo.
Ya tengo entre mis manos la tercera parte, así que ya estoy deseando continuar con las hazañas de estos dos veteranos soldados, que se harán pronto un hueco en el recuerdo de los lectores.
Trepidante y trabajadísima novela sobre los Tercios en Flandes. La ambientación es inmejorable, realmente me pareció sentir el frío y el hambre. Los personajes evolucionan durante la trama, que se muestra muy consistente. Se aprecia un enorme trabajo previo de documentación que se refleja en la total credibilidad de los hechos que componen el relato. Muchos destacan al villano, el francés Phillippe Boidet, como un personaje muy bien construido, y yo, como psicólogo que soy, doy fe. Ya le gustaría tener la profundidad y calidad de esta novela a muchos superventas de postín que hay por ahí viviendo de rentas.