"Un cielo bajo, blanco, translúcido, tan contra mí que si muevo la cabeza lo siento en el pelo, en las orejas. No es el cielo, es la sábana de mi cama de verano. Tengo diez años y viajo por dentro de mi cama".
El Diario de Andrés Fava se desprende de El examen (1950), y es una de las primeras novelas que Cortázar escribió; rechazada muchas veces y siendo publicada solo cuando Cortázar alcanza la popularidad conocida. No es la mejor demostración de su talento, y tampoco un acercamiento amistoso para alguien que no esté familiarizado con la obra del autor, pues llega a ser bastante confusa, enredada y a veces aburrida.
Como fanático de Cortázar, no puedo más que adorar este tipo de libros, pues me exponen a un autor primerizo, pero que desborda talento y cariño, aunque no muy desarrollado de momento. Vemos los primeros esbozos de lo que luego serán obras como Rayuela, 62/ Modelo para Armar, e incluso expone su imposibilidad de escribir un cuento en el que un hombre lee una novela en la que un asesino se acerca lentamente a un hombre leyendo una novela... lógicamente esta imposibilidad se transforma en certeza tiempo después con su cuento Continuidad en los Parques.
El mayor defecto de la novela es que Cortázar expone sus ideas metafísicas y literarias de forma enredada y poco clara, tal y como surgen de su pensamiento; además utiliza muchas referencias a escritores, pintores, músicos, etc., haciendo complicado comprender de qué está hablando (a no ser que seas un intelectual nivel 8000).
Como dije, para mí siempre es un gusto leer a Julio, así que estos detalles ya los ignoro un poco.
Como dato curioso, esta novela funciona como nexo entre Rayuela y 62/ Modelo para Armar, haciendo que ambas funcionen en el mismo universo. Esto sucede por medio de personajes como Juan (perteneciente a 62), y el loco de la paloma (de Rayuela). Dato nerd.
Curiosa novelita, solo para fanáticos diría yo.