Un cadáver salvajemente torturado aparece una mañana de primavera en la playa de Azkorri. No se trata de una víctima cualquiera, ya que viste el uniforme de los marines norteamericanos. Pero nada es lo que parece. La investigación del asesinato embarcará a Itziar Elcoro y a su compañera Arantza Rentería en un peligroso viaje que se inicia en Neguri y que termina de forma sorprendente en un siniestro chalet de Plentzia. Allí, los monstruos se arrancarán su máscara e Itziar Elcoro sufrirá una de las experiencias más perturbadoras de toda su carrera en la Ertzaintza.
Decepcionante. A veces, creo que soy algo masoca con mis lecturas ya que el primer libro de esta serie protagonizada por dos mujeres ertzainas no me gustó, debido a que encontré a los personajes muy exagerados y a las protagonistas, sobreactuando y, a menudo, incoherentes. A pesar de eso, y sobre todo, porque la trama no estuvo del todo mal (por eso le puse 3 estrellas) he querido ver si mejoraba.... pero no. En esta ocasión, ni la trama lo ha salvado (no le pongo un 1, porque lo reservo para los libros que no termino).
El principio estaba bien pero luego, a partir de la mitad del libro me ha decepcionado. La historia en medio, me parece un cuento que funciona por separado pro no como oarte del libro, y la resolución del caso me ha parecido muy cogida por pinzas.
Aunque me parece que va un poco a remolque del anterior libro, no deja de ser una novela entretenida siempre y cuando se vaya a leer sin grandes expectativas, no tiene muchas pretensiones, simplemente un entretenimiento.
En su debe, ese final un poco tramposo, y que tal vez algunos personajes quedan un tanto desaprovechados. Pero, en general, aunque en momentos es un tanto efectista, resulta un libro que engancha.
Como el primero de esta saga. Si quieres un libro que se lea rápido que tenga acción desde la primera letra y que entretenga aquí lo tienes. Deseando pillar el tercer libro.