Podría haber hecho esta reseña con la lectura de la primera página de este libro, bueno realmente creo que el 90% de mis comentarios están realizados con las ideas que se formaron al leer esa primera página.
Me explico, no trato de ser pretencioso: en esa primera página Roth hace dos referencias a su padre Herman, perfectamente claras: 1) Transcurrido un año del fallecimiento de su madre, su padre inicia una nueva relación sentimental, y 2) Cuando le dio la parálisis a Herman Roth, su padre, 24 horas antes decidió no llamar al mozo maletero del aeropuerto para ahorrarse la propina (con 86 años).
¿Que significa ese arranque para mi?: aquí viene P. Roth a hacer una autobiografía como solo él sabe hacer, sin guardarse nada, hablando a calzón quitado de la familia, la relación con su padre, etc. Eso es muchísimo para mí. Decir también que no quedé defraudado con el discurrir del libro, ya que eso es exactamente lo que hizo.
Debo decir también que los fieles del amigo Roth ya conocíamos a su familia. Sus costumbres y hábitos están en toda su obra, nos resultan familiares. Quien lea Patrimonio, no dejará de pensar en El mal de Portnoy y ese severo padre judío, con todas esos complejos protocolos judíos en la alimentación, educación de los hijos, relación con su esposa, sentido del deber, etc. Buena parte de su familia se encuentra repartida por su obra, imagino que como ocurre con buena parte de los escritores. Pocos son desde luego los que hablan de su familia con la honestidad que lo hace Roth. Muy grande.
Otro ejemplo de lo que digo, hacia la mitad del libro, durante 4 o 5 páginas reconoce el autor que al morir su madre le dijo al padre que renunciaba a su parte de herencia en favor de su hermano y sobrinos, que lo necesitarían más, él como escritor ya consolidado cuenta con más recursos. Unos años después su padre le dice que respetó su decisión y que puso en sus cuentas bancarias como cotitular al hermano. Cuando P.R. descubre que el padre tiene más de 80.000$ de los años 80, se arrepiente. Piensa seriamente en decírselo al padre y a tal efecto lo lleva de paseo para decírselo y revocar su decisión precipitada...pero no se atreve y cree que se abriría una enorme brecha con la familia por esos dichosos 40.000$ que le corresponderían y su renovada avaricia: "Vamos a dejarlo" me dije "Casi vale la pena el precio que pago por saborear, una vez más, mi propio estilo automático de alta estupidez"
Absolutamente genial reconocerlo, escribirlo, revolcarse en esa miseria. Hay que ser muy hombre para reconocer esta pequeña miseria. Y un grandísimo escritor para saber contarlo y hacerlo público, claro.
Entrando en el mensaje de Roth y no sólo en la honestidad del formato, decir que se trata de un profundo duelo, una forma de exorcizar sus fantasmas, de poner voz y decir en alto su actuación en los últimos días de su padre, imagino como nos ocurre a todos en los últimos días de los seres queridos. Me sentí aludido por completo. Roth se hace su propio juicio de su actuación, sin trampas. Tratando de ser honesto y revelando las malas pasadas que nos juega la conciencia, momentos de agotamiento, de cansancio, de preocupación por la correcta actuación, etc: “
- (…) mañana va a ser el primer día que pase verdaderamente solo mi padre. Pero no me sale de dentro ir a verlo de nuevo. Necesito un día de descanso.
- También el necesita estar solo de vez en cuando -dijo Joanna. “
Hay también un pasaje verdaderamente escatologico hacia final del libro, que a mi me pareció súper tierno y emotivo, no cuento más.
Trata también el autor de entender ese misterio tan complejo que es la muerte: la forma de enfrentarse a ella, desde el punto de vista de su padre que la mira ahora de frente, desde su enfoque propio. Los distintos momentos de alejamiento y acercamiento en la relación con un padre, creo que en cierta forma parecido al resto de los mortales: en la juventud se huye de los padres, y en la madurez se retoma la relación y se duda en cuanto al tiempo perdido en batallas estériles se mantuvo con ellos.