En estas páginas, el autor nos pasea por sus observaciones y pensamientos como haría un taxista con una pareja de viejos turistas recién bajados de un crucero: de manera desleal, con la firme intención de estafarlos y subestimando su inteligencia.
Todas las opiniones de este libro ya fueron emitidas por su autor en su espacio radial matutino (actualmente Del Sol FM 99.5) o publicadas en el semanario Búsqueda desde 2007 a la fecha, ergo: prescribieron. Si bien Editorial Sudamericana ha decidido publicarlas a ver qué pasa y quién te dice que no pegue si anduvo el de Huidobro y las tupabandas, las opiniones del autor no representan al grupo Penguin Random House; y al autor tampoco, lógicamente. #Yo no me voy a hacer responsable de estas opiniones, ya están bastante grandecitas#, fue su respuesta en el momento de firmar el contrato.
El libro es más o menos lo que uno puede esperar si sigue al personaje en la radio, tanto en el humor como en los temas. Aunque por eso pueda no resultar muy novedoso, sí funciona como resumen o registro de los tópicos más llamativos o relevantes de la columna.
Lo que en mi caso le sumó interés fue el prólogo, que aunque empieza quizás un poco flojo, se termina despachando con algunas consideraciones sobre el humor (y sobre todo su incompatibilidad con otras aspiraciones) que me resultaron muy interesantes y relevantes en relación a polémicas actuales.
Tiene momentos en los que te deja riéndote un buen rato sin parar, con el hilo que caracteriza al autor. Es un libro entretenido, de lectura ágil, se lee en un rato. Recomendado para distenderse de una lectura más pesada o cuando no se sabe si ver una comedia (película) o leer.
En su mayoría estos textos fueron concebidos para ser transmitidos en forma oral, por lo que al leerlos se pierden los énfasis e inflexiones, restándoles la mayor parte de su gracia.