El mejor de Clancy que he leído nunca. Al menos, el que más me impactó. Pocos meses antes del 11-S leí cómo en las primeras páginas de la novela se nos recordaba que un piloto había estampado un 747 contra el Congreso de los EE.UU. y había matado a todo el gobierno menos a Jack Ryan, que acababa de ser nombrado vicepreseidente casi por accidente y que llegaba tarde, librándose así de morir como todo el Congreso, el Senado y el tribunal Supremo. Y además del atraque con avión, un ataque de ébola por correo. Cuando pocos meses después sucedió el 11-S y lo que siguió, llamaron a Clancy de la Casa Blanca para ayudar con los posibles escenarios. El cabrón lo había clavado.
La novela tiene 2 tomos en español porque ya en inglés son más de 1300 páginas. A pesar de contener la habitual dosis de gafas de sol Rayban, sombrero tejano, mano al pecho e himno estadounidense, la novela se deja leer muy bien, el ritmo decae un poco a la mitad pero es frenético durante más de 700 páginas, y hay multitud de hilos abiertos que se enredan y retuercen. Me encantó.