A ver, ¿quién puede presumir de tener una abuela divertida, amorosa y dispuesta a todo, incluida la misión de trepar la reja del cementerio? Yo sí. ¿No me crees? Entonces empieza a leer y no sólo me darás la razón, sino también te divertirás tanto como nosotros y te reirás hasta que te duela la panza, ya verás.
Vivian Mansour (Ciudad de México) estudió ciencias de la comunicación en la Universidad Iberoamericana. Ha trabajado en el área creativa de varias agencias de publicidad, colaborado en distintos medios como radio, televisión y revistas; y hoy se dedica exclusivamente a la escritura. Es autora de diversos cuentos dirigidos a niños, el “público más difícil” con quienes, además, interactúa en talleres y como cuentacuentos. Sus relatos han sido merecedores del Premio de Literatura Infantil y Juvenil (1995) y del Premio a la Orilla del Viento (1997). Cuando escribe, a Vivian Mansour le gusta “registrar las palabras en el papel y esperar a que los niños den su propia interpretación a las historias”.
El libro tiene una idea MUY buena, atrapante, ingeniosa, entrañable, el desarrollo hace que vayas cada vez a más, siempre queriendo más... sin embargo, carece de un buen final y eso, para mí, arruina gran parte de la experiencia. Lo corta de repente, no sabes qué pasó en realidad con parte de la premisa, deja ese resabio de incertidumbre o de argumento inconcluso. Me dio mucha rabia, porque de verdad disfruté mucho la historia. Y es precisamente esa decepción, lo que me hace quitarle no solo una, sino dos estrellas, ya que el último tercio del libro, arruina todo lo que las 2/3 primeras habían construido.