Hace tiempo que Rubén Alday busca refugio en el fondo del vaso. Sus tiempos de escritor de éxito han quedado atrás y solo el alcohol logra llenar su vacío. Por eso acude cada tarde al mismo bar en busca de la anestesia que le calme el dolor. Y todos los días la chica de mirada triste se sienta frente a él, escondiendo su pena tras un libro. Poco a poco el novelista acaba idolatrando a esa curiosa musa, hasta que descubre que ella es su última oportunidad para escapar del abismo. Pero cuando al fin reúne valor para hablarle, la chica no se presenta en el bar. Al descubrir que su musa ha sido asesinada, Rubén inicia una desesperada investigación para encontrar al culpable y vengar su muerte.
Casi como una superación de vida, en esta novela se toman cuestiones que creo que intentan advertir al lector de manera muy indirecta, casi sin demostrar demasiado lo que intenta dejar plasmado en nosotros. Esas palabras silenciosas, el “qué hubiera sido”, los abandonos constantes… Todo esto se entremezcla y entreteje en la novela para marcar rotundamente al personaje principal, quien termina en una depresión peor debido a las oportunidades perdidas en su vida, mucho peor cuando se pierde esa última ocasión: Triste, su musa. Este libro toma unos temas bastante interesantes y los traslada a metáforas que nos ayudan a comprender de una manera poética situaciones banales del día a día.
Los personajes secundarios también han tenido una gran relevancia en mi opinión. Han sido soportes para Rubén en momentos que más lo necesitaba, mucho más después de la muerte de la chica Triste. Creo que, a pesar de que en un inicio algunos personajes se confrontan entre sí, ha habido una superación en su relación como también hubo una evolución personal de ellos. Todo esto me ha gustado mucho ya que se nota el trabajo del autor al crearlos.
Este libro me ha gustado mucho y hacía tiempo que no leía nada de este estilo, así que yo encantada por partida doble. Es una novela corta y se lee muy rápido, lo que ayuda a meterse de lleno en la historia. Ha habido pequeñas cosas que no me esperaba y otras que quizás no me terminaban de convencer, pero el resultado final es muy bueno.
Una novela ágil y amena que nos sumerge en la investigación de un asesinato acaecido en la capital vasca. Recomendable para entretenerse si además te gusta identificar lugares que conocemos de Vitoria-Gasteiz.
Un libro adictivo, apasionante y entrañable de principio a fin. Una historia que ningún amante del género policial debe perderse. Nuestro protagonista, Rubén Alday es un ex escritor que ahoga sus penas y tristezas en el fondo de un vaso. Los días transcurren iguales, grises, opacos, sin vida. Sin embargo, todo cambia cuando una chica de ojos tristes se sienta frente a él en el bar que frecuenta a diario. La muchacha, por su parte, parece ahogar sus penas tras las hojas de un libro. Para Rubén, ella podría ser la luz al final del túnel, la salvación que por tanto tiempo esperó. Rubén duda, no sabe si acercarse a ella o no, pero cuando logra reunir el valor suficiente para hablarle y vencer todos sus temores, la chica de ojos tristes no aparece en el bar. En un giro inesperado, Rubén Alday descubre que la chica de ojos tristes fue asesinada y, a partir de ese momento, su único propósito es vengar la muerte de quien podría haber sido su inspiración, su salvación. Este libro es todo un descubrimiento, una montaña rusa de emociones que mantiene al lector en vilo hasta el final.
Hay varias cosas que te pueden atraer de una novela y hacerte tomar esa decisión de sumergirte en sus páginas para disfrutar de la historia, y en esta ocasión me quiero centrar en dos de las más importantes: la portada y la sinopsis. Con este libro que supone el debut de Daniel González lo tenía bastante sencillo para despertar mi intriga con esas dos cosas; lo primero, una preciosa portada que no podía ser más acertada para esta historia y, segundo, una sinopsis que pone los pelos de punta y te hace querer acompañar a Rubén Alday en su investigación para descubrir quién mató a la chica triste.
Otra de las cosas que me llamaron mucho la atención es la ubicación elegida por el autor. La novela se encuentra ambientada en Vitoria, mi ciudad natal, y eso me animó aún más a leerla. Hablando sobre esto, me gusta mucho como integra la ciudad ya que me sentía trasladada a las calles junto a Rubén y el resto de personajes, imaginándomelos en cada sitio que salía. Esto es fácil conociendo la ciudad pero la dificultad está en que al no ser yo mucho de ir a bares en esos momentos dejaba volar mi imaginación con lo que ponía en las líneas. Es una sensación maravillosa y, sinceramente, me han entrado ganas de pasar una tarde en el Kupula en la misma mesa que Rubén.
En cuanto a la historia, hace poco que empecé con la novela negra, pero me ha enganchado completamente. Lo que más ha conseguido ese efecto, quitando la parte de la investigación, ha sido Rubén. Sus sentimientos, la evolución del personaje, la lucha que debe llevar a cabo,… Es un personaje con el que fácilmente te puedes identificar en alguna cosa vivida, y hace que quieras leer cómo continúa y acompañarle en su viaje. Aunque en mi opinión esto no se podría haber conseguido sin la inspectora Clara Lazkano, otro personaje muy importante que nos hace ver todo esto en Rubén ya que en ocasiones es un poco… (vamos a dejarlo en cruel). Pero a la vez es un personaje que le acompaña en este difícil camino y poco a poco la vas admirando, pues demuestra que además de una tenaz policía es una buena persona.
Todo esto hace que no sea una simple novela negra y puede ser por eso que me haya gustado tanto. Tenemos la investigación por el asesinato de Triste, sí, pero a la vez en estas páginas nos encontramos una historia con superación, con momentos de tocar fondo y una montaña rusa emocional que acabas viviendo a través de cada capítulo. El resultado, una novela insuperable que parece mentira que sea la primera de este escritor y que se ha ganado un 5/5 porque la he disfrutado muchísimo y hasta se me ha quedado corta, deseando saber más sobre Rubén y Clara.
Os animo enormemente a que leáis esta historia y que disfrutéis con ella tanto como yo.
“No te puedes encerrar en el pasado y menos refugiar en el fondo del vaso”
He de decir que al momento de elegir el libro no estaba muy segura sobre este libro, ya que no había escuchado jamas del autor y además considero que este tipo de libros es uno de los mas difíciles de escribir, dado que la mayoría de ellos no logran involucrar e introducir a los lectores en la historia. Pero me he llevado una gran y grata sorpresa con el autor, y el hecho de que esta sea su novela debut, me deja aun mas sorprendida.
Pero ya entrando en la historia en si, puedo decir que no es una historia de esas que te duraran mucho tiempo, ya que si bien tiene pocas paginas, las consumirás en pocos días, por que su relato es rápido, ágil y lleno de información, lista para que el lector la decodifique e interprete.
La historia nos permite ir transitando el camino junto al mismo protagonista y sentir sus emociones. Trata temas polémicos, como lo es el alcoholismo, de una forma concisa y detallada. Cada tema o situación involucrada en la trama se entrelaza de forma orgánica y sutil con el desarrollo de la investigación. A su ves, el autor incorpora permanentemente detalles que nos recuerda la ciudad en donde se desarrolla la historia y su cuerpo policial.
Es una historia donde se mezcla suspense, con intriga, melancolía y astucia de una forma impecable, donde si bien el final se puede definir como un poco previsible, es por seguro que no nos defraudará. No es la típica historia de suspense con intriga y acción, sino que profundiza en problemas de alcoholismo, dudas existenciales, como remordimientos por el pasado y malas elecciones. Se transforma en una historia que nos hará reflexionar sobre el poder que tenemos en nuestro propio destino. Definitivamente este es un autor del que sin duda esperaré con ansias sus próximos trabajos y la historia se ha convertido en mi principal recomendación para todo aquel que quiera pasar un rato entretenido y reflexionar acerca del futuro.
Este libro es la primera novela de su autor, Daniel González. A pesar de ser una obra de corta extensión, las páginas que la conforman dan mucho de sí. El planteamiento de la obra recuerda ligeramente a la película de "Días sin huella" de Billy Wilder. El protagonista es un escritor frustrado que encuentra refugio en la bebida. No obstante, su desarollo y desenlace difieren por completo.
Rubén Alday, nuestro protagonista, cuenta con 36 años. A sus espaldas tiene una carrera de éxito como escritor con varios best sellers pero por algún motivo (no lo desvelaremos aquí), su éxito se vió truncado y su camino vital se internó en los senderos del alcoholismo. La Kupula, será su lugar predilecto para olvidar su desesperación. Allí, conoce (solo visualmente) a una chica a la que apoda "Triste". Rubén pasa las horas contemplándola e imaginando cómo sería tratar con ella. Triste se convierte (junto al alcohol) en válvula de escape a su realidad frustrante.
Victor, el barman, le anima a que entable conversación con ella. Cuando por fin Rubén se arma de valor, la chica no aparece. Triste ha sido asesinada.
Al frente de la investigación de la muerte de "Triste" está la inspectora Clara Lazkano y su compañero Aitor San Román. Les acompaña su aprendiz, Kevin.
Al principio, Rubén es el principal sospechoso, pero conforme avanza la trama, Clara se da cuenta de que no solo no es el culpable sino que es una víctima más del caso. En el entierro de Triste, Rubén conocerá al abogado de ella y ambos se harán confidencias tras unas copas. A partir de aquí, la historia despega con un ritmo vertiginoso en búsqueda del asesino de Triste.
Resulta curioso la complejidad que albergamos los seres humanos en nuestro fuero interno para lo fácil que podrían llegar a ser algunas situaciones o decisiones en la vida. Quizás sea la inseguridad, la falta de autoestima o confianza en uno mismo, el recuerdo de un doloroso pasado o cualquier otra causa lo que nos inmoviliza y nos paraliza en pos de alcanzar la felicidad. No cabe duda que en última instancia, somos nosotros mismos, los artífices de nuestra biografía y por ello los responsables últimos de nuestra fortuna o desgracia. Por supuesto, la vida también tiene un componente de azar pero depende de nosotros saber encajar los golpes.
Si hay algo que no tiene marcha atrás, es nuestro tiempo vivido. Las palabras no dichas, las oportunidades perdidas y no saber afrontar nuestros errores o pesares del pasado son losas pesadas que pueden arruinar nuestra vida. Este es el caso de nuestro protagonista, Rubén Alday.
Su falta de arrojo, le hace perder a su amor platónico. El escritor veía en la chica del bar su propio reflejo atormentado. Ambos compartían la costumbre de beber, hacer garabatos en una pequeña libreta y tener una mirada perdida cargada de melancolía.
En un intento de hacer justicia y a la vez salvarse y perdonarse a él mismo, nuestro protagonista lidiará una batalla con la inspectora Clara por involucrarse en el caso. El personaje más desarollado en la obra es Rubén que sufrirá una evolución gradual en la trama. Su estado inicial es deporable. La pérdida de la chica, lo deja abatido y sumido en la desesperación, turbado hasta límites inimaginables. Poco a poco, irá recomponiéndose a él mismo conforme logre avances en la investigación. Los personajes secundarios están bien tratados, siendo los más representativos Clara y el abogado. Se nota la intención del autor de contar una historia de superación personal.
El tema del alcoholismo está bien detallado y reflejado en la obra. El autor ha sabido plasmar la destrucción que conlleva esta enfermedad no solo para la persona en sí, sino para la gente del entorno del enfermo.
La historia está narrada de una manera simple y clara. No busca una trama enrevesada ni díficil de seguir, una lectura amena. La obra cuenta con un planteamiento interesante, continua con un misterio a resolver y un desenlace tal vez previsible pero no por ello malo.
El escenario en que se desarolla está obra es en Vitoria, hay numerosas referencias a la ciudad y al cuerpo policial, así como a los periodistas.
En conclusión, una obra corta pero con un trasfondo interesante que ahonda en los problemas del alcoholismo, los remordimientos por el pasado y las oportunidades perdidas. Se convierte en una historia de superación que nos hace reflexionar sobre el poder que tenemos de cambiar nuestro destino.
En el fondo del vaso se trata de una novela negra que detalla una investigación policial, ambientada en Vitoria, sobre el asesinato de Silvia, una mujer solitaria que no pudo superar un episodio difícil de su vida y se termino aislando de todo.
Narrado en tercera persona, Daniel Gonzalez nos va contando los pasos de los dos protagonistas Rubén y Clara. Rubén Alday es un antiguo periodista y actual novelista de éxito. Luego de una ruptura amorosa busca refugio en la bebida. Cliente asiduo del bar la Kupula, donde va a intentar encender la chispa de la creatividad nuevamente, conoce a una mujer a quien apoda Triste (resulta ser Silvia) y va sintiéndose cada vez mas atraído hacia ella. Sin embargo no se atreve a acercarse a ella, hasta que un día no aparece más. Clara Lazcano, es la investigadora encargada del caso de Silvia. La averiguación sobre la victima la lleva al bar Kupula, donde conoce a Rubén y se transforma es su primer sospechoso. Es así como Rubén se mete de lleno en el caso, sacando a relucir nuevamente su faceta de investigador.
Dentro de los temas que se tratan encontramos el problema de alcoholismo y de los estragos que deja tanto en el bebedor como en su entorno, reflejándose en el personaje de Rubén. También se habla mucho sobre la perdida, las segundas oportunidades y el no darse nunca por vencido.
Se trata de una lectura fácil y rápida, que logra envolverte y atraparte. Por momentos sentí, sin embargo, que a Rubén le caían las pistas demasiado fácil, sin buscarlas específicamente y eso no me cerro del todo. Igualmente considero que en general fue un buen libro y lo recomiendo para los que les gusta los tramas policiales con su toque de romanticismo.
Leyendo un poco sobre Daniel Gonzalez, me entere que es su primera novela y creo que empezó con el pie correcto. Espero escuchar nuevamente de él.
Desde su mesa, entre copa y copa, Rubén, famoso ex periodista y autor de best sellers, devenido en alcohólico, pasa las tardes mirando a una hermosa joven, -a la que para sí llama “triste”- que todas las tardes concurre al mismo bar, y de la que termina enamorándose. No sabe nada de ella, salvo que tiene los ojos tristes y que, cada tanto, oculta sus lágrimas tras un libro. Sintiéndose fracasado, no se anima a hablarle, y el día en que se decide a hacerlo, ella ya no está. Al día siguiente, cuando se entera de su asesinato, decide investigar el crimen para dar con el asesino. Así comienza ésta, la primera novela escrita por el periodista Daniel Gonzalez. Como historia policial, el relato es común a otros relatos del género, de lectura fácil y atrapante, y el final es predecible. Pero lo interesante y destacable de esta novela es el punto de partida y el eje de la trama. Como dice el autor – quién de alguna manera unió en una misma historia dos relatos previos, - el de él, que ya conocemos, y el de élla, que como se verá, también lo observaba a él, y tampoco se animaba a hablarle- , todo gira en torno al amor de dos personas que se conocen y se aman a la distancia, pero quienes están condenadas a no estar juntas jamás. De los personajes, los que están mejor caracterizados son los dos protagonistas. de los policías intervinientes, se dice poco, pero esto basta para caracterizarlos. Ambientada en la ciudad vasca de Vitoria, nos encontramos, en definitiva con una novela que atrapa, y cuya lectura recomendamos.
Lo primero que hay que señalar del libro es lo bien escrito que está y lo poético y metafórico que se vuelve cada vez que nos centramos en el protagonista, Rubén, el escritor venido a menos. Con la pluma del escritor se imprime un ambiente de melancolía que nos permite incuso enamorarnos de Triste a través de las descripciones salidas del corazón de Ruben. EL libro se divide en 2 partes, la primera y mejor, según mi opinión, es en donde se presentan los personajes y la historia avanza hasta el desenlace. Si bien se presentan múltiples puntos de vista el protagonista indudablemente siempre es Ruben. Incluso la historia trata temas tan actuales como la violencia de género al encontrarse con una victima que estuvo en coma a causa de un exnovio y más tarde apareció ahorcada en su sillón. La segunda parte es el final, que llega más rápido de lo que uno piensa, un parpadeo y ya se encontró al culpable y mágicamente apareció lo que buscaban. Para redondear con la extrañeza del final, que pareciera que pertenece a un libro distinto, el amor hace su entrada de la forma más clásica posible. Aun así, la pluma del escritor lo vale.
Odio dar puntuaciones bajas, pero es que estoy comenzando a pensar que los libros policíacos no son para mí, o al menos no la mayoría. Conseguí este libro gracias a Edición Anticipada de Penguin Random House en formato ebook, y sinceramente eso complicó mi lectura un montón porque no podía abrir la página en mi Kindle y tener que leer el libro en la pantalla de la computadora era una tortura, pero lo logré. "En el fondo del vaso" es la primera novela del periodista Daniel Gonzalez. La sinopsis llamó muchísimo mi atención: va de un escritor "en paro", que ahora es alcohólico y se siente perdido, y que tiene como única distracción, o esperanza, a una chica que ve todas las tardes en un bar, y un día esta chica es asesinada, entonces él hace todo lo posible para encontrar a su asesino porque, claro, se había enamorado de ella. Si nunca pudo hablarle, al menos quiere vengar su muerte, quiere darle algo de sentido a su vida. Suena interesante, y lo es sobre todo por los temas que se tratan, pero no creo que aporte algo diferente y tampoco logró despertar esas ganas de seguir leyendo hasta más o menos la mitad de la historia, allí todo mejoró un poco, pero entonces empezó a ser predecible. El punto fuerte de la historia es el alcoholismo del protagonista, cómo está manejado es bastante realista, pero ni siquiera por eso pude conectar con él. La violencia de género es otro tema que se toca bastante, de hecho todo ocurre alrededor de eso, y la determinación de Clara, la encargada de la investigación, para encontrar al responsable de OTRO asesinato a una mujer fue lo primero, y de las pocas cosas, que me hizo "clic" en la historia. Estas dos temáticas se tratan en otro libro policíaco que recuerdo que AMÉ, y de allí parte mi referencia, leyendo este libro no me sentí en ningún momento como me sentí leyendo aquel otro. En cuanto al desenlace final, y aunque todo lo demás sí que fue predecible, admito que no me esperaba que el asesino de Silvia fuese el que resultó ser, así que por eso agregué el 0,5 extra (y porque realmente la historia no está tan mal, solo que esperaba más, y estoy segura que leerlo en la computadora restó bastantes puntos). Aún así, creo que sí cumple su función de distraer si se está empezando a leer este tipo de novelas, sobre todo porque es la primera novela del autor, pero si eres fanático de este género y buscas algo que te marque de por vida...no. De hecho, y lo digo completamente en serio, creo que si fuese una película me hubiese gustado más.
EN EL FONDO DEL VASO AUTOR DANIEL GONZÁLEZ GÉNERO NOVELA NEGRA
No me he podido resistir a la tentación y no he podido aguantar hasta las vacaciones de Navidad para empezar a leer este libro que me regaló mi amiga invisible del grupo Ladrones de Libros. Me ha dejado esa sensación de que cuando terminas su lectura, lamentas que hayas llegado a su última página y que la historia no se prolongue más. Son esas novelas que no te cansan y quieres que se alarguen para seguir disfrutando de ellas porque te están generando una sensación de refugio del que no quieres salir. Una historia contada con una gran sensibilidad y que, aparte de la trama principal, que es intentar esclarecer un asesinato sin sentido, nos sumerge en el mundo de la soledad que se sufre en la vida, cuando por distintos motivos uno se va aislando y no encuentra la salida porque el refugio encontrado no ayuda para nada a ver la luz. Mi reconocimiento ante este autor que ya en su anterior libro, Bloody Yoli, me encantó y con esta, su primera obra, demuestra su gran poder de atracción sobre el lector y su gran facilidad para desarrollar una intriga que merece ser leída. Mi valoración: 5/5. Inmejorable.