Compilación de historias y fotos de infancias masculinas protagonizadas y encarnadas por niñas. Los 44 relatos y sus respectivas fotos que componen el libro, arribaron de Chile, Perú, México, y el Estado Español, así como de las provincias argentinas de Buenos Aires, Neuquén, Córdoba, Chubut y Santa Fe, y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Libro colaborativo, que emerge del deseo de rememorar, visibilizar, recuperar, exhumar y, fundamentalmente, celebrar esas infancias masculinizadas en cuerpos asignados como niñas, sin buscar continuidades ni coherencias en el presente.
Me encanta leer anécdotas y experiencias de otras personas, pero las que se encuentran escritas acá me pegaron de forma diferente. Quizá porque no hay mujer que no se sienta identificada con lo que cada una de estas chicas cuentan. Todas somos parte de la misma sociedad que nos oprime desde que nacemos, obligándonos a sentarnos como señoritas, no correr, no ensuciarnos... Básicamente, no divertirnos. Es difícil ser una mujer, pero más difícil es ser una "mujer poco femenina", una "mujer masculina". Una "marimacho". Este libro recopila las experiencias de estas mujeres rebeldes que no se dejaron adoctrinar y tuvieron la infancia que tuvieron ganas de tener.
Lo malo que tiene es que para la mitad del libro las historias se tornan constantes y repetitivas. No obstante, disfruté mucho leer cada una de ellas.