No me justifiques al acosador con que "pobrecito, su vida..." porque por desgracia hay muchos hijos de puta que acosan y agreden y tienen una vida de maravilla; así que no, todo eso me sobra en la historia.
Le doy 4 estrellas por eso.
Creo que es un libro necesario en los institutos y debería ser lectura obligatoria; aunque la gente como Mr.Mierda no lo leería, los otros sí y quizá cambiarían las cosas.
Es un tema más que necesario a tratar, también, por parte del profesorado, que juega un papel importantísimo aquí.
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Y la reseña... Qué decir. El libro tiene frases muy buenas con las que muchos nos sentimos identificados.
A veces lo que más duele es ser invisible, que te hagan el vacío sin haber hecho nada para merecerlo. El aislamiento, el no comprender por qué se ríe de ti gente que ni siquiera te conoce, que cual borrego solo repite apodos/motes que le llegan de oídas.
Eso para un niño es incomprensible, no se entiende nada.
La asociación causa-efecto (algo habré hecho para que me hagan esto) que se busca, en un intento lógico de comprender un mundo gris que empieza a atisbarse día tras día, en un intento de comprender una actitud ilógica por lo estúpida, absurda y cruel que es... adjetivos que definen a los hostigadores.
Lo que más duele, extrañamente, es todo el amor y la ternura, maltratado. Ese estuche que tu madre cosió para ti y ves en la basura, la cara de dolor e impotencia de tu padre cuando ve cómo te dan una patada (porque duele muchísimo más que la patada), la desesperación con que se dirige hacia los padres de un crío que le restan toda la importancia del mundo aunque han visto a su hijo pegar la patada... La reacción de tu padre, roto.
El gesto de tu hermano pequeño cuando te ve y te abraza, el calor de la cocina de tu yaya en la que te sientes protegida las mañanas en las que has tenido que irte del colegio por taquicardia, por no poder aguantar más en esa clase de mierda, con compañeros de mierda y un profesor de mierda que mira hacia otro lado constantemente; todo el amor incondicional de un mundo bello que se disipa en unas horas para entrar a las 9:00 a esa ratonera...
La dualidad de que te quieran y te repudien, la dualidad también entre el lugar del que no quieres salir y el que no quieres volver a pisar en tu vida...
Lo abruptamente que se cambia también de ir feliz a un colegio que en cuestión de días se convierte en tu infierno personal (llegar el último, salir el primero...).
Que la gente que te quiere te inste a "contestar", a "responder" y te cuestione por qué no lo haces... Pues porque no eres así, porque no va contigo. Porque en ese momento tienes inocencia donde otros tienen jeta. La puta culpa por sentirte cobarde, porque te sientan así y te insten a responder a actitudes de mierda con comportamientos de mierda cuando tú no eres así. La impotencia de no ser así porque intuyes que si te hubieras levantado y dado un puñetazo quizá todo habría parado... pero no eres así (y no creo que se trate de tener valor o no tenerlo).
El efecto rebaño, que te aniquila.
Y las secuelas respecto a gente que aunque directamente no te hace nada, indirectamente no para de, justamente, no hacer nada... Cómo paraliza eso, que te insta a replegarte en tu caparazón, a aislarte y a esconderte, a ser incapaz de relacionarte hasta con quienes no te hacen "nada" porque sí te hacen, también... te hacen invisible, te abandonan a años luz del mundo que tenías construido antes, porque "no es su problema".
Y aun cuando el bullying dure "solo un año", el aislamiento, la paranoia de creer que todo el mundo se ríe de ti a partir de entonces, la burbuja que te gustaría romper con otros niños que vienen de otros colegios (pero que eres jodidamente incapaz de romper)... eso dura mucho más, años. El miedo a que se repita contigo... O con otra gente (a la cual defenderías), pero sobre todo contigo...
La pérdida de tu mejor amigo... y de muchos más. La pérdida de tu identidad incluso ante esa gente, porque cambias, cambias mucho sin quererlo y sin poder volver de nuevo siendo plenamente tú (y aunque jamás podrás volver a ser tú, por fortuna solo es con la gente del colegio/instituto; en tu vida futura toda esa mierda queda atrás).
No quiero una reseña más dura que el propio libro...
Solo quería concluir diciendo que ningún niño/a se merece eso... Pero pensándolo mejor y sintiéndolo mucho, el acosador sí, el hostigador, el que provoca tanto daño irreparable en una vida que no le ha hecho absolutamente nada... Ese/esos/esas sí se merece(n) todo lo descrito anteriormente y más (si es que acaso hay "más"... que lo dudo.)