Santo cristo, aguantei dúas páxinas. Que é este monólogo interior wattpatiano? E por qué abras por onde abras o libro, sempre hai paréntesis aclaratorio?
He disfrutado mucho con Casillero del Diablo, una novela del género de autoficción que gira alrededor de la batalla de un escritor por expulsar su historia. Es divertidísima, absorbente y está excelentemente escrita. Para los amantes de la Literatura es un gozo encontrarse las decenas de referencias literarias que contiene e impresiona la multitud de técnicas narrativas que utiliza su autor. La parte metaliteraria, muy Proustiana, es grandiosa.
Casillero del diablo es, sin duda, un ejercicio literario interesante donde la frontera entre realidad y ficción se difumina.
El comienzo es sumamente prometedor: un escritor que no escribe es sometido, durante un congreso en Costa Rica, a una regresión que le revela haber sido guardia nazi. A partir de ahí, empieza una especie de viaje del héroe donde pasado, presente y futuro se entremezclan hasta que el escritor logra dar a luz una nueva novela. Por el camino, Rodrigo Breto va reflexionando sobre el proceso creativo, la literatura como construcción ficcional, el deseo de escribir, la identidad literaria, la culpa, la redención y la autodestrucción a través de la escritura..., hasta llegar a una espiral sin salida que no solo atrapa a su protagonista, sino que arrastra al lector a cuestionar la razón última del escritor: ¿escribir es salvarse, condenarse o inventarse un sentido allí donde ya no queda ninguno? ¿Tiene sentido una vida consagrada a la literatura?
Desde el punto de vista formal, Rodrigo Breto despliega un repertorio estilístico rico y variado. Además, introduce un componente metaliterario interesante: fragmentos de conversación entre el narrador y una “lectora cero”, que recibía el manuscrito mientras este se construía, evocando ecos cervantinos en su crítica a la propia novela .
Su estilo es experimental —espacios en blanco, puntuación irregular, voces dentro de la voz—, pero su ritmo es vertiginoso y su estructura siempre coherente y en consonancia con la que parece ser la idea impulsora de la novela.
Una novela breve pero súper intensa. Un despliegue de recursos literarios maravilloso. Creo que no le falta nada. No dejen de leerla porque es inmensa aun con sus 170pag.
¿Cómo puedo describirte esta historia? ...no puedo, simple. Cuando cerré el libro estaba tan tocada, tan impactada, que no lograba encontrar las palabras para explicarles a quienes tenía a mi alrededor qué me sucedía. Y es que yo no sabía nada de qué iba la trama, porque como me pasa muchas veces, compré el libro de impulso, basándome en ese instinto que porque te gusta un autor, lo que expresa y como lo hace, deduces que el producto de su pluma estará a la altura de tus expectativas. Pues este libro las ha superado ampliamente.
No es fácil hablar del nazismo y no caer en lugares comunes. En los últimos años han salido como hongos libros que siendo ficción o menos, tratan el tema. Y es como un repetirse de la historia, cambian los personajes y los paisajes, pero la esencia de la trama es esa... ésta me descolocó. Me sorprendió para bien. Me provocó "piel de gallina" leer algunas líneas y no niego que con una parte, hasta lloré.