La palabra es nueva pero la cosa es vieja, decía Francis Bacon. El recuerdo, el silencio y la reverencia del hijo ante la voz y la sombra de su padre; el miedo, el dolor y la alegría de una madre que hereda una tradición a su hija; la montaña, el río, la nube, el camino, son presencia que resuena en la piel y en el canto. Cada uno de los poetas chinos contemporáneos de esta antología (Yu Jian, Zhous Sese, Jian Rufeng, Mei Er, Li Cheng’en) traza los relieves de su mundo con los límites, esquivos o sutiles, de su propia experiencia. Y esa es la novedad de su palabra: un viento que se alza, no para sacarnos de tajo de nuestra realidad, sino para traernos más cerca de ella. Cada uno de estos poetas, a su modo, narra un cercano diálogo con la vida. Y eso es lo que logran sus traductores: con admirable transparencia y paciente precisión nos descifran el relato de estos poemas.
CINCO POETAS CHINOS: NUEVA POESIA AUTORES: VARIOS PAGINAS: 173 EDITORIAL: INSTITUTO CONFUCIO TRADUCTORES: VARIOS
Que complejo es leer poesía china sin un conocimiento previo , muchos podrán pensar que es similar a la poesía Coreana y Japonesa pero aunque pueda tener similitudes respecto a temas como la nostalgia, la percepción de la naturaleza y hasta las relaciones familiares. La herencia de la poesía china es profunda y compleja a la vez tanto en lo clasico como en lo contemporáneo. Muchas veces estás vertientes van de la mano como es el caso de los cinco poetas presentados en esta compilación realizada por el Instituto Confucio en Medellín Colombia.
Los cinco autores presentados son dos hombres y tres mujeres, de los cuales tienen una gran trayectoria dentro de la poesía y la escritura china. Algo que me gustaría resaltar es la edición bilingüe que tiene el libro , el cual tiene primero la poesía en chino y después la traducción en español. Algo que aprecio de este libro son algunos de los poemas dedicados a la madre y a la vida, por lo menos tres de los cinco poetas hablan de la nostalgia y el amor maternal. Esta es una lectura que debe leerse y volverse a leer.
Quizá para mí fue un poco complicado pero no conecte con las últimas dos poetas presentadas. Así que pienso volver a releer el libro con la idea de explorar de manera más sutil y bella lo que es la poesía china.
En el cuerpo se inscriben los reflejos de un sol azul, penetra el frío de la estepa, cabalgan las nubes y se reproduce la carga de la historia. De las piedras se adivina el nacimiento de aves desconocidas, el fuego sagrado de lo inaprensible, los regalos del tiempo. En la espera se espiga el futuro, mientras mengua el presente. Entre flores de durazno, peces fugaces, estrellas mojadas se acuna la palabra, extasiada por la naturaleza sobrecogedora que la agota, la preña y la sucede.