"A mi padre lo mataron una tarde que hacía mucho sol, aunque no lo supimos en ese momento. Él estaba del otro lado del mundo, en la selva oscura de Angola." La infancia de Ernesto termina con esa noticia, a los doce años, un día que regersa de jugar en el bosque de La Habana. A los ojos de los demás se ha convertido en el hijo de un héroe enviado, como tantos otros cubanos, a la guerra de Angola. Y bajo el peso de esa responsabilidad, Ernesto comenzará a percibir la contraductoria realidad de la Revolución y a indagar obsesivamente sobre el largo periodo de la presencia cubana en África. Inicia así un viaje vital que lo llevará de Cuba a diversas caiptales europeas, siempre perseguido por el fantasma de su padre, cuya muerte intenta reconstruir. Pero la realidad nunca es exactamente como uno piensa. Y los tentáculos de la guerra son largos y complejos, imposibles de cortar una vez enredado en ellos. Presente y pasado se mezclan, y también los sentimientos, en una novela que Karla Suárez ha contruido con un ritmo prodigioso para dar voz a una generación marcada por un discurso único y por la lucha por la libertad individual.
Karla Suárez (La Habana, 1969) es ingeniera informática. Ha publicado este mismo año, en Cuba, el libro de relatos Espuma. Varios de sus relatos han aparecido en antologías publicadas en Cuba, España e Italia (entre ellas Líneas aéreas Lengua de Trapo, 1999), así como en revistas de México, Argentina y Cuba. Su cuento Aniversario fue adaptado al teatro en 1996. Es miembro de la Asociación Hermanos Saiz, Cuba (Asociación de Jóvenes Artistas). Actualmente reside en Roma. Silencios es su primera novela.
Los relatos de Cuba en los años 80 y 90 me trastornan. Desde que visité Cuba tengo una obsesión con conocer la historia de ese país y entenderla, como también lo hace Ernesto (el protagonista de la novela). Karla con una prosa muy cora te toma de la mano para que la acompañes en la historia de un hijo que sufre la ausencia del padre. Un hijo que se queda detenido por aquello que perdió y olvida vivir su vida.
El personaje de Ernesto no me cayó tan bien: no logra darse cuenta de su masculinidad tóxica. Algunas partes se me hizo medio lento y por eso me demoré en terminarlo, pero tiene muchas escenas hermosas y capítulos emocionantes e interesantes.
Una novela muy inteligente donde la memoria y reunir los recuerdos son muy importantes para superar la perdida de un Padre que fue a la guerra de Angola, y los hijos se quedan en Cuba. Y cuando solo llegan autoridades militares a dar el pésame a la viuda Ernesto de 12 años se tiene que convertir en el hombre de la casa deja de ser niño y ahora se convierte en el Hijo de Héroe. De adulto reúne recuerdos datos, información entrevista para publicar en su blog sobre este conflicto. Cada capitulo hace referencia a un título de alguna novela de autores distintos
El mejor libro que he leído este año. Una historia cargada de emociones, sin ser melodramático; y de sorpresas, sin ser inverosímil. Karla Suarez se reinventa, para bien, en todos sus libros, !pero este es mi preferido!
Livre lu dans le cadre du challenge Popsugar 2019 pour la catégorie A book you meant to read in 2018
Ça fait un moment que ce livre est sur ma liste alors que je ne sais même plus comment je suis tombée dessus.
Ernesto, le héros, nous raconte son enfance et son présent, lui dont le père est mort à la guerre en Angola quand il était jeune. Le livre oscille entre le passé proche du héros et son passé lointain. Je n'ai jamais été perdu et ça se lit bien. J'étais intriguée par le secret de Berto et j'avais envie d'en savoir plus. On découvre un aspect de la vie à Cuba qui m'était inconnu. C'était très intéressant même si Ernesto n'est pas toujours agréable. Une bonne lecture.
Ernesto, el hijo del héroe, pasa de la infancia al mundo adulto cuando recibe la noticia de la muerte de su padre "en la selva oscura de Angola". La trayectoria vital y emocional del protagonista sucede a través de un viaje introspectivo, pero también físico, construido mediante el recuerdo, mediante la búsqueda de las respuestas que quedaron atrás. Con la historia de la Cuba más reciente al fondo, el pasado se convierte en una herida que nos muestra los tejidos más profundos de nuestras relaciones familiares, sentimentales o de amistad.
Me gustó mucho leer un libro en clave masculino, creo que la autora logró muy bien eso. El desenlace de la historia te lo va dando de a poco, y a pesar de que los giros no son tan sorpresivos, disfruté como estaba narrada la historia y los personajes que tenía en ella.
La trama está hecha como si la narrara Ernesto, precisamente el hijo el héroe, su padre era un idealista cubano que se alista para ir a la guerra de Angola. Cada capítulo tiene el nombre del título de un libro y te lleva de manera alternada de las vivencias del protagonista durante su infancia a su actual vida de adulto, donde ya está concluida esa guerra y como suceso histórico, él mismo se propone reconstruirla en un blog, tomando eventos de su historia personal y relacionando con lo que él llama la Historia, con mayúscula. Me pareció muy emotivo todo lo que va sucediendo, las reflexiones de Ernesto con quien todo lector nos podemos identificar, además me quedo con algunos títulos de libros que no conocía y pretendo leer después.
Me gustó mucho aprender sobre el papel de Cuba durante la guerra en Angola. La autora hizo su parte de investigaciones— de esto, no hay duda. El narrador era muy simpático y me encantó compartir el amor por la lectura con él. A veces, la narrativa se alargaba en el sentido de que se estancaba. No obstante, en general, fue una lectura agradable y distinta por el contenido que aborda.
La vida de Ernestico, retratada por Karla, es la vida de los últimos 50 años de Cuba. De los años dorados del socialismo latinoamericano de los 70 y 80, del periodo especial de los 90 que laceró la sociedad cubana, y sobre todo es conocer de la política exterior que promovió la Revolución fuera de sus fronteras.
La política expansionista de Fidel en África era un hecho más en la cotidianidad en la niñez de Ernestico y su familia, las noticias que llegaban por radio o titulares de prensa que encabezaban Granma, hasta que esa realidad pasiva y lejana les tocó a la puerta de su casa cuando su padre (António) es pasó a ser un voluntario en la guerra de Angola.
La niñez y juventud de Ernestico es una excelsa narrativa de la cotidianidad de Cuba, de su idiosincrasia caribeña, de su forma de sobrellevar el bloqueo, el cariño de sus tíos, el dominó, la fidelidad de su abuelo a la Revolución que sacrificó a uno de sus hijos, pero le dio un futuro al resto de su familia. Por eso su lealtad patriótica era más grande que el dolor de un padre que veía cómo la bandera cubana envolvía un espacio en el mausoleo de la Habana reservado para el más querido de sus siete hijos, António.
El trauma de la guerra no solo golpeó en los primeros años de la ausencia de António a su hijo Ernesto y al seno de su familia, sino que dejó preguntas irresueltas, la ansiedad que deja el ser amado que se va sin aviso, intempestivamente, que solo deja recuerdos de amor. El nuevo huérfano de apenas 12 años que apenas digería la noticia de ser el hijo de un héroe y ser tratado de forma especial por la sociedad cubana, creció en el pasado, añorando a su padre en cada momento de su vida y en cierta forma tomando su lugar en la vida de la familia. Se convirtió en el hombre de la casa que nunca se acostumbró.
El amor lo llevó a dejar su natal Cuba para convertirse en un inmigrante en Europa, donde desarrolló una especial fascinación por la guerra en Angola, convirtiéndolo en un coleccionista empedernido de datos y relatos de sus compatriotas que pelearon en ese país. Inconscientemente intentando reconstruir los últimos días de su padre, pensar como él, sentirlo cerca nuevamente. Es así como, por esos azares inexplicables de la vida conoce a Berto, un compatriota radicado en Portugal que al igual que su padre combatió en Angola y que desenredó buena parte de su dolor. Y fue justamente armando ese rompecabezas difuso, o como diría António “usando el músculo del cerebro” que descubrió el enigma que lo agobió desde que era un niño: las últimas horas de su padre.
Tuvo contacto con la escritura de Karla Suárez en una revista literaria, y desde el inicio me cautivó, pero no en ese entonces me imaginé lo que sería leer su novela El hijo del Héroe En esta obra la autora toca el tema de fondo de la guerra civil en Angola y otros países africanos durante la Guerra Fría. Las posturas de EE.UU, Unión Soviética y el papel que tuvo Cuba en esta guerra. La historia narra cómo , Miguel Ángel, ingeniero cubano que va de “ voluntario” a Angola, quedando en cuba su familia, esposa y sus dos hijos, Ernestico y Tania.Contado en primera persona desde la visión de su hijo Ernestico vemos que pasa con cada uno de ella cuando les informan que su padre ha muerto.
Perfecta novela, urde con cuidado y riqueza narrativa una historia personal con una Historia del Mundo: la crucial y larga guerra de independencia en Angola. Estoy agradecida con el misterio de Berto, con la profundidad y sinceridad de los personajes, con el flujo de la prosa que casi se canta, las referencias musicales, políticas, de olor, paisaje y atmósfera que te hacen sentir todos los espacios: La Habana, Portugal, Berlín y Angola.