En general, me parece que nos hemos estacionado y obsesionado con la palabra emprendimiento (tomando en cuenta que uno de mis libros trata sobre este tema), como hace varios años era el liderazgo, y antes de eso, la ciencia y tecnología, y antes, del estado y el gobierno, y antes...antes...
El problema, creo, tiene que ver con, saturar el concepto con cosas que no son, manosearlo, hasta el grado de quitarle su verdadero valor.
Este "método", lo único que tiene de novedoso, son los conceptos o palabras creativas...y observar lo que las organizaciones hacen mal, para justificar lo que la ciencia de la administración y la empresa ha resuelto desde hace varios años con gran esfuerzo, análisis, observación, pero sobre todo con rigor.
Si bien es cierto, que la propuesta de Lean Startup, tomó al mundo por sorpresa, integrando unas propuestas, no nuevas, pero si enfocadas en otra dimensión del emprendimiento empresarial y de la tecnología, hoy The Startup Way, queda muy atrás. El furor de la palabra comenzará a bajar, en algún momento y me parece que puede ser pronto, eso no significa que el ecosistema emprendedor o las empresas serán mejores o peores, solo que, ahora cambiaremos de moda intentando inventar, algo que no necesita nuevos métodos, o estructuras, al menos en lo esencial...
La efectividad del emprendimiento, no viene, a pesar de lo dicho en ciertos libros, de la estrategia o los modos, sino de las personas.
The Startup Way aplicado, no hace más atractivo el trabajo, tampoco lo hace más humano, ninguna estructura puede hacer eso, solo las personas comprometidas y los buenos líderes, que por lo general son emprendedores, pueden cambiar al mundo y a la empresa, es cierto que una buena estructura ayuda, pero sin las personas adecuadas esto no funciona...ahí Eric Ries, que me parece un prodigio, encuentra una linea, aunque la deja de seguir, por enfocarse demasiado en "The Startup way", se pierde...o al menos eso creo.
Me parece una literatura interesante, en la dimensión de eficacia en la empresa, olvidando la atractividad y la trascendencia a nivel profundo, aunque intenta abordarlos, no logra conectar las esferas. Hay redundancia en sus principios y ejemplos, al final, me pareció pesado seguirlo leyendo.
En fin, estoy seguro que hay técnicos que sacarán mas provecho de esta lectura, curiosamente, no lo recomendaría a emprendedores...