En un plácido día de estío, Oso y conejo se están bañando, cuando de repente aterriza sobre ellos un accidentado búho. Entonces, conejo comenzará a difundir lo malos que son los búhos a los demás animalitos. Junto, encarcelarán al pobre buhito.
El tercer volumen de ésta notable serie de relatos infantiles aleccionadores, nos habla acerca de los prejuicios, de la soberbia, el reconocimiento del principio de imperfección, y de la liberación mediante la disculpa y rectificación.
Si los dos anteriores me parecieron buenos, el presente, es quizá, el mejor llevado en desarrollo y tratamiento. Además, toca un tema fundamental de aprendizaje humano.
Las ilustraciones resultan, como siempre, aclaradoras (en gris y ocre). Especial atención al búho; que luce y resalta por encima de los demás, a la vez que denota fragilidad, inocencia y tristeza.
El grupo de amiguitos de la serie se va ampliando, con la tortuga, el pájaro carpintero, así como los nuevos adheridos: el topo, el ratón y ahora, Búho.
Deseando leer la nueva entrega de reciente edición; a ver qué lección depara. (ya hice a sugerencia de compra en mi biblioteca habitual).
Lo dicho; recomendada a todos los lectores, tanto para no olvidar los buenos principios humanos, como para enseñárselos a los más peques.